Archivo de la categoría: Una cama de enfermo de seis pies de largo (Elías)

Entrega nº 11. 23 de mayo

(Continúa de la entrega 10) La séptima imagen a la derecha pertenece más bien al género de dibujos de paisaje. Hay un pequeño camino que corre a lo largo de una colina, luego se divide en dos: un sendero continúa a lo largo de la colina a la izquierda, y el otro, cruza un puente y trascurre junto al agua. Tres pequeños personajes, que no exceden de una pulgada más o menos, animan el paisaje, si bien, no hay en realidad una necesidad particular de su presencia. No obstante, insertar este sencillo paisaje en el álbum, provoca un interesante efecto de variación.

La octava imagen de Bunpô, parece representar un alto junto al camino. Hay un palanquín en el suelo, cargado con un bonzo. Uno de los porteadores aparece con la boca llena de pasteles de arroz, que se antojan pegajosos. El otro, lleva en su boca una ristra de monedas engarzadas, las distribuye en sus manos y hace sus cuentas. A la izquierda, un hombre deja un baúl y fuma. A la derecha, un conductor de caballos coloca el equipaje en la montura: la actitud del conductor y el sentir del caballo que nota esta carga en su cuerpo, parecen apreciarse con gran nitidez.

Además, todavía hay una o dos personas más que parecen algo ocupadas. En las imágenes de Nangaku, cuando hay mucha gente, las personas tienden a aparecer agrupadas, mientras que en las imágenes de Bunpô, cuando hay varias personas, todos los personajes tienen alguna singularidad. Desde este punto de vista, también existe una clara jerarquía entre los dos pintores.

En la novena imagen, cuatro hombres portan un palanquín con viajero. El hombre que está adentro es excesivamente grande y va muy apretado. Nuevamente, no es mucho, pero tal idea llama la atención.

La décima imagen a la derecha muestra a un viajero acostado de lado, siendo masajeado. Junto a él, tiene un pequeño equipaje y un gorro para el viaje. Enfrente, un cenicero y una tabaquera. Se ha dejado una capucha puesta, está apoyado en su mano, sus ojos cerrados… parece que le gusta el tratamiento. El masajista, colocado detrás del viajero, le masajea las piernas. Solo su ojo derecho está abierto de par en par. El otro permanece cerrado, y su boca está desplazada a la izquierda. Detrás de ellos, tres faroles de papel se agrupan. Por supuesto, probablemente no estén encendidos. Tales faroles en la habitación de un viajero, demuestran que este es un albergue muy modesto.

                … notas y comentarios

  • Continuamos con esos dieciocho temas de los 18 dibujos de Bunpô, y aquí en esta entrega, comenta los cuatro siguientes: del 7 al 10.
  • Repetimos que si el lector o lectora quisiera encontrarlos directamente en el cuaderno escaneado, pueden verse en línea o descargar directamente pinchando aquí. Concretamente se hallan en las páginas 17, 19, 21 y 23.
  • Un palanquín, también llamado litera, suponía un medio de transporte que en algunas épocas jugaban el papel de los actuales taxis. En China, el palanquín se llamó Jianluan antes de la Dinastía Song y fue un medio de transporte especial en la China antigua. Jian significa “hombros” y Luan significa “carros”. Así, Jianluan se refiere a los carros cargados sobre los hombros, nombre que indica con claridad las características del palanquín y marca la diferencia esencial de éste en comparación con otros medios de transporte. El palanquín tiene unos 4000 años de historia en China. Según registros históricos, los primeros palanquines aparecieron a principios de la Dinastía Xia (siglo XXI a.C.).
  • En Japón los palanquines eran llamados Kago (駕籠). Estaban hechos de madera. Tenían una base pesada con una especie de almohadón donde se sentaba el pasajero. También solían contar con cuatro cortinas de bambú que se podían abrir y cerrar según las preferencias del mismo. Los trasladaban entre dos (a veces cuatro) personas.
  • La palabra bonzo, que se usa para llamar a los monjes budistas, procede de bonzû: 坊 , bō («habitación») y 主 , su («maestro»). Extensivamente, en nuestros días se ha hecho dolorosamente popular la palabra “quemarse a lo bonzo”.
  • Los Daifuku Mochi, son los pasteles de arroz de Japón, hecho de mochigomeもち米, un pequeño grano japonés de arroz glutinoso (también lamado pegajoso, cerulento o en perlas).
  • En oriente era frecuente entre la gente humilde, usar cuerdas para llevar cómodamente las monedas que tenían agujero, engarzadas unas a otras (en la actualidad, en Japón, tienen perforación las monedas de 5 y 50 yenes).
  • Sombrero, en japonés, es Kasa, o al menos se llama así a un tipo de sombrero tradicional del Japón muy usado en los viajes. Cuando la palabra es precedida por otra que especifica el tipo de sombrero, entonces, la se convierte en Gasa (Jingasa).

 

Décimo día. 22 de mayo

(mayo sigue siendo duro para Shiki. No hay entrega el 19, 20 y 21 de mayo)

Nota del traductor: En las entregas 10, 11 y 12, Shiki describe unos dibujos. A fin de que quien lee pueda observar lo mismo que hace más de 110 años observaba Shiki cuando escribía, se han buscado y localizado esos dibujos, y, excepcionalmente, se han insertado en los textos.

– Volvamos a los cuadernos de pintura de Nangaku y Bunpô que ya mencioné hace unas entregas. Traté allí de comparar sus respectivos méritos, pero fui criticado, con el pretexto de que algunos dibujos de Bunpô, teniendo algo de vulgar, no tienen nada que ver con los de Nangaku. Como no he visto otros trabajos de Nangaku, ni tampoco ninguno de gran formato, es difícil para mí decir claramente cuál de ellos es el mejor, pero es obvio que las obras de Bunpô muestran una imaginación mucho más rica y poseen un encanto mucho más sutil: uno puede juzgar fácilmente hojeando este libro. Sin embargo, es cierto que las obras de Nangaku muestran también una gran habilidad en la composición, la organización general y el manejo del pincel, y no hay necesidad de tratarlos con condescendencia. Es por esto que me permitiré más adelante dar mi decisión final, y yo tal vez debería contenerme al apreciar las obras de Bunpô recogidas en este catálogo, ya que está compuesto en principio por los dibujos que acompañan los poemas del viaje de Yosai, y por tanto su concepción general depende de ello, pero, sin embargo, al no estar aquí esos poemas, carezco de cierta información importante.

Lo que aparece en estos dibujos de viaje, probablemente se encuentre en la Gran Ruta del Mar del Este (Tôkai-do), que conecta a Edo con Kioto. En el cuaderno, como las imágenes que representan un concurso se dividen en dos campos, los dibujos de Nangaku siempre están puestos en el campo de la izquierda, y los de Bunpô a la derecha.

Comencemos con el primer dibujo a la derecha, que es pues de Bunpô: tres barcos pasan en primer plano y, en la distancia, cerca del horizonte, podemos adivinar un velero. Aparte de eso, ni montaña, ni tierra, ni isla … nada. La idea en sí misma ya es interesante. De hecho, no es una composición común haber puesto en primer plano la más grande de las tres embarcaciones, con una estructura de junco; y haber colocado un poco más atrás la que lleva a unos veinte pasajeros, acurrucados uno contra el otro. Un pintor ordinario necesariamente habría representado este barco con pasajeros más cerca, más o menos, al frente y centro de la imagen.

La segunda imagen a la derecha es la de una posada, tal vez el lugar de uno de los relevos, un sitio de parada en la Gran Ruta. En cualquier caso, ahí uno no se espera a ningún personaje trascendente. Tres hombres están representados. Uno de ellos rocía agua en el suelo frente a la puerta. Los otros dos tienden una cortina. Uno de ellos, en la parte inferior, sostiene un extremo de la tela; el otro, montado en una escalera, se cuelga en un lugar alto. Al pie de la escalera, unas sandalias, una escoba, un pequeño taburete y un recogedor de basura con suciedad. Estas son cosas muy pequeñas. ¿Y cuántas pinceladas tomó en total? Muy pocas. Parece que no tomó más de dos minutos para dibujar todo, y eso, no se puede lograr con métodos ordinarios.

La tercera imagen a la derecha representa un cruce: en medio de olas bastante grandes, dos “pasadores de gente” llevan a los pasajeros sobre sus hombros. Además, dibujando solo las olas y los hombres, sin nada de tierra, el pintor encuentra la manera para mostrar el río con fuerza, y desde ese punto de vista esta imagen se parece a la anterior con los tres barcos. Uno de los dos “pasadores de gente” se dibuja en un lado, el otro, detrás. Estas variaciones de formas son interesantes, pero tienes que ver realmente bien la imagen para entenderla.

Como no interpreto bien lo que representa la cuarta imagen de la derecha, me abstengo de comentar sobre ella.

La quinta imagen de la derecha se dibuja con un pincel rápido, bastante a su manera y, aunque es muy pequeña, sin embargo, se basa en un diseño extremadamente complejo. En el frente se dibuja una pequeña casa de dos metros sobre tres, con un letrero donde está escrito: moño y tonsura en media luna, por 16 mon. A través de la ventana lateral, vemos a un hombre rasurando a un guerrero bigotudo. Debajo de esta ventana, una escoba, y en el piso, junto a ella, algo así como un balde y una cubeta. Si suponemos que la ventana de la que acabo de hablar está girada hacia el este, entonces el lado contiguo, orientado hacia el norte, está ocupado casi en su totalidad por una gran pared, en cuya parte superior se abre una pequeña ventana, donde puso una maceta que debe ser una especie de campo de arroz en miniatura. Al lado de esta ventana rampa un gecko. El techo está cubierto de tejas, con algunos guijarros. Esta casa ocupa la mayor parte del frente del dibujo y está construida sobre un pequeño muro de piedra. Como esta pared tiene vista a un pequeño arroyo, en la parte de atrás vemos un pedazo de puente. Por lo tanto, si proporciona una descripción general de los lugares, debe ser un puesto de peluquería ubicado al final de un puente que cruza un río.

No solo es extremadamente atractivo, sino que solo Bunpô representa con un pincel todo un conjunto de detalles, tanto la ubicación de la casa como su estructura, sin olvidar nada. Él realmente tiene un talento increíble.

En la sexta imagen a la derecha, un guerrero tira de un caballo por el medio de una llanura con juncos chinos. De nuevo, no hay nada aparte de estas grandes hierbas, ni árbol ni dique; además, estas hierbas están más dispersas por abajo y más densas por arriba, de modo que la llanura parece vasta, siniestra y ligeramente ascendente. El guerrero y el caballo ocupan el centro de la imagen, un poco hacia arriba. No entiendo exactamente lo que representa este dibujo, pero como el caballo tiene una banda ventral y no está ensillado, uno puede preguntarse si no se trata de un caballo salvaje que un guerrero busca domesticar.

Es interesante el hecho de que él sea un guerrero, y no un palafrenero (se nota en el moño, la ropa y la espada), y también que muestra claramente la actitud brusca del caballo, asustado por el viento entre la hierba alta.

 

        … notas de las fuentes y comentarios propios

  • En la entrada del sexto día, ya hablamos de Watanabe Nangaku (1767-1813), que fue un pintor japonés, nacido en Kyoto; estudiante de Maruyama Masataka (Ōkyo); introdujo el estilo Maruyama-Shijo en Edo, donde enseñó; y de Kawamura Bunpô (1779-1821), que fue un grabador japonés del período Edo , un especialista en ukiyo-e.
  • También decíamos: “El álbum del Concurso Takurabe gafu que miraban Shiki y Kyoshi, bajo el título hoy de “Concurso de poemas locos escritos en los caminos de la costa (Kaidô kyôka awase)”, tiene dos volúmenes, incluye poemas de Yosai e ilustraciones de Watanabe Nangaku y Kawamura Bunpô. Las ilustraciones versan sobre dieciocho temas poéticos, de uno en uno, representados por cada uno de los dos artistas como si de una competición se tratara. Es una delicia, muy recomendable, y puedes verlo pinchando aquí”.
  • Shiki, comenta esos dieciocho temas de los 18 dibujos, y aquí en esta entrega, comenta los 6 (5 realmente) primeros de Bunpô que pueden observarse en el libro 2. En la siguiente entrega comenta otros 6 y en la siguiente los 6 restantes. Hemos podido localizar dichos dibujos, y se han insertado en el texto. Si alguien quisiera encontrarlos directamente en el cuaderno escaneado, pasamos a ubicarlos concretamente sobre dicho libro, que puede verse en línea o descargar directamente pinchando aquí.
  • Así, el primer dibujo que comenta Shiki, con tres barcos, puede verse en página 5 del documento referido.
  • El segundo dibujo que comenta Shiki, sobre una posada con tres hombres, puede verse en la página 7.
  • El tercer dibujo, de los contrabandistas cruzando el río cargando a otras personas, puede verse en la página 9.
  • El cuarto dibujo Shiki rehúsa a comentarlo al no apreciar el tema con claridad (página 11). Es este:
  • El quinto, de una barbería con un «gecko» en la pared, está en la página 13 del documento.
  • Y el sexto, en el que un guerrero sujeta un caballo entre las hierbas, está en la página 15.
  • En las páginas pares del pdf, pueden observarse las obras de Nangaku.
  • El traductor al francés, Lozerand, refiere la complejidad de la traducción de términos pictóricos del japonés que son muy técnicos y que finalmente traduce como: fuchi (composición) que significa la disposición de los diferentes elementos, kekkô (organización del conjunto) para la disposición, la estructura y fudetsuki (manejo del pincel) la forma de escribir o dibujar. De igual modo, ha traducido Shukô (un término fundamental de la estética de la época Edo que designa la idea original) como un truco particular con el que se trata un tema que puede ser reconocido.
  • Lo que se traduce como “pasadores de gente”, eran personas fuertes que ayudaban por unas monedas a otros viajeros más débiles a cruzar los ríos. Su labor era la de un barquero, pero vadeando el río con personas sobre sus espaldas. En ellos se vive, en parte, el mito de Caronte. Los había ocasionales, como meras personas que ante una circunstancia prestaban su ayuda puntual y solidaria, de donde surgió el conocido cuento zen de “dos monjes y una mujer”.
  • Yosai es uno de los pseudónimos del famoso escritor Ueda Akinari o Ueda Shûsei (1734-1809), autor de los reconocidos “Cuentos de luna y lluvia (Ugetsu monogatari)” y “Cuentos de lluvia de primavera (Harusame monogatari)”. Por otro lado, podemos ver los cuatro tomos originales en japonés del libro que Shiki refiere de Yosai –“Concurso de poemas locos sobre la Ruta de los Mares (Kaidô kyôka awase)”- en línea pinchando aquí. Por lo que Shiki comenta en la entrega, parece que no disponía del primer volumen.
  • Edo (estuario), ​ es el nombre que tuvo Tokio hasta 1868, año de la restauración Meiji.
  • El famoso Tôkai-dô, (Camino del Mar del Este), supuso un camino trascendental en la vida de Matsuo Bashô. Fue la más importante de las Cinco Rutas del Período Edo, conectando Edo (hoy en día Tokio) hasta Kioto, en Japón. A diferencia de la interior y menos transitada Nakasen-dō, Tôkai-dô transcurría a lo largo de la costa del mar del este de Honshu, de ahí el nombre de la ruta. Viajar a lo largo del Tokaido, fue un tema muy popular en el arte y la literatura de la época.
  • El reconocido artista Hiroshige -autor de Cien famosas vistas de Edo (Meisho Edo hyakkei, 1856-1858)-, representó cada una de las 53 estaciones de descanso (shukuba) de Tokaido en su obra “Las Cincuenta y Tres Estaciones de Tokai-dô”.
  • En cada una de las cincuenta y tres etapas que marcaron la Gran Ruta, se estableció un relevo para los viajeros y sus caballos. Una de ellas, es la que está representada en los dibujos que Shiki refiere.
  • El Mon fue la moneda de Japón desde el periodo Muromachi en 1336, hasta el periodo Meiji temprano en 1870. Co-circuló con el nuevo yen hasta 1891. El Kanji para mon es 文.
  • Un gecko es una lagarto propio de tierras cálidas. Se caracterizan porque no tienen párpados y se lamen los ojos para mantenerlos húmedos.
  • Los “juncos chinos” que aparecen en el dibujo aludido del guerrero y el caballo, parecen ser el Miscanthus Sinensis, llamado también «hierbas de pampa, susuki, suzuki y hierba de plata japonesa”.
  • La haijin Nishiguchi Sachiko (1925-) escribió:                                            suzuki en flor / la esposa, con veinte años, / y desaparecida.
  • Un palafrenero, según la RAE, es un criado que lleva del freno el caballo o sencillamente un mozo de caballos, muy numerosos por aquellos tiempos en Japón.

Noveno día. 18 de mayo

(Excepcionalmente, Shiki no hizo ninguna entrega los días 15, 16 y 17 de mayo, cosa que se entenderá al leer el texto).

 

– Cuando estaba convaleciente en Suma, copié en una carta este poema cuya autoría desconozco:

Lleno de penas,

pero cada día más vivo

¡me recuperaré!

y pondré a prueba las fuerzas

de este cuerpo limitado

-Kono ue ni / Nao uki koto no / Tsumore kashi / Kagiri aru mi no / Chikara tamesan-

En aquellos días, fui aceptando la situación, pero cuando lo pienso hoy, entiendo que realmente se trataba solo del comienzo de la enfermedad: no podría explicar con palabras los dolores que se apoderaron de mí desde hace un año, y nunca podría haberlos imaginado. Finalmente, en mayo de este año, uno de mis amigos me sorprendió al decirme que este quinto mes me causaría problemas de salud, pero no le presté atención, y le dije que no, que no había necesidad de preocuparse, que el mismo mes de mayo que me había torturado el año pasado, ahora parecía darme un respiro.

Sin embargo, finalmente, el comienzo de este mes… desde que yo recuerdo, siempre fue así. Hay muchas personas que se comunican e interesan diariamente por mí, y, aunque su atención logra disipar mis penas por un tiempo, desde el pasado día 7 de mayo ya me despierto con grandes dolores. No sé si finalmente habría una parte mental, pero lo cierto es que nunca había sentido nada parecido. El día 8, mejoré un poco, al igual que los días que siguieron: la situación se estabilizó al mismo tiempo que el clima; pero el día 13, apareció un dolor terrible, sin precedentes: mi corazón palpitaba violentamente y yo no paraba de llorar o de gritar. Tampoco podía soportar el dolor que mi propia respiración me estaba causando. Finalmente logré terminar ese día y el 14 se desarrolló sin incidentes, pero, en tal estado de agotamiento y debilidad, que aproveché el día entero para dormir. En la mañana del 15, mi temperatura era de 34,7 grados al despertar y sin visos de que fuera a subir, lo que me causó un sufrimiento que no era comparable al del día anterior. Fue entonces cuando renuncié a mi destino y, como en ese momento estaba recostado junto a una estatuilla de yeso que sirve de jarrón para unas peonías, la agarré y escribí por detrás, grabando la fecha.

al grabar el jarrón,

un montoncito de tierra

debajo de la peonía

-Tsuchi ikkai / Botan iketaru / Sono shita ni-

 

Con este gesto, estaba tratando de decir que si seguía así, sería mi poema de despedida, o incluso mi último poema, pero, ¡por suerte! por la tarde, poco a poco me olvidé de mi dolor y, feliz al recordar que hoy era la fiesta en Negishi, cambié completamente de estado de ánimo, festejé con cuajada de soja y bebí una copa de sake para celebrar el evento: sí, es verdad que aunque venía de sufrir el mayor gafe del año, mi mejoría la consideré prometedora; sin embargo, como todavía quedan quince días del mes de mayo, no paro de preguntarme cómo podré ocuparlos.

– El 15 de mayo, fue la fiesta en el santuario Mishima de Kami Negishi y ese día, como todos los años, comenzó a llover. Con una cuajada de soja, algunos brotes en ensalada y todo ello acompañado de una copa de sake, fue un placer sin comparación:

para estas fiestas,

como siempre, calado

y sin parar de llover

– Kono matsuri / Itsumo unohana / Kudashi nite –

 

las currucas también

envejecen;

fiesta en Negishi

-Uguisu mo / Oite Negishi no / Matsuri kana-

 

se deja de trabajar:

ya hay brotes de criptómeras sagradas

y flores de glicinia

– Shûfuku naru /Kamusugi wakaba / Fuji no hana-

 

ahí van las carrozas

adornadas con ofrendas

¡y peonías!

-Hikiidasu / Nusa ni botan no / Kazari dashi-

 

brotes de bambú

y cogollos en ensalada

¡es hora de la fiesta!

-Takenoko ni / Kinome o aete / Iwai kana-

 

extraño mis dientes:

los brotes de bambú están duros

y luego hay sepia

-Ha ga nukete / Takenoko kataku / Ika kowashi-

 

cuesta digerirlo…

¡tener esta cocina

un día de fiesta de verano!

-Fushôka na / Ryôri o natsu no / Matsuri kana-

 

fiestas del barrio:

ya está Negishi

lleno de mosquitos

– Uji matsuri / Kore yori Negishi / Ka no ôki-

                   … notas de las fuentes y comentarios propios

– De regreso de China, extremadamente enfermo, Shiki permaneció dos meses en el Hospital Kôbe (ciudad muy conocida por criar la mejor carne de ternera del mundo) , en junio y julio de 1895; y luego se quedó en Suma (un lugar cercano a Kôbe, famoso por su preciosa playa) un mes más de convalecencia, que luego continuaría finalmente en Matsuyama.

– La carta que refiere Shiki, en la que escribió el poema de autor desconocido, es una carta de su amigo Ioki Ryôzô (o Hyotei, 1870-1937), médico, haijin, también natural de Matsuyama, y que como comenta RJ. Tuck, más tarde se convirtió en un defensor de la esencia nacional japonesa.

– El poema que contiene la carta, se atribuye a menudo a un guerrero del Período Sengoku o «Periodo de los Estados en guerra», Yamanaka Shinnosuke, que murió en 1578. Se encuentra en una referencia en “Bushidô: el alma de Japón (Bushidô: the soul of Japan)” de Inazô Nitobe (1862-1933), publicado en inglés en 1898 (lo que prueba que este poema debería ser parte de la cultura general de los guerreros de esta generación): Come! evermore come / Ye dread sorrows and pains! / And heap on my burden’d back; !That I not one test may lack / Of what strength in me remains!. Nitobe encontró en “Bushidô , el Camino del Guerrero”, las fuentes de las ocho virtudes más admiradas por su pueblo: la rectitud, el coraje, la benevolencia, la cortesía, la sinceridad, el honor, la lealtad y el autocontrol .

– Nuevamente, Shiki hace una referencia a lo poco que le gusta el mes de mayo (lo hizo en su anterior obra, y lo hizo al comenzar esta).

– Shiki hace una referencia a una estatuilla que sirve de jarrón: más adelante, en unos días, sabremos que es una estatuilla que representa su figura.

– En el primer haiku, el traductor se pregunta: ¿Debería darse al verbo ikeru un doble significado: componer un ramo / enterrar?

– Existía la tradición de «poemas chinos antes de la muerte», referidos por el orientalista Paul Demiéville. También se hacía en Corea durante la Dinastía Joseon. En Japón, era y es costumbre entre los haijines, escribir Jisei (no ku) o poemas de despedida (que no necesariamente tiene que ser el último poema que se escriba).

– La cuajada de soja es lo que hoy y en nuestro entorno, conocemos como tofu.

– Dice la RAE: Sake. Del jap. sake. 1. m. Bebida alcohólica obtenida por fermentación del arroz.

Se trata de una bebida frecuentemente vinculada a la vida y/o la obra de los haijines. Su kanji, como puede observarse, parece una botella de la que se salen algunas gotas (酒). Bien, es pues  una palabra japonesa que significa «bebida alcohólica», pero que en los países occidentales se concreta en un tipo de bebida alcohólica japonesa preparada de una infusión hecha a partir del arroz, y conocida en Japón como nihonshu «alcohol japonés». Aquí, es entendido como un «vino de arroz»; si bien, esto no es apropiado puesto que «vino» es exclusivamente la bebida obtenida por fermentación alcohólica del mosto de la uva. También existen otras bebidas conocidas como ese «vino de arroz» que son significativamente diferentes del nihonshu. El sake puede tener entre 14 a 20 grados de alcohol.

Antonio Martínez (haijin albaceteño y estudioso del haiku), ha realizado un trabajo titulado “El haiku y el sake” que presentó en el 4º Encuentro Internacional de Haiku celebrado por la AGHA, y que esperamos vea una próxima publicación en el Libro de Actas de dichos Encuentros. Al final de estas notas, pueden leerse unos pocos haikus que refieren el sake (y las flores).

– El santuario Mishima de Kami Negishi, es un Santuario cerca de la casa de Shiki.

– Cuando Shiki habla de las lluvias de las fiestas, se refiere a las lluvias del cuarto mes del viejo calendario ya citadas en entregas anteriores.

– La RAE define “curruca” como “pájaro canoro de diez a doce centímetros de largo, con plumaje pardo por encima y blanco por debajo, cabeza negruzca y pico recto y delgado. Es insectívoro y el que con preferencia escoge el cuco para que empolle sus huevos”. ¿Se quiere Shiki representar como una curruca?… una «curruca que envejece» (oi uguisu), pero que igualmente canta desde finales de la primavera hasta el verano.

– La Cryptomeria es un género de conífera. Antiguamente llamada Cedro japonés, está formada por una sola especie, la Criptomeria Japonesa o Sugi. Es endémica de Japón, donde es conocida con el nombre japonés de Sugi (杉). En Occidente se ha incrementado el uso del término «sugi» para referirse a este árbol, denominación más adecuada que el usado antiguamente en inglés, «cedro japonés», porque el sugi no es un auténtico cedro.

 

                               Algunos haikus de saque (y flores)

BASHÔ (1644-1694)

flores de la cascada:

las llevaré de recuerdo

a mi grupo de sake

 

tras apurar el sake,

convirtamos el casco

en un florero

 

tardas sólo un poco,

y los crisantemos en la boca

¡se han convertido en vinagre!

 

(Bashô toma con alguien un sake y les han servido una tapa (sakana) de crisantemos. Con la charla dejan de “picar”, y el sabor del crisantemo se va avinagrando).

 

TAKARAI (ENOMOTO) KIKAKU (1661-1707)

sake bajo las flores…

incluso un monje puede disfrutarlo

con un poco de sal

 

esta copa de sake,

quisiera admirarla cerca

de la flor del crisantemo

 

POPULAR/ANÓNIMO

si falta el sake,

no hay belleza en las flores

de los cerezos

 

 

 

 

 

Octavo día. 14 de mayo

Quien quiera evocar un lugar famoso* en waka o en haiku, tendrá que resaltar sus peculiaridades. Por lo tanto, no se deberían evocar en poesía lugares que no se hayan visto con los propios ojos, aunque, sin embargo, en lo que se refiere a algunos lugares muy comunes (como el Fuji por ejemplo), pareciera que no resulta difícil captar sus características, incluso aunque no los hayamos visto personalmente. Es tanto lo escuchado de todas las personas que hablan de ellos, son tantos y tan precisos los textos que los describen y, además, al tiempo, son innumerables las pinturas y fotografías que podemos observar de los mismos…

Pero finalmente, lo cierto es que, aun así, después de verlos en la vida real, es muy posible que sean muy diferentes de lo que previamente nos habíamos imaginado. Por ejemplo, no conozco personalmente el monte Yoshino. Además, no conozco ninguna pintura ni texto que represente con precisión el lugar para describirlo en detalle. Pero este año, al leer una historia sobre un viaje a Yoshino, pude dar rienda suelta a mi imaginación y me atreví a componer algunos versos. Aun suponiendo que no parezcan muy lejos de la realidad a los ojos de aquellos que realmente han visitado el lugar, la mayoría de ellos, finalmente, son bastante “del montón”. Pero, ¿son este tipo de versos subjetivos, realmente, los únicos con los que se corre el peligro de que esto ocurra?

pasada Seis Campos*

mientras corremos hacia las flores

¡aparece la costa!

.                -Muda koete Hana ni isogu ya Ichi no saka-

 

monte Yoshino,

en él brota

el primer cerezo

.                 -Yoshino-yama Daiip pon no Sakura kana-

 

aquí están las flores:

los pasos son más largos

conforme se escala

.                -Hana miete Ashifuminarasu Noboriguchi-

 

montaña de flores:

el avatar de Zao

no muestra enfado

.                -Hana no yama Zaó gongen Shizumarinu-

 

donde señala mi dedo…

entre las flores de cerezo

el templo de Nyoirin-ji

.                -Sasu yubi ya Hana no ko no ma no Nyoirin-ji

 

nuestra guía

habla de Kusunoki

¡ah, mirar los cerezos!

.                -Anaisha no Kusunoki kataru Hanami kana-

 

como nosotros,

nuestra guía también se empapa

bajo una lluvia de flores

.               -Anaisha mo Warera mo nurete Hana no ame-

 

guardan el rencor

de la Corte del Sur…

¡cerezos en flor!

.              -Nanchó no Urami o nokosu Sakura kana-

 

los Mil Árboles,

¿perderán en una sola noche

todas sus flores?

.              -Senbon ga Ichiji ni rakka Suru yo aran

 

en la ermita de Saigyô,

ni flores ni cerezos,

no hay nada.

.               -Saigyô-an Hana mo sakura mo nakarikeri-

 

  … notas de las fuentes y comentarios propios

 

* El término traducido aquí como «lugar famoso» (Meisho) hace referencia en Japón a algo más concreto de lo que pudiera entenderse. Se trata de un grupo de lugares que además de estar especialmente apreciados por su valor histórico, la calidad de sus paisajes o las actividades que los caracterizan (ya sean comerciales o religiosas), están de alguna manera vinculados a la poesía o la literatura en general. Estaban presentes en la poesía del siglo V, luego en la pintura del periodo Heian y fueron motivo de verdaderas guías de viaje (en el siglo XVII) que más tarde se ilustrarían en la segunda mitad del periodo Edo.

  • Yoshino es una ciudad especialmente conocida por su Monte, que es realmente espectacular en lo natural (y también en lo histórico) ubicado al sur de Nara, famoso por sus cerezos y sus restos del periodo Nanbokuchô o de las Dos Cortes (1336-1392). El monte Yoshino llegó a tener más de cien mil cerezos (en la actualidad algo más de treinta mil) plantados por un monje budista en el siglo VII y es lugar de frecuentes visitas, especialmente para la celebración del hanami. El tercer río más grande de Japón, también se llama Yoshino.
  •  Hasta 1983 Shiki vino refiriéndose al realismo necesario en el haiku con términos como ari no mama ni utsusu (representar como es) o shajitsu (realidad). Pero a partir de este año, emprendió un estudio profundo sobre el haiku y la tanka, y trabajó a fondo los principios estéticos, desarrollando principalmente el concepto de Shasei o bosquejo de vida; que más tarde extendería al realismo selectivo y luego a la autenticidad o veracidad poética (Makoto). A pesar de toda su teorización, muy extensa, sobre la importancia de la autenticidad en el haiku, ya hemos podido observar cómo el obligado confinamiento por cuestiones de salud, lleva al maestro a desarrollar juegos, escribiendo poemas imaginados o sobre asuntos sin asombro aparente. Aquí plantea si las carencias que suelen tener estos versos de origen imaginado, no podrían aparecen también en versos escritos sobre sucesos vividos.

* La estación de Muda era llamada “Seis Campos” y se encuentra en el valle al pie del monte Yoshino. Estos versos pretender acompañar la marcha del viajero por el lugar, hasta llegar a la lejana ermita de Saigyô, ermita en honor de Saigyô Hôshi (1118 –1190), un monje y poeta japonés de finales de la era Heian y comienzos de la era Kamakura, que vivió como ermitaño en largos períodos en Saga, el Monte Koya, el Monte Yoshino, Ise y otros lugares, pero es mayormente conocido su largo viaje al norte de Honshu, en donde realizó varios viajes poéticos, hecho que más tarde inspiraría a Bashô en su obra Sendas de Oku (que puedes descargar desde aquí). Vicente Haya se refiere a Saigyô como “el poeta japonés de waka que actúa de eslabón intermedio entre el Man’yôshû y Bashô”.

  • Como parte del sincretismo Shinto-Budista, los «avatares», “encarnaciones” o «apariencias circunstanciales» (Gongen) son deidades sintoístas consideradas como suijakus de Budas y Bodhisattvas, o kamis manifestados en Japón para convencer y salvar a su población.
  • Zao es una deidad importante de la «vía de la adquisición del poder por el ascetismo» (Shuguendo), movimiento religioso centrado en el culto a las deidades (kami) de montañas, que se representan con una expresión de enojo.
  • El Templo de Nyoirin-ji, quedó establecido en el siglo X, y es un templo tranquilo y de tamaño mediano del budismo japonés Jodo (o budismo de la Tierra Pura). Entre otros sitios de Yoshino, era el lugar donde el emperador Go-Daigo rendía culto después de transferir su capital a Yoshino durante la época en que Japón tenía dos tribunales imperiales, el periodo de las dos Cortes (1336-1392). El templo estaba vinculado a la Corte Sur.
  • Kusunoki Masashige (1294-1336) es un famoso general del período de las Dos Cortes. Curiosamente, kusunoki también es como se llama el árbol de alcanfor.
  • De 1333 a 1392, Japón experimentó una guerra civil entre los partidarios del emperador Go-Daigo, que dirigía la Corte del Sur, con base en Yoshino, y los del emperador Komyo, de la Corte del Norte, ubicada en Heiankyo, y que finalmente prevalecería.
  • Los Mil Árboles (son en realidad en la actualidad más de treinta mil) es el nombre que recibe la parte del monte llena de cerezos de Yoshino. La mayoría de estos cerezos están agrupados en cuatro densas acumulaciones de árboles que reciben el nombre de senbon (mil árboles) localizadas a diferentes altitudes para favorecer su florecimiento en diferentes partes de la primavera lo que hace que desde que los primeros empiecen a florecer en la parte inferior hasta que florezcan los últimos puedan pasar hasta dos semanas. Estos agrupamientos (de mayor a menor altitud) reciben el nombre de oku-, kami-, naka- y shimo-senbon.
  • La ermita recibe este nombre porque el monje y poeta Saigyô (1118-1190) se quedó en ella.
  • Afirma Lozerand que el término Sakura Hana mo mo / Nakarikeri (flores o árboles de Ni (cereza) / no hay nada) es claramente una alusión al famoso poema de Teika, recogido en la nueva colección de poemas de ayer y Hoy (Shin Kokin-shu, Otoño, No. 363):

Miro a lo lejos:

¡Ni flores de cerezo

ni hojas rojas!

Las cabañas de la bahía

en el crepúsculo otoñal

(Miwataseba/ Hana mo momiji mo/ Nakarikeri/ Ura no tomaya no/ Aki no yûgure)

(traducción al francés de Michel Vieillard-Baron)

Este poema es parte de una serie de tres «crepúsculos de otoño», entre los que se encuentra un poema de… ¡Saigyô! (nº 362):

 

Aunque he dejado

el apego terrenal

qué profundamente me impresiona

la belleza del atardecer de otoño

cuando el shigi echa a volar desde el pantano

Kokoro naki / Mi ni mo aware wa / Shirarekeri / Shigi tatsu sawa no / Aki no yûgure

(traducción de Vicente Haya).

Precisamente, este poema es tomado por V. Haya como ejemplo, en su prólogo del libro Haiku Tsumami-Gokoro, para hablar del aware, afirmando que “es otro ejemplo donde no encaja la traducción de aware como tristeza sino como «honda impresión poética» que causa al monje un gran placer, puesto que no puede decirse que haya tristeza alguna en que un pájaro alce el vuelo en un atardecer de otoño”.

  • Para finalizar, cabe decir que numerosos haijines japoneses han dedicado versos (arcaicos, clásicos y modernos) al monte Yoshino. He aquí unos ejemplos:

 BASHÔ (1644-1694)

allá en Yoshino,

te haré ver los cerezos,

sombrero mío

 

YOSA BUSON (1716-1783)

bebe las nubes

mientras vomita las flores:

monte Yoshino

 

YASUHARA TEISHITSU (1609-1673)

¡ah! dije ¡ah!

ante las flores de cerezo

del monte Yoshino

 

REKISEN (1748-1834)

cerezos en Yoshino:

florecen… luego mueren:

da lo mismo.

 

TAGAMI KIKUSHA-NI (1753-1826)

desde las colinas de verano,

¡qué hermosa la nube

que cubre Yoshino!

(En verano, sin cerezos, Yoshino sigue siendo hermoso)

 

KITAMURA KIGIN (1624-1705) -sobre el río, no el monte-

 las aguas turbias

fluyen bajo las flores:

el río Yoshino

 

Séptimo día. 13 de mayo

  • Sachio dice que Kakinomoto no Hitomaro era necesariamente un hombre corpulento, que sus poemas amplios, no podían ser obra de un hombre demacrado y nervioso. Pero Takashi afirma que Hitomaro era necesariamente una persona delgada, y que esto se deduce fácilmente del carácter de sus poemas, cargados de mono no aware. Pero Sachio, él mismo, es gordo, y Takashi delgado. Entiendo pues que todos tienen la costumbre de adjudicarse como de su misma forma personal, aquello que consideran bueno o les gusta de los demás, pensando que son idénticos a ellos. Por lo tanto, iniciado en esta controversia, Sachio afirma su punto de vista y explica por qué Hitomaro era necesariamente corpulento, mientras que Takashi responde que él era ciertamente delgado, pero no obstante robusto y de constitución sólida. Al escuchar esto, no puedo evitar reírme. De hecho, Takashi, aunque es delgado, practica culturismo a diario con otros cuantos “sandows” y hace todo lo que buenamente puede; por lo que parece algo más fuerte que la media de la gente. Así se compara a Hitomaro e imagina a este último según su propia figura. ¿No hay límite en la propensión de los humanos a hablar de otros tomándose ellos mismos como referencia?
  • Las pinturas de Bunchô tratan de asuntos ordinarios, como por ejemplo las Siete Divinidades de la Fortuna o la Joya que cumple los deseos, pero incluso cuando pinta paisajes o retratos de hombres sabios o santos, sus obras siempre tienen algo trivial. Kazan, por otro lado, incluso cuando pinta a una cortesana o al chico de los recados, nunca tiene un trazo vulgar. Sin duda se debe a la nobleza de su personalidad. Gente como Bunchô no se le puede comparar.
  • Cuando miramos el campo de Kantô, a nosotros, la gente del Oeste, nos parece que ellos están muy atrasados en todas las cosas. Sin embargo, hay dos cuestiones en las que Oriente nos gana sin cuestionamientos: la salsa de soja y la pasta de soja fermentada.
  • Cosas célebres de Shimôsa: el Fudô de Narita, Sakura Sôgorô, Kikkôman y Noda (para la salsa de soja).

                       … comentarios al texto

– Itô Sachio (1864-1913): Como ya comentamos en el día cuarto, Itô Sachio (1864 – 1913) fue el seudónimo de Itô Kôjirô, poeta y novelista que cultivó waka y tanka, y uno de los amigos que cuidaron de Shiki hasta el final.

Kakinomoto no Hitomaro (662 – 710) fue un poeta japonés del período Nara, designado como uno de los Treinta y seis poetas inmortales. Es uno de los poetas más prominentes del Man’yōshū.

Los treinta y seis inmortales de la poesía son un grupo de poetas medievales japoneses seleccionados por Fujiwara no Kintô a comienzos del siglo XI, como los mejores ejemplos de la poesía japonesa hasta ese momento.

– El Man’yôshû, tras el Kojiki (712 d.C.) y el Nihon-shoki (720 d.C.), en el año 759 d.C., llegó el tercer libro más antiguo de Japón, y el primero escrito en japonés: el Man’yōshū, o “colección de las diez mil hojas (de árbol, no de papel)”. Es una recopilación de poemas japoneses, escrita usando caracteres chinos según su valor fonético y la sintaxis del japonés, en lo que se conoce como man’yôgana o “escritura man’yô”. Su importancia por lo tanto es capital, y fue una gran influencia para el nacimiento del hiragana y el katakana. Por lo que respecta a su contenido, el Man’yôshû incluye poemas de entre los siglos IV y VIII y en él están presentes los estilos propios de la lírica japonesa como la tanka o el chôka. Arthur Waley afirmó: “Hay un marcado paralelismo entre los poemas de la primera compilación de poesía japonesa, el Man’yôshû, y las coplas populares del sur de España”, afirmación que con frecuencia usamos como un argumento más para justificar que el haiku en castellano es posible.

– Nagatsuka Takashi (1879-1915), poeta y novelista de la vida campesina (La Tierra –Tsuchi-, 1910). Se formó con Shiki desde 1900 hasta 1902, cuando murió el maestro, resultando ser un gran discípulo en el campo de la waka.

– Mono no aware, literalmente «el pathos de las cosas», y también traducido como «una empatía hacia las cosas», o «una sensibilidad a lo efímero», es un término japonés para la conciencia de la impermanencia, o la brevedad de las cosas, y tanto una suave tristeza transitoria (o melancolía) sobre su paso, así como una más larga y profunda tristeza sobre la realidad de la vida (pero en realidad, es mucho más que eso). Frecuentemente traducido también como “el patetismo de las cosas”. Su sentido es tan trascendente, que bien merece la pena extendernos un poco más en él, y de ahí que al final de este texto, incluya una «nota a la nota». Muy recomendable para entender el haiku y en general la poesía japonesa.

– El término sandows, hace referencia al nombre del primer fisicoculturista de la historia, el prusiano Eugen Sandow, muy de moda en aquellos momentos en todo el mundo, y cuyo verdadero nombre era Friedrich Wilhelm Müller (1867-1925).

– Tani Bunchô (1763-1840) fue un gran pintor del final de la era Edo, de la escuela Nanga (o Bunjinga) que sirvió al poder, activo en diferentes géneros.

– Las Siete Divinidades de la fortuna (Shichi fukujin), son proveedoras populares de la suerte, que se embarcaron en la Nave del Tesoro (Takara-bune) y son : Ebisu, Daikokuten, Bishamonten, Benzaiten, Fukurokuju, Jurojin y Hotei.

– Símbolo del Buda y su enseñanza (mani cint en sánscrito), se toma con frecuencia por uno Bodhisattvas, especialmente Avalokiteshvara (Kanzeon / Kannon) y Ksitigarbha (Jizo Bosatsu).

– Bunchô pintaba hombres sabios o santos, siguiendo la tradición confuciana.

– Watanabe Kazan (1793-1841), fue un pintor, erudito y estadista japonés miembro de la clase samurái. Nació en una familia samurái pobre. Fue bastante influenciado por los estilos artísticos occidentales, razón por la cual creó un estilo único de pintura mediante la mezcla de elementos del arte europeo y japonés.

– Shimôsa es el anterior nombre del país, en parte correspondiente al actual departamento de Chiba, al este de Tokio.

– El Fudô de Narita es como normalmente se llama al templo de Shinsho-ji de la escuela budista Shingon, donde es venerada la figura de Fudô myôô (Rey de la ciencia inmutable).

– Kikkôman fue un campesino del siglo XVII, que llevó los reclamos de su pueblo a Edo. Ejecutado con su esposa e hijos, se volvió legendario, en el teatro kabuki por ejemplo.

– Luego Kikkôman se convirtió en una famosa marca de salsa de soja. La historia de la firma data del siglo XVII con la producción de salsa de soja en la ciudad de Noda, cuya ubicación favorable en las orillas del río Edo podía facilitar el acceso a las materias primas, así como la entrega rápida de la salsa de soja en la ciudad de Edo, en pleno apogeo. Los comerciantes holandeses descubrieron esta salsa y la enviaron a Europa, donde también aumentó la demanda. La sociedad actual, fue refundada en 1917.

NOTA A LA NOTA (SOBRE MONO NO AWARE)

Por abundar algo más en el importante concepto Mono No aware que Shiki refiere en su conversación sobre los poemas de Hitomaro.

Vicente Haya traduce, en el prólogo de “Haiku Tsumami-Gokoro”, la definición de Motôri Norinaga: «Aware es en esencia una expresión de hondo sentimiento en el corazón. Posteriormente, esta palabra ha sido usada para referirse solamente a un sentimiento triste, pero ésa es sólo una de las acepciones del término… Aware fue originalmente una exclamación para expresar cualquier sentimiento emocionante. Pertenecía a la misma categoría que ana y aya (ambas exclamaciones) (…) Aunque la gente frecuentemente concibe aware con el solo significado de tristeza, esto no es completamente correcto. Más adecuadamente, cualquier emoción profunda, sea feliz, alegre, triste o nostálgica, puede ser referida como aware«.

Haya se sumerge de forma profunda y extensa en el trascendental sentido de estas palabras para la cultura japonesa. En este sentido afirma que:

“La noción de aware, o más exactamente de mono no aware, médula de la poesía japonesa en general, es también fundamental para comprender el papel que juega «lo sagrado» en el haiku. El aware no es emoción exclusivamente estética o sentimental, sino de carácter espiritual, siempre considerando que en Oriente este calificativo es inseparable de los dos primeros (…) El término mono no aware, literalmente «el aware de las cosas», ha sido -equivocadamente a nuestro juicio- identificado por numerosos niponólogos con el latino lacrimae rerum. Según ello, el poeta al ver el sufrimiento de las cosas -de los seres del mundo- se contagia de tristeza y de ahí nace su poesía. Este sentido de mono no aware, muy japonés – ¡quién puede dudarlo! – y profundamente budista, no es aceptable como su más original significado para Motôri Norinaga, inventor del término”.

En la misma línea, Carlos Rubio afirma en “Claves y textos de la literatura japonesa. Una introducción” que «según Motôri Norinaga, aware consta de dos interjecciones, a y hare, usadas cuando el corazón es asaltado por una fuerte emoción. Juntas en la palabra aware, se usan para destacar la intensidad del sentimiento. Este puede ser de alegría, felicidad, admiración, horror, odio, amor, dolor, ira, celos, etc. […] Por otro lado, mono, literalmente <cosa> y que serviría para generalizar aware, haría que la expresión mono no aware significase algo como sentimiento profundo por las cosas o sensibilidad».

Abundando por otra vía en el sentido del término original, leemos en “Los valores estéticos en la cultura clásica japonesa” la traducción que hace Federico Lanzaco del comentario que Motôri Norinaga dedica al Genji Monogatari: “Murasaki Shikibu comprendió profundamente la honda emoción del mono-no-aware. (…) Todas las profundas emociones de nuestro mundo están contenidas en este monogatari. Así, esta obra literaria expresa de diferentes maneras todos los sentimientos que las personas pueden llegar a experimentar y provoca una honda emoción en los lectores”.

Por ello, debemos insistir: “Aware es en esencia una expresión de hondo sentimiento en el corazón. Posteriormente, esta palabra ha sido usada para referirse solamente a un sentimiento triste, pero esta es sólo una de las acepciones del término. Aware fue originalmente una exclamación para expresar cualquier sentimiento emocionante”.

Sexto día. 12 de mayo

El 11 de mayo Shiki no hizo ninguna entrega

Hoy, mi cabeza está un poco mejor. Elijo con Kyoshi unos álbumes de pintura al azar, los acerca a la cama y los vemos. Hay dos o tres cosas que nos llaman la atención.

Me gusta pintar desde mi infancia, pero en los cuadros, siempre preferí las representaciones simples, de flores y pájaros, por ejemplo, a las imágenes complejas. Y mi gusto no ha cambiado hasta hoy. Por eso, cuando miro estos libros, estoy más interesado en una pintura de una flor de camelia que en un retrato de princesa; un ruiseñor descansando sobre un sauce me alegra más que Zhang Fei con su lanza curva.

Las pinturas con color suelen tener un plus sobre las de blanco y negro. Hay mucho encanto en encontrar una pintura con colores entre las hojas de un álbum lleno de dibujos en tinta china, encontrar por ejemplo una mancha roja que se ha dejado caer en medio de una exuberante vegetación.

Goshun es ingenioso. Ôkyo es serio. Me gusta la seriedad de Ôkyo.

Estoy mirando el Álbum de Concurso de la Dirección Pictórica (Takurabe gafu). Está hecho de imágenes asociadas de Nangaku y Bunpó. Nangaku solo pinta personajes, mientras que Bunpó siempre agrega algunos paisajes a sus retratos. En las imágenes de Nangaku, abundan los personajes, pero a veces falta inspiración. Por otro lado, en los de Bunpô, incluso si solo hay unos pocos personajes, el diseño todavía tiene algo de originalidad, y por ello, admiro la manera en que sus formas se acercan a la realidad. Básicamente, no merece ser mencionado al mismo tiempo que Nangaku.

Una pintura representa a un niño, con un paraguas doblado en su mano izquierda y una rama de ciruelo en su hombro derecho. Tal vez él lleva un paraguas prestado y trae esa rama de ciruelo como agradecimiento. Si esto es así, la concepción general de la imagen es extraordinariamente compleja, dada su extrema simplicidad. ¿Podemos decir que dicha imagen tiene sabor a haiku? ¿Qué se ha sugerido sin llegar a decir en ella? En cualquier caso, rara vez he visto esas imágenes. En una de las pinturas de Hóitsu, se afirma que “uno debe apreciar todas las seducciones”, pero las suyas, sus haikus, son tan torpes que no vale la pena detenerse ni un momento en ellos. Cuando uno ve la mediocridad de los versos que acompañan a sus imágenes tan atractivas, produce el mismo efecto que descubrir en un lujoso palacio, una pared de papel hecha con restos de diferentes papeles viejos mal pegados: el desequilibrio es extremo.

Hay un libro llamado Dibujos rápidos de la era Kôchô. Para dibujar una planta o un árbol, uno recurre a la menor cantidad posible de detalles. No es posible imaginar bocetos más sencillos. Y sin embargo, estos dibujos están llenos de encanto, de imaginación. En los bocetos, el pincel de Rosetsu y los suyos, encuentra la belleza de lo que es totalmente libre, sin detenerse en adornos superfluos. ¿Podría ser mi inclinación a amar la simplicidad y a apreciar lo natural, lo que me lleva a emitir este juicio?

                       … anotaciones al texto

  • Zhang Fei fue un general chino de la época de los tres reinos, muerto en 221 y célebre por su fuerza y dureza con sus propios soldados.
  • Matsumura Gekkei (1752-1811), también llamado Goshun, fue un pintor y poeta de Kioto, desde mediados del período Edo. Estudió con los grandes maestros Yosa Buson y Maruyama Ôkyo.
  • Maruyama Ókyo (1733-1795), se formó en la reputada en Escuela Kanô, si bien acabó rompiendo con su estética. Fue uno de los más grandes pintores de la mitad del período Edo, y desarrolló una nueva forma de pintar, basada en ideas tomadas de la propia pintura oriental, pero también de la occidental. Sobre todo, se basó en la observación de la naturaleza y la vida.
  • El álbum del Concurso Takurabe gafu que miraban Shiki y Kyoshi, bajo el título hoy de “Concurso de poemas locos escritos en los caminos de la costa (Kaidô kyôka awase)”, tiene dos volúmenes, incluye poemas de Yosai e ilustraciones de Watanabe Nangaku y Kawamura Bunpô. Las ilustraciones versan sobre dieciocho temas poéticos, de uno en uno, representados por cada uno de los dos artistas como si de una competición se tratara. Es una delicia, muy recomendable, y puedes verlo pinchando aquí.
  • Watanabe Nangaku (1767-1813) fue un pintor japonés, nacido en Kyoto; estudiante de Maruyama Masataka (Ōkyo); introdujo el estilo Maruyama-Shijo en Edo, donde enseñó.
  • Kawamura Bunpô (1779-1821) fue un grabador japonés del período Edo , un especialista en ukiyo-e.
  • Sakai Hôitsu, ya referido (y comentado) en la anterior entrega de Shiki
  • Kōchō es el nombre de la era japonesa que abarcó desde febrero de 1261 hasta febrero de 1264
  • Nagasawa Rosetsu (1754-1799), fue pintor de Edo, discípulo de Maruyama Ôkyo, ha dejado pinturas famosas en algunos shôjis (puertas y tabiques de papel enmarcados en una madera corrediza). Su demonio de montaña (yamanba) del Santuario Itsuku-shima (Miya-jima) es particularmente famoso. Tuvo dos periodos (o dos tipos de pintura) bien diferenciados, uno con pinturas de cierta elaboración, y otro con pinturas de trazos muy rápidos y sencillos.

Quinto día. 10 de mayo

Escribo el 8 de mayo del año 35 de la era Meiji (1902), día lluvioso.

Esta noche he podido dormir un poco, y el sufrimiento que ayer tuve desde la mañana, ha ido disminuyendo. Me tomo dos vasos de leche.

A las 9,00 a.m., tocan los analgésicos.

El Dr. Amagishi, designado como médico para la zona de Chôshû, vino a despedirse y ha aprovechado para tomarme el pulso.

Hekigotô y su esposa Shigeeko, vienen por la mañana temprano para acompañarme. Sokotsu regresa y el el doctor se va.

Con Hekigotô y los demás, estamos viendo un álbum de pinturas de Asakura que había solicitado. Estoy encantado de haber podido obtener también el de Imágenes libres sobre arbustos de Gesshô (Fukei gasô). También me he hecho con el álbum pintado por Oson (Oson Gafu) que es de pinturas de flores y pájaros Keibun (Keibun Kachô Gafu), así como con unas “ pinturas abreviadas” de Kôchô (Kôchô ryakuga).

Para el almuerzo, tomo avena con pescado crudo, como de costumbre.

Cambio mis vendas sin que el dolor sea intenso.

Sobre la pesca del donko: para pescar un donko, tienes que tener un hilo corto y una caña de bambú muy pequeña, y usar como cebo un gusano de tierra. Visto el pez, se le pone delante el cebo y cuando muerda, se debe levantar rápidamente la caña. Si el donko se escapa, podremos repetir, siempre hay una segunda oportunidad. El donko es un pez pequeño que vive en ríos; y que en Tokio es conocido como haze-machin.

Son numerosas las extensiones de agua que se encuentran en los suburbios al sur de Matsuyama, mi ciudad natal. Ahí podemos encontrar estanques a los que la gente llama con curiosos nombres como el Estanque redondo (Maru-ike), el Estanque con cuernos (Kado-ike), el Estanque del cuchillo de cocina (Hótó-ike), Estanque de los lagos (Tóhaze-ike), Estanque del espejo (Kagami-ike), Estanque del viejo Yahachi (Yahachi baba ike), Estanque del vagabundo (Hoito-ike), Estanque del curandero (Yakushi-ike) o el Estanque de la casa de la bahía (Uraya no ike), por poner solo algunos ejemplos.

Observo unos cortes de franela, parece claro que son buenos, que sus rayas son largas y bien diseñadas. Sin embargo, el tiempo de la franela ha pasado, hemos entrado en el de la sarga.

Shigeeko se había ido a casa por un tiempo, y regresó un poco más tarde, llorando, porque su canario, que se había dormido en perfecto estado el día anterior, esa misma mañana, de repente enfermó, dejó el nido y ya no se movió. Shigeeko está muy alterada y no sabe qué hacer. Algunos dicen que debe estar estreñido, y otros se preguntan si no se tratará de un huevo que se le ha quedado dentro sin poder salir. Por mero juego, le dedico unos cuantos versos:

ya no come,

ni tan solo unas semillas

de colza ni palitaria

(Natane no mi /Hakobera no mi mo /Kuwazu narinu)

 

¡padres pájaros!

rezad también a Kannon

que facilita los partos

(Oyadori mo / Tanome Koyasu no / Kanzeon)

 

brotes de bambú

y pequeños pájaros,

lo hacen fácil, sin esfuerzo

(Take no ko mo / Tori no ko mo tada / Yasuyasu to)

 

si es estreñimiento,

no dejen de darle

las laxativas flores de deutzia

(Funzumari / Naraba unohana / Kudashimase)

 

La cena es como el almuerzo.

Tengo 36.5º de temperatura.

Después de encender las lámparas, Hekigotô canta un pasaje de Nô: La piedra que quita la vida (Sesshô-seki). Tengo un poco de dolor de cabeza.

Sokotsu se va a casa.

Los cinco que quedamos, anfitriones y visitantes, hablamos de nuestros presupuestos, sin distinción: todo son lágrimas, cólera y consolaciones. Afuera, percibo que la lluvia se ha detenido y el viento es más fuerte.

A las 11:30, vuelvo a tomar los analgésicos.

Hekigotô y su esposa regresan. Pasan quince minutos de la media noche.

En los últimos tiempos, ando flojo de ánimos y el dolor no se me quita. Los despertares son particularmente difíciles. Como tengo miedo de despertarme, tengo miedo de quedarme dormido, y temo a lo larga que se hace la noche. Si Hekigotô y los demás se van tarde, hacen que la noche sea aún más corta.

               … comentarios al texto

  • Las entregas en prensa van apareciendo dos días después de ser escritas por Shiki.
  • En esta entrega, Shiki va conectando ideas, sobre temas muy dispares y sin mediar enlace alguno entre ellas. Se trata de una sucesión de anotaciones autobiográficas y de pensamientos.
  • Aparece por ejemplo un médico. En un texto que cuenta la vida de un enfermo, apenas volverá a aparecer ningún otro. De hecho, la aparición en esta entrega es principalmente para anunciar su partida.
  • Chôshû es un feudo ubicado en el extremo oeste de la isla principal (Honshu) del archipiélago de Japón.
  • Aparte de su madre y hermana, desde fines de marzo de 1902, varios amigos cercanos de Shiki se turnan para acompañar al paciente. Ellos son:

Ito Sachio (1864 – 1913): fue el seudónimo de Itō Kōjirō, un poeta y escritor japonés de tanka activo durante el período Meiji de Japón.

Katori Hotsuma (1874-1954): Artista especializado en obras de metal y su historia.

Takahama Kyoshi (1874-1959): Discípulo de Shiki a quien conoció por su compañero de clase: Hekigotô. Nació también en Matsuyama. En 1898, Kyoshi acabó dirigiendo la revista de haiku Hototogisu, obra de Shiki.

Kawahigashi Hekigotô (1873-1937): Comenzó aprendiendo de Shiki cosas sobre béisbol, para acabar siendo un importante discípulo en su haiku renovado. En sus visitas para acompañar a Shiki enfermo, era frecuentemente acompañado por Shigeeko, su esposa.

Samukawa Sokotsu (1875-1954): Alumno de Shiki, dedicaría su vida a mantener la memoria, la casa y el legado de Shiki.

  • Los álbumes de pintura que Shiki refiere, son característicos de la segunda mitad del período Edo, fueron impresos a mano, en xilografía, volumen tras volumen. A pesar de su precio relativamente bajo, fueron bien elaborados y podrían servir de ejemplo y material para el estudio de la pintura. Generalmente despreciados en la era Meiji (1868-1912), aquí están redescubiertos por Shiki. Por otro lado, aunque les chirriaran a los coleccionistas occidentales, fueron uno de los más importantes vectores del japonesismo, además de las clásicas pinturas impresas, mucho más conocidas.
  • Shiki cita a cuatro pintores desde el final del período Edo:

Cho Gessho (1765-1832): Estudió nanga (literalmente «pintura del sur”) con Matsumura Goshun (1752-1811), quien le dio el nombre de Gessho. Goshun a su vez era un estudiante de Yosa Buson (1716-1784), además de maestro haijin, un maestro nanga, que a su vez estudió con Maruyama Okyo (1733-195), y juntos fundaron la escuela de pintura Maruyama.

Sakai Oson (1761-1828): más conocido como el Hôitsu, destacó en la escuela Rinpa. Famoso por haber revivido el estilo y la popularidad del gran Ogata Kōrin , y por haber creado varias reproducciones muy interesantes del trabajo de Kōrin.

Matsumura Keibun (1779-1843): Pintor destacado de la escuela Shijô. Vivió en Kyoto y estudió con su hermano mayor Matsumura Goshun y con Maruyama Ōkyo. Trabajó como asistente del príncipe budista Shinnin, cuyos herederos poseen muchas de sus pinturas.

y Ueda Kôchô (1788-1850): Pintor principal de Osaka durante la primera mitad del siglo XIX. Alumno de Matsumura Goshun y Nakai Ranko. Se convirtió en un pintor oficial del 11º señor de Kishu Tokugawa, Tokugawa Nariyuki. Frecuentemente usaba el shasei (bosquejo de la vida) también llamados bosquejos, o pinturas abreviadas o pinturas con espíritu haikai.

  • El donko es un pez de la familia de los gobio.
  • La moda de los kimonos rayados creció en la era Taisho (1912-1926). Eran de franela de rayas verticales. Luego se puso de moda la sarga, un tejido de líneas oblicuas.
  • En sus orígenes, se consideraba que la poesía japonesa estaba dotada de una «eficacia maravillosa», lo que explica el desarrollo de los conocidos “poemas mágicos» (majinai-uta) utilizados en prácticas talismanes y propiciatorias. Lo eran frecuentemente las wakas, y aquí Shiki compila unos versos votivos improvisados en métrica de haiku (no lo son), con virtudes supuestamente laxantes. Cabe señalar que él mismo sufre con frecuencia problemas intestinales de este tipo.
  • La palitaria (Mourron blanc, Drimaria, Golondrina, Nervillo, Pajarera o Yerba de estrella) es una planta que comen los pájaros, pero también usada por humanos por sus efectos medicinales (diuréticos, laxantes, etc.).
  • Los brotes de bambú son famosos por la facilidad y velocidad de crecimiento.
  • En referencia a los aparentemente simples últimos versos referidos por Shiki (Funzumari / Naraba unohana / Kudashimase) cabe decir que el suero que queda tras la elaboración de Tofu (cuajada de soja), conocida por sus propiedades laxantes, se llama metafóricamente en japonés u-no-hana (la flor de la deutzia). Esta denominación se presta a múltiples juegos de palabras y asociaciones. Shiki lo usa aquí y pone en la expresión «cuando las flores de deutzia se pudren» (unohana kutashi) que refiere a las largas lluvias del «cuarto mes». Esta expresión se usa en la frase prosaica «Dadle (kudashimase) flores de deutzia (unohana)». Por otra parte, este nombre se asocia con el cuco para indicar el comienzo del verano, esta ave (shiki, hototogisu), que tiene fama de tener una garganta roja cuando abre la boca, sirve como metáfora para los pacientes con tuberculosis. Elegir cuco como nombre de artista era, por lo tanto, una forma de que Shiki se autoproclamara «poético y tuberculoso». Además, u-no-hana significa palabra por palabra «flor de liebre»  u (usagi), que es un animal del zodiaco chino y japonés. La liebre (o el conejo, según traductores) es el cuarto animal del zodiaco (después de la rata, el buey y el tigre), y por lo tanto sirve para designar el cuarto mes del uzuki (antiguo calendario), o el cuarto año del ciclo sexagesimal (udoshi).
  • Shiki nació en un año de la liebre (1867), y escupió sangre por primera vez, en mayo de 1889, el quinto mes del calendario actual en Japón desde 1873, pero el cuarto del viejo calendario, que aún recuerda mucha gente, y muy especialmente los haijines. Shiki manifestó repetidamente un particular interés por este animal del zodiaco, pero también por el mes de mayo, un “mes sucio» (como ya lo llamó el 15 de mayo de 1901, un año antes, en su obra Gota de tinta), que nunca le trajo nada bueno. Todo parece llevarnos a que este es sin duda uno de los motivos que lo llevaron a comenzar Una cama de enfermo de 6 pies de largo el 5 de mayo, como queriendo romper el maleficio ligado al signo de la liebre.
  • Kannon (Kanzeon): Nombre japonés de Guan Yin, que es el nombre dado en China a Avalokiteśvara bodhisattva venerado en el budismo. El valor asociado a este bodhisattva es la Compasión. Se le reza también para los nacimientos.
  • 36,5º de temperatura son unas décimas de febrícula, ya que en Japón, se toma como normal hasta 36º.
  • La obra de Nô a la que se hace referencia, cantada por Hekigotô es muy famosa, y escenifica a la hermosa Tamamo no Mae, que es la encarnación de un zorro malvado. Es asesinada por sus perseguidores, a pesar de que siempre llevaba una piedra mágica, que quitaba la vida a todos los que se acercaban a ella.
  • Al referirse a los 5 que quedaron hablando sobre sus ingresos, se entiende que podrían ser Shiki, Hekigotô y su esposa, su madre Yae (1845-1927), que estaba viuda, y su hermana Ritsu (1870-1941), dos veces divorciada.
  • Los haijines japoneses (arcaicos incluidos), han tomado a veces la flor de deutzia, la de U o la colza como motivos de haiku. He aquí algunos ejemplos:

BUSON (1716-1784)

flores de colza / la luna, al este / el sol, al oeste

la flor de la colza: / y, en un punto del día, / resuena el mar

BASHÔ (1644-1694)

los gorriones / en los campos de colza / viendo las flores

otra versión

campos de colza: / y un ruiseñor con gesto / de contemplar sus flores

KAWAI SORA (1648 – 1710)

Caminando con Bashô las sendas de Oku: Blancas como el güiro las deutzias, florecían a la par las blancas flores de las zarzas, pareciéndome estar en plena temporada de nieve. Cuenta Kiyósuke que antiguamente hubo un palaciego que al llegar a este lugar se retocó su birrete de gala y se puso el atuendo de la corte.

Una flor deutzia / es mi toque de gala / en este paso.

BASHÔ (1644-1694)

deutzia en flor… / recuerda las canas / de Kanefusa

entre la nieve, / la flor de U, su pálido / color violeta

         otra versión

en los claros de nieve, /el leve morado de los brotes/de la flor de udo

KOBAYASHI ISSA (1763-1827)

la flor de U / florece para el dios… / y para el mendigo

CHIYO-NI (Kaga No Chiyo. 1703-1775)

flores de deutzia, / solo a ellas les da el sol / en un día nublado

 

 

 

Cuarto día. 8 de mayo

Mirando las fotografías de antiguas pinturas occidentales, descubro algunas de paisajes pintadas por los holandeses hace aproximadamente doscientos años. Sin duda, es un tema que en esta época nos parece raro. En Japón, no obstante, hay pocas pinturas sobre personalidades, pero las pinturas de paisajes son extremadamente frecuentes, lo que en absoluto significa que haya habido pinturas de paisajes desde la antigüedad. Las hubo con Kose Kanaoka, y hasta que surgió la escuela Tosa, siendo a partir de entonces, cuando se comenzaron a pintar sobre todo hombres y Budas. Así se mantuvo el tema hasta la llegada de los monjes Zen desde China, y a partir de ahí, comenzaron los intercambios en materia de religión budista, pero también de pinturas importadas sobre montañas y aguas de estilo chino, que tuvieron mucho éxito en nuestro país.

En Japón, como su propio nombre indica, a menudo se pinta la extrema inmensidad de paisajes «de montañas (san) y aguas (sui)». Pero en Europa, no se pintan paisajes tan desproporcionados y son más dados a representar todo más parcialmente. Así, son muchas las pinturas donde se reproducen, por ejemplo, tan solo grandes árboles; o incluso cuando pintan agua, lo hacen solo de una parte del río o del mar, y por ello no se puede llamar a estas obras «pinturas de las montañas y aguas (Sansui-ga)” como hacemos con las nuestras.

Cuando uno mira pinturas occidentales sobre el paisaje, se comprende que las más antiguas reproducen con mucha precisión el carácter majestuoso de los grandes árboles. Cuando pasamos a lo más reciente, no necesariamente se adhieren a la majestuosidad de los grandes árboles, sino más a menudo para representar la tierna frescura de los ligeros árboles comunes. De un sabor austero, hemos pasado a un sabor tierno, de un sabor pesado a un sabor ligero: tal es el movimiento general del mundo, y no solo en la pintura, sin duda, ni tampoco solo en Occidente.

En otras ocasiones, hablando de lo bello en la literatura, ocasionalmente he distinguido tres estilos: narrativo, lírico y descriptivo. Alguien entonces me atacó, diciendo que en Occidente el estilo narrativo y el estilo lírico existen, pero no el estilo descriptivo; y yo respondí, riendo, que entonces nosotros en eso no habíamos imitado a Occidente.

Allí, durante mucho tiempo, como apenas hay pinturas con poesías o sobre grandes paisajes, parece que los estudiosos no estaban interesados en la pintura paisajística, ni siquiera cuando debaten sobre estética. Sin duda esto es una equivocación originada por la estrechez de su conocimiento.

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Shiki hace referencia al significado de Japón entendido como una imagen grandiosa y de inmenso paisaje. El nombre Japón (Nippon/Nihon 日本, significado literal: «el origen del sol») tiene un origen chino: pinyin rì běn, Wade-Giles jih pen, el oriente, el lugar desde donde sale el sol. El carácter 日 es la evolución de un círculo con un punto central que representa al sol, y 本 representa la raíz de un árbol y también tiene el significado de origen. La expresión «país del sol naciente» hace referencia a esta etimología del nombre en japonés.

Kose Kanaoka fue un reconocido pintor de la corte, activo al comienzo de la era de Heian hasta el final del siglo IX (el Periodo Heian ,es el último periodo de la época clásica de la historia japonesa, entre los años 794 a 1185, en el que la capital era Kioto. Heian [平安, ‘Heian’?] significa «paz y tranquilidad» en japonés).

La Escuela Tosa fue una escuela de pintores activos de la Edad Media (principios del siglo XV, periodo Muromachi) hasta el final del período Edo (mediados del siglo XIX).

Sôtô, Rinzai y Ôbaku fueron las tres escuelas del budismo zen existentes en Japón. El monje Rinzai, después de un viaje a China, fundó la Escuela Zen Rinsai en 1168, de tendencia china. Más tarde, en 1223, fue Dógen quien fundó la escuela Zen de Sôtô.

Entre las pinturas importadas de china, tuvieron especial éxito en Japón las realizadas con la famosa tinta china, como por ejemplo las realizadas por Sesshu.

Parece que Shiki ya había hablado de los tres estilos: narrativo, lírico y descriptivo por primera vez en 1892 en un artículo titulado «¿Por qué aparecen algunas breves formas poéticas en nuestro país? (Wagakuni ni tanpen inbun no okorishi yuen o ron-zu). Tuvo alguna crítica a las que él contestaba riendo.

Tercer día. 7 de mayo

Como las peonías de Tokio a menudo provienen de plantas de Kamigata, parece que solo las peonías invernales hacen el camino de este a oeste. Además de las peonías, los recitales cantados al estilo Gidayú también llegan a la capital desde el oeste. Y los que se originan en Tokio son Tokiwazu o Kiyomoto. Al igual que las peonías son las más brillantes y más suntuosas de todas las flores, la Gidayú es, de todos estos estilos musicales, el más brillante y más imponente. ¿Les gustan más las cosas brillantes e imponentes en el arte en Occidente, y más la sobriedad en Tokio? En lo que respecta al haiku, Kyoto siempre ha tenido algo suntuoso e imponente, mientras que Edo a menudo está lleno de sutilezas. En los versos de Buson, uno encuentra todo el encanto de las peonías. Los de Rankó carecen de fuerza, pero también tienen su lado “tipo peonía”. Los versos de Baishitsu son vulgares, pero le recuerdan a uno a las «peonías de aguja de pino». En la costa de Edo, sin embargo, los versos de Kikaku y Ransetsu, al igual que los de la escuela de Shirao, aunque no estén completamente desprovistos de brillo, todos tienen algo de la  sobriedad de las peonías de invierno.

        … comentarios al texto

Kamigata, literalmente «Región de la Capital», es como se conocía a la región de Kioto, ya que el emperador residía allí antes de la Restauración Meiji en 1868, cuando se estableció Tokio.

Edo era el nombre de la actual Tokio; y también un periodo histórico de Japón (periodo Tokugawa) que va desde el 24 de marzo de 1603 hasta el 3 de mayo de 1868.

En el teatro de marionetas (Joruri) había tres formas de “recitar cantando” que fueron creadas por Takemoto Gidayu (1651-1714) en Osaka a finales del siglo XVII, por Tokiwazu Mojitayú (1708-1781) a mediados de siglo XVIII en Edo, y por Kiyomoto Enjudayú (1777-1825), también en Edo, a principios del siglo XIX.

Shiki nombra a tres haijines del oeste de Japón: Yosa Buson (1716- 1783), reconocido pintor y originario de la provincia de Settsu, cerca de Osaka, Yakakuwa Ranko (1726-1798) y Sakurai (1769-1852 Baishitsu ), ambos de la provincia de Kanazawa, en el Mar de Japón.

La Portulaca oleracea, es conocida en el japonés de las peonías como «peonía de aguja de pino». Se trata de una pequeña flor que florece en el verano (es kigo de verano) aunque no es, estrictamente hablando, una peonía.

Shiki nombra finalmente a tres haijines del este de Japón: Takarai Kikaku (1661- 1707), un nativo de la provincia de Omi, al este del lago Biwa, que se estableció en Edo y se convirtió en uno de los principales discípulos de Basho ; Ransetsu Hattori (1654-1707), natural de Edo, y que también sería uno de los principales discípulos de Basho; y Kaya Shirao (1738-1791), de la provincia de Shinano, que se estableció en Edo donde abrió su propia escuela.

La peonía, en China es un emblema y en 1903, la Dinastía Qing declaró la peonía como la flor nacional. En la cultura china siempre han sido asociadas a la belleza femenina y en Japón, es un símbolo de riqueza y prosperidad. Se trata de un tema muy recurrente entre los haijines japoneses. Aquí una buena muestra:

BUSON (1716-1784)

una hormiga de montaña

resalta con claridad

en la blanca peonía

 

¡qué deslumbrante

sobre el biombo dorado

la peonía!

 

me siento mal

tras cortar la peonía

esta tarde

 

o también…

 

después de cortar la peonía,

me sentí exhausto

aquella noche

 

se deshoja la peonía:

los pétalos en montoncitos

de dos y de tres

 

A punto de abrirse

deja ver un arco-iris,

la peonía

 

el pesado vagón

retumba: las peonías

se tambalean

 

caídas las flores

permanece la imagen

de las peonías

 

la peonía,

tal que un gato de plata

mariposa de oro

 

en silencio

antes de la llegada de los anfitriones      ligado al siguiente

las peonías

 

OSHIMA RYOTA (1718-1787)

Sin palabras la anfitriona,

el invitado

y el crisantemo blanco

 

AMANO TÔRIN (1638-1719)

peonías en flor:

para verlas, té chino

kimono pálido

 

BASHÔ (1644-1694)

Completamente mojadas,

inclinadas,

las peonías bajo la lluvia

 

MOKUDÔ (1666-1723)

el shamisen

suena desafinado:

¡la peonía!

 

KATO GYODAI (1732-1792)

flores oscuras:

toda la luna brilla

en la peonía

 

KAYA SHIRAO (1738-1791)

jardín oscuro:

en la noche no se mueve nada

la peonía

 

RYÔKAN (1758-1831)

brisa suave:

en mi sopa, de pronto

peonías blancas

 

KOBAYASHI ISSA (1763-1828)

así de grande

dice la niña abriendo los brazos

es la peonía

 

KIITSU (1856-1933)

peonías en flor:

parece que no existen

las demás flores

 

TAKAHAMA KYOSHI (1874 – 1959)

sobre una barca,

cruzando el lago,

la peonía

 

“blanca peonía”

decimos, pero es

algo rosada

 

corté las peonías,

ahora…

el jardín vacío

 

OGIWARA SEISENSUI (1884-1976)

pétalo a pétalo

se abre y se recompone

la peonía

 

IIDA DAKOTSU (1885-1962)

bajo la lluvia,

plegándose, los brotes

de peonía

 

MIZUHARA SHÛÔSHI (1892-1981)

anochecer:

cada peonía se funde

con la neblina

 

MASAOKA SHIKI (1867-1902)

en noche de luna clara

la blanca peonía

se deshace y cae

 

me gustaría morir

comiendo manzanas

mientras contemplo las peonías

 

el retoño de la peonía…

con la helada

retiembla

 

RYÛNOSUKE AKUTAGAWA (1892-1927)

corté la peonía:

tan apetecible pecado

se me perdona