El haiku en Argentina 1

El presente artículo es un recorrido por el haiku en Argentina, país donde el haiku es practicado desde hace años y donde cuenta con gran número de seguidores. Gracias a todos aquellos que generosamente han contribuido a la realización de este artículo permitiendo la publicación de una muestra de su trabajo.

Debido a la extensión de este artículo se publicará en dos entregas consecutivas.

 

UN POCO DE HISTORIA

A finales del siglo XIX, las clases más pudientes de Argentina comenzaron a realizar viajes por placer a Europa y Asia. El interés por lo exótico comienza a extenderse por el país al igual que sucedía en París. Muchos japoneses eran contratados y llevados a tierras argentinas como empleados de las familias ricas.

Los inmigrantes japoneses no eran muchos, pero lograron instalar sus comercios en las principales calles de Buenos Aires, mostraban su arte en las galerías de referencia, se instalaron en los hogares, crearon un jardín japonés en el barrio de Palermo, e incluso fundaron con el Gobierno de la República un Museo Nacional de Arte Oriental, logrando poco a poco transmitir la cultura japonesa a los argentinos.

Ikebana, origami, sumi-e, haiku, eran términos hasta entonces desconocidos que lentamente empezaron a formar parte del vocabulario de todos aquellos argentinos interesados en la cultura japonesa.

 

PRIMEROS PASOS DEL HAIKU EN ARGENTINA

En literatura, las primeras referencias al japonismo y a Japón la encontramos en un poema de Leopoldo Lugones, Yoshivara, en 1924. En 1935, Jorge Luis Borges, en Historia Universal de la Infamia incluye el cuento japonés Kotsuke no Suke, de 1703, como primer acercamiento a esta cultura. Borges escribió multitud de obras de temática japonesa y se acercó al haiku en alguno de sus libros:

 

Oscuramente
libros, láminas, llaves
siguen mi suerte.

*

Desde aquel día
no he movido las piezas
en el tablero.

*

En el desierto
acontece la aurora.
Alguien lo sabe.

*

La ociosa espada
sueña con sus batallas.
Otro es mi sueño

*

Algo me han dicho

la tarde y la montaña.

Ya lo he perdido.

*

La vasta noche

no es ahora otra cosa

que una fragancia.

 

Otro de los autores que incursionaron pronto en el haiku en Argentina fue Álvaro Yunque, seudónimo de Arístides Gandolfi Herrero (1889 – 1982) Una de sus obras más representativas de este género es 100 Haikais y un soneto. Ediciones Peña Lillo, Buenos Aires, 1966.

 

HAÏCAI

Viento poeta:

Construyes con imágenes

Nubes que vuelan.

*

BARCA

¡De pie en su proa!:

El libro es una barca

Que no zozobra.

*

HABLA EL ARTISTA

Arte, sol de almas,

Soy tu luna; yo alumbro

La noche humana.

*

PRIVILEGIO DEL IMAGINISTA

¿Alta la estrella?

¡Si yo en un vaso de agua

Puedo cogerla!

*

SABER

La ciencia humana:

¡Qué océano infinito

La gota de agua!

*

 

Eduardo González Lanuza (1900-1984) De origen español, fundó con Jorge Luis Borges la revista Prisma (1925), impulsora de la vanguardia argentina, y colaboró en Proa y en Martín Fierro. En sus inicios poéticos se aprecia la influencia del ultraísmo (Prismas, 1924). Con posterioridad, se orientó hacia una poesía de formas clásicas (La degollación de los inocentes, 1938; Oda a la alegría y otros poemas, 1949; Aires para canciones, 1977). Es autor también de ensayos (Variaciones sobre la poesía, 1943; Los martinfierristas, 1961).

 

Oh lámpara apagada

Necesito tu luz

para buscarte

*

¿Y para que dormir?

la luna está

soñándonos a todos

*

No sonrías,

frente al misterio

hasta la sonrisa es una impertinencia

*

No hay silencio mayor:

dormido en el azogue

un gato blanco.

*

La ráfaga mojada

golpea nuestra puerta

para añadir fragancia a las tazas de té.

*

Este acercamiento al haiku tuvo una época de silencio después de la Segunda Guerra Mundial. Hacia el final de la contienda, Argentina se vio forzada a declarar la guerra a Japón, debido a la presión de los países aliados. Por esa razón, todas las instituciones de la colectividad japonesa en Argentina debieron suspender sus actividades.

Años más tarde la cultura japonesa volvió a la vida argentina, y el haiku empezó a interesar a muchos autores.

A principios de la década de los setenta cabe destacar la figura de TOMIJI KUBOTA. Artista plástico y poeta japonés, fue el fundador y profesor del Centro Argentino de Estudios Japoneses. Recibió por sus haikus premios nacionales e internacionales, y distinciones por mérito a su tarea cultural, otorgadas por el emperador Hirohito.

Afirmó durante toda su vida, que el haiku era sólo para los japoneses, postura que mantuvo hasta sus 80 años, momento en el que reconoció su error y creó, junto a otros haijines el grupo Génesis.

De su único libro, Búsqueda de la belleza, Buenos Aires, 1994:

En la cesta de compras

de una prostituta

un puñado de violetas

*

Tomándola con las manos,

mía solamente,

la luna

*

Hojas caídas

sobre el empedrado:

un aire de tango.

*

Esperanza perdida

pequeño amanecer.

Despiadado

*

Al puente del Riachuelo

el perro trajo en su boca

un pedazo de luna

*

Callejeando

con las nubes blancas

al borde del sombrero

*

Entré a la casa

con la luna llena

en el bolsillo

*

El cielo del invierno

es una tabla de plomo

apoyada en un árbol seco

  *

 

APRENDIENDO HAIKU EN ARGENTINA

Diversos grupos de autores se reúnen para estudiar haiku, para compartir instantes e impresiones. También se llevan a cabo talleres, encuentros, y diversas actividades relacionadas con esta forma poética.

 

Algunos de los centros más importantes donde aprender haiku son:

 

FUNDACIÓN CULTURAL ARGENTINO-JAPONESA

Para muchos, el Jardín Japonés de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es un lugar de ensueño, un lugar mágico donde la paz y la armonía abundan, ofreciendo a sus visitantes una experiencia para atesorar en sus corazones. Su tranquilidad hipnotizante y riqueza natural, contrasta con el caos de la ciudad, haciendo que los visitantes se olviden de lo cotidiano y se detengan a realizar un camino interior.

El Jardín Japonés fue inaugurado el 17 de mayo de 1967, proyectado y construido por la colectividad japonesa, para luego ser donado por intermedio de la Embajada del Japón, a la Municipalidad de Buenos Aires, en agradecimiento al pueblo argentino por ser el país que le abrió sus brazos en tiempos de inmigración.

La idea surgió con el propósito de crear un hermoso lugar perdurable de encuentro entre la colectividad japonesa y los príncipes herederos al trono imperial, Michiko y Akihito, quienes pronto vendrían a la Argentina. Aquella visita, pactada para mayo de 1967, era un acontecimiento único sin precedente alguno, ya que por primera vez, un miembro de la familia imperial visitaba el país. La colectividad japonesa y sus descendientes abrazaron la noticia con orgullo y alegría: “los príncipes nos visitarán”. Fue así que con esfuerzo y dedicación lograron, en tan sólo 50 días, juntar fondos suficientes y crear una belleza única e inigualable en la Ciudad de Buenos Aires.

Los años pasaron y el jardín creció en admiración y prestigio, a tal punto de ser considerado un “pequeño Japón en Argentina” y un “pulmón de armonía y tranquilidad en medio de la gran ciudad”, siendo uno de los lugares más elegidos por los viajeros de todo el mundo en busca de cultura japonesa y paz interior.

Es así que en el año 2004, la Secretaría de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires declaró al Jardín Japonés “sitio de interés turístico” y, en el año 2008, el Poder Ejecutivo Nacional lo declaró “bien de interés histórico y artístico de la Nación”.

En el Jardín Japonés, tiene su sede la Fundación Cultural Argentino Japonesa, donde AYAKO KISHIMOTO es miembro del consejo administrativo y promotora de las distintas actividades que la organización lleva a cabo durante el año. Ayako que es filósofa y docente, organiza cada tanto, encuentros y talleres de haiku en el Jardín, el espacio privilegiado para inspirarlos.

En el año 2018 tuvo lugar en el Jardín Japonés de Buenos Aires la reunión entre los integrantes de la Fundación Cultural Argentino Japonesa (FCAJ) y los organizadores del Primer Concurso Internacional de poesía japonesa “Tierra de Haikus” desarrollado en honor y homenaje a los 120 años de la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación, celebrado entre Argentina y Japón el 3 de Febrero de 1898. Unos 2000 autores de todo el mundo han participado en este concurso cuyo fallo será publicado a finales de abril de 2019.

Fundación Cultural Argentino Japonesa – Av. Independencia 732 Tel: 4300-1182/1149

https://jardinjapones.org.ar/

 

ASOCIACIÓN JAPONESA SEIBU

Durante la década de 1930 a 1940, las familias japonesas se fueron radicando en el Oeste de Buenos Aires, en la zona de Ciudadela, Ramos Mejía, Haedo, Morón, Castelar, Ituzaingó, Merlo y Moreno, desarrollando como actividades principales la de quinteros, floricultores y tintoreros. Con la llegada de más familias y a medida que aumentaba el número y las edades de los descendientes nisei, surgió la necesidad de inculcar la enseñanza del idioma japonés entre los niños y el deseo de promover la cultura y las costumbres japonesas.

Alrededor de 1938, se creó la primera Escuela de Idioma Japonés, en una casa alquilada en la calle Berutti 345, en Morón Norte. Tras el paréntesis forzado por la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias, en 1952 se crea oficialmente el Seibu Club, y en 1967, gracias a Yoshio Miyakawa, se trasladan a su actual ubicación, cambiando su denominación por Asociación Japonesa Seibu en el año 2000. Además de multitud de actividades culturales, sociales y deportivas, se imparten cursos para niños y adultos: idioma japonés, haiku, sumi-e, manga, etc…

La encargada de enseñar haiku y sumi-e en los talleres de la asociación es la profesora LIRIA MIYAKAWA. Ex profesora de Sumi-e del Instituto “Ernesto de la Cárcova” de la Universidad Nacional de las Artes y ex profesora de haiku de Nichia Gakuin en Buenos Aires, en 2017 fue condecorada con la Orden del Sol Naciente por su contribución a la promoción del intercambio cultural y del entendimiento mutuo entre Japón y Argentina.

Editó con sus alumnos seis antologías, la tercera y cuarta con faja de honor de la Asociación de Escritores de la Provincia de Buenos Aires. Sus haikus han sido publicados en Japón, Brasil, Italia y Argentina.

 

Anda sin rumbo

por la orilla del río

junto a los pájaros.

 

De su obra Haiku, tanka, senryu, Cuarta antología De los Cuatro Vientos Editora, Buenos Aires, 2007:

 

 

La luz araña

los huequitos de sombra

del entablado.

 

ASOCIACIÓN JAPONESA SEIBU: Mendoza 270. Morón Provincia de Buenos Aires Tel: 4489-1610. Mail: info@seibu.com.ar

 

INSTITUTO TÔZAI, FUNDACIÓN INTERNACIONAL TÔZAI “ORIENTE Y OCCIDENTE”

En 1992 un grupo de profesores argentinos se unen para trabajar en torno al idioma japonés, creando el Instituo Tôzai. En principio sólo se impartía el idioma, pero poco a poco fueron añadiendo más actividades: cursos de origami, ikebana, sumi-e, etc… y también haiku.

En 2001 organizan el Primer Encuentro Internacional de Haiku, que desde entonces se celebra cada dos años. En estos encuentros, que tienen una duración de tres días, se desarrollan todo tipo de actividades en torno al haiku. Además los haikus escritos por los participantes se reúnen en un libro que además incluye lo más destacado de cada edición.

Desde 2005 se ha convertido en la Fundación Internacional Tōzai “Oriente y Occidente”, organización sin fines de lucro, cuyos fines son la dedicación a actividades relacionadas con la cultura en todas sus vertientes: enseñanza, investigación, capacitación, etc… Para esta fundación “Lo esencial es: La riqueza de las diferencias y la consideración al otro”, que es lo que nos identifica a todos los seres humanos. Por otra parte, son los fundamentos que nos mantendrán unidos por el camino de la paz.”

STELLA MARIS ACUÑA ZOCCHI es su presidenta. Profesora examinadora en los exámenes de japonés (Linguística y Gramática) en la Facultad de Derecho, en la Carrera de Traductorado de la UBA, profesora de Literatura Oriental en el Instituto Superior del Profesorado de Lengua y Literatura, dependiente del Ministerio de Educación, Provincia de Buenos Aires, es gran conocedora del idioma y la cultura japonesa. Investigadora de haiku, es la encargada de impartir los seminarios sobre haiku del Instituto y organiza cada dos años el Encuentro Internacional de Haiku.

Presencia habitual en estos encuentros es la Profesora KAYOKO IJIRI, que participa como jurado y como ponente. Kayoko forma parte del Departamento de Estudios Internacionales, Facultad de Estudios Culturales, en la Universidad de Kyoto Sangyo, Kyoto, Japón. Además es miembro de Tenjitsu, una revista de haiku y miembro de Koto-Renku-Kai, grupo de Renku en Kyoto.

Buena conocedora del haiku argentino, la señora Kayoko ha participado en multitud de conferencias, talleres, encuentros, y editado, entre otras muchas obras, el libro El haiku argentino y sus tópicos.

Su ponencia sobre el kigo argentino fue presentada también en el marco del V Encuentro Internacional de Haiku organizado por el Instituto Tozai en Buenos Aires, Argentina. Dicha ponencia se encuentra publicada en el libro Haiku V – Ediciones Tozai, 2010. En dicha ponencia la profesora expone:

Muchos de los haiku argentinos plasman en un instante de contacto entre la naturaleza y el sentimiento de los humanos en las diecisiete sílabas. Los tópicos empleados allí, sean con sentimiento estacional o no, contienen ricos matices de la naturaleza y de la cultura de Argentina. De modo que con poner una lista de tópicos del haiku argentino significa preparar una enciclopedia de sentimientos y memorias hacia las cosas argentinas. Y si ponemos haiku de ejemplo a cada tópico, ya tendremos un saiji-ki en versión argentina. Así vamos a tener una especie de plaza donde todos puedan pasear libremente entre una gran variedad de haiku y sus tópicos poéticos. Esta plaza estará siempre abierta para renovarse reflejando cambios de cultura y naturaleza según el correr del tiempo. Creo que el haiku argentino y sus poetas han venido acumulando un corpus suficientemente grande para tener un saiji-ki y que su presencia va a servir para que sea compartido ampliamente el valor del haiku argentino entre todo el pueblo.

 

Otra de las figuras importantes del Instituto Tôzai ha sido, hasta su reciente desaparición, la poetisa y profesora NERI L. MENDIARA.

Profesora en Letras, Licenciada en Música, dedicada exclusivamente al haiku y al tanka, fue ganadora del Primer Concurso de Haiku, realizado en Argentina, por la Asociación Japonesa, en 1976 y fue directora de la Comisión organizadora del I, II y III Encuentro Internacional de Haiku, en Buenos Aires. Sus conocimientos sobre haiku, su buen hacer y su gran energía han cautivado a generaciones de haijines que han tenido el privilegio de aprender haiku con ella. Entre sus obras destacan:

Haiku. Editorial Dunken, 1998, Buenos Aires, Argentina.

Haiku II. Editorial Dunken, 2000, Buenos Aires. Argentina.

Tanka. Editorial Dunken, 2001, Buenos Aires, Argentina.

 

Se alejó un día.

La acompañaron pájaros

por el camino.

*

“Alegre el mar.

Juegan los ballenatos

tirando agua.”

*

“¡Volvió otra vez!

¿De quién trae el mensaje

el picaflor?”

*

“¡No sé qué día

camino a los chañares

me haré su sombra!”

*

“De humo y ruidos

Buenos Aires se enturbia,

pero hay magnolias.

*

 

INSTITUTO TÔZAI, FUNDACIÓN INTERNACIONAL TÔZAI “ORIENTE Y OCCIDENTE” Lavalle 774 6°Piso Dto D. Tel: 4328-6484/4165/5286

 

 

SELECCIÓN DE AUTORES ARGENTINOS CONTEMPORÁNEOS

(PRIMERA PARTE)

A continuación podrán disfrutar de una selección de haikus de varios autores argentinos.

Una de las características principales del haiku argentino es el respeto a la métrica clásica, la gran mayoría de autores son fieles al patrón japonés.

 

CARLOS SPINEDI (1928-2015) Especializado en el estudio de autores como F. García Lorca, J.L.Borges, Antonio Machado o Constantin Cavafy. Sus poemas aparecen en varios antologías en Argentina y el mundo. Después de descubrir el haiku y la tanka, produce varias colecciones y artículos sobre el tema. Entre sus obras se encuentran Cuadernos de Tankas, Buenos Aires, El Archibrazo Editor, 1988 y Tal vez tankas tal vez Haikus, Buenos Aires, Editorial Metáfora, 2002

 

noche lunar

un ajedrez de sombras

en la terraza

*

el vaho del té

empaña los cristales

la casa se estremece

*

Seca una rama

quiébrase entre mis manos

Llega el inverno

*

El mar anega

el hueco que tu pie

dejó en la playa

*

MARÍA SANTAMARINA (Buenos Aires, 1954) comenzó a estudiar haiku en 1992 de la mano de Félix Della Paolera. Sus haikus han sido traducidos al francés. Entre sus obras podemos destacar: Pausa en la hierba, A cada instante y Haiku.

En su ensayo “Brevedad y encanto sutil en el haiku” habla del haiku como “una estructura formal precisa que facilita la liberación de lo esencial, de lo interno”.

Hojas de ginkgo:

por instantes la oruga

es mariposa.

*

Agua de pozo:

el niño baja el balde,

sube una estrella.

*

El viejo roble:

surcos en la corteza

camino al cielo.

*

Arbol de otoño:

¿Las hojas escondidas

en las raíces?

*

Jacarandá:

caen flores azules,

descendió el cielo.

*

Baldosa suelta

barro infame en mis pies

sol de las doce.

*

 

CARLOS OSCAR ANTOGNAZZI (Santa Fe14 de mayo de 1963) es un escritor y fotógrafo argentino. Cuentos suyos fueron traducidos al italiano y al inglés y han sido publicados en antologías en España, Estados Unidos, Italia, México y Argentina. Es coordinador de talleres literarios en Santo Tomé y sus artículos se editan en el portal de «Mundo Cultural Hispano». Entre sus obras destacan “Leve aire”, un trabajo que recoge 537 haikus, publicado en 2011, y Namastê: cruces digresivos sobre arte, creación, filosofía y haiku (1ª edición). Tauro. 2019, con más de 800 páginas dedicadas al haiku.

 

 

ANTONIO LIBONATI

Nací en San Martín, Provincia de Buenos Aires el 2 de diciembre de 1937. Conocí el haiku en Internet. Participé en la Sección La Pizarra de El Rincón del Haiku, donde algunos de sus haiku fueron comentados entre otros por Pedro Aullón de Haro, Osvaldo Svanascini, Fernando Rodríguez Izquierdo, Luis Corrales Vasco.

Participé del Renku Rosal silvestre junto a Susana Benet (Valencia, España), Jorge Braulio (Cuba), y Rafael García Bidó (República Dominicana). Fue publicado en El Rincón del Haiku. Publiqué “Los haiku del Viejo Libo” Edit.El Aleph, Bs As, 2005

Estudié con la maestra argentina Neri Mendiara y recientemente asistí a dos seminarios de Vicente Haya en Madrid y Haedo, Buenos Aires.

Dos de mis haiku fueron grabados por mí y musicalizados por Enrique Linares y figuran en la Revista Hela. Otros fueron elegidos para la publicación de Conciertos de Medellín.

Obtuve menciones y premios en los Encuentro del Instituto Tozai de Buenos Aires.

Participo desde hace un año en el grupo de haiku “Puente y camino de Buenos Aires” y del Cuaderno de Haiku, Antología 2018, publicado por el mismo, con tapa ilustrada por Sandra Pérez

 

mi buen amigo

apenas un humito

del crematorio

*

nieve en la calle

el humo de la olla

empaña el vidrio

.*

zaguán abierto

asoman dos mujeres

y una glicina

*

Llega

la vendedora de jazmines

aún no la veo

*

Viento del Sur

Cabalgando un jinete

lo sigue el poncho

*

Inudación

El Río Reconquista

en los colchones

 

(El Río Reconquista atraviesa las zonas más pobre del conurbano bonaerense, las llamadas Villas Miseria o por un eufemismo Villas de Emergencia. Asentada en terrenos bajos)

*

Cartonerita

Encuentra en la basura

una muñeca

 

(Cartoneros se llaman en Buenos Aires a las personas que viven de la recolección de cartones y otros residuos para lo que se trasladan desde el conurbano a los barrios de la capital con carros de mano)

*

 

la corriente del arroyo

y la mariposa

en el mismo sentido

*

atardecer

un cuervo sobre el poste

detrás el sol

                                                               *

empieza el año

el abuelo sonríe

una vez más

                                                               *

 

ALICIA CÉSPEDES

Médica Especialista en Psiquiatría (jubilada), docente universitaria, coordinadora de Talleres de Creatividad como Prevención y Promoción de la Salud Mental. Egresada de la Carrera de Escritura Creativa de Casa de Letras.

Ex integrante de la Peña de Escritores Pinamarenses. Activa defensora del Medio Ambiente publiqué artículos en diarios y revistas de Pinamar y Cariló.

En el 2010, “descubrí el haiku” leyendo La preparación de la novela, de Barthes. Con el tiempo empecé a escribir “mi haiku”, es decir lo que era para mí, sujeto argentino, mujer, que leía traducciones de autores desconocidos. Un difícil camino en soledad que, sin embargo, dio sus primeros frutos. En el 2017, presenté mi primer trabajo Semillas de Haiku, en la Mesa sobre Poesía y Mujeres de la Biblioteca de Pinamar. César Bianchi me invitó a las reuniones de Puente y Camino Grupo Haiku Buenos Aires y a partir de ese momento, comparto el camino con excelentes haijines. Gracias a ellos estoy dejando de pensar al mundo como una experiencia intelectual. Sentir “el sacudón sensorial” frente a una señal de la Naturaleza me cambió no solo la mirada sino la vida.

El Curso de Haiku dictado en el 2018 por el Prof. Vicente Haya significó para mí el encuentro con quien considero mi Maestro y el comienzo de una transformación espiritual que continuó con el Curso On-line de la Escuela Makoto, del que tengo el honor de ser egresada 2018.

 

Otra noche agobiante.

En el patio,

un pichón muerto.

*

Ceibal en flor.

Monte adentro

canto de tacuaritas.

*

Laguna encrespada.

En contra del viento

las cotorras.

*

Arado de trigo.

Sobrevuelan el polvo

gaviotas blancas.

*

Sola en el baldío,

una niña clava la mirada

en la pasionaria azul.

*

Noche de tormenta.

En la olla humeante

caen tres arañas.

*

Entre cardos,

un rebaño blanco

rumbo al horizonte.

*

Montaña adentro,

de espaldas al sol,

sigue a su sombra.

*

¡Kikú! ¡Kikú!

Sin una pata,

cruza veloz el camino

la gallareta.

*

 

KARIN ROSENKRANZ

Nací en Buenos Aires, en 1971. Cursé mis estudios de Ciencias de la Comunicación en la UBA, Universidad de Buenos Aires. Resido con mi familia en Palma de Mallorca desde 1993. Trabajé como reportera en revistas y periódicos.

Durante un viaje familiar a mi ciudad natal, en el año 2011, escribí mi primer haiku, por casualidad.

 

Viaje de regreso

las vacas, compañeras de ruta.

La mirada de ella a través de la reja.

 

Desde entonces, tengo mi blog PENSANDO EN HAIKU.

“Escribir haikus me ha llenado de hermosas experiencias y me ha abierto una puerta a un mundo maravilloso”

 

Campo de golf

a paso veloz

camina el hornero

*

Sol de Agosto

los jardineros cuidan

El Rosedal sin rosas.

*

Noche de tormenta,

abraza sus bolsas

El vagabundo

*

Lluvia torrencial

la basura de las calles

¿dónde irá a parar?

*

Trinar de gorriones

mientras tejo al crochet

ha amanecido.

*

Viento invernal

las esquinas huelen

a garrapiñadas.

*

Bar de la esquina

en la ventana recuerdo,

los días de facultad

*

Tormenta al alba

me sorprenden los truenos

y mi catarro

*

Amanecer porteño

en las rejas del balcón

el gorrión se acicala

*

CRISTINA NOEMI GHIRINGHELLI

 

Nacida en Ramos Mejía. (1954) Provincia de Buenos Aires,

Argentina. Profesora en Ciencias Naturales y Psicopedagoga.

Escritora, curiosa por naturaleza e inquieta en el arte de  enseñar – aprender. Miembro de entidades literarias. Participé y participo en talleres literarios desde el 2009 a la fecha. Cursé el Seminario de Haiku – Fundación Internacional Tōzai “Oriente y Occidente”- CABA- 2016. Participé en Antologías de Poesía, Cuento y Microficción

Autora de los libros:

Palabras hojas sobre papel, un árbol – Editorial Argenta Sarlep S. A. – 2002. Poesía, Ojo de Buey. Un camino al interior – Ediciones Letras Urbanas – 2011. Narrativa, Letras Tejidas. Trama invisible – Ediciones La Guillotina – Colección La mano de Cristal (16)- 2014. Micropoesía.    

Expuse sobre: Julio Verne: el precursor. Literato-Científico. En el marco de difusión de la AALIJ – Academia Argentina de Literatura Infantil y Juvenil – SADE- 28 de julio 2016.

ACTIVIDADES RELACIONDAS CON EL HAIKU:

Participé del IX ENCUENTRO INTERNACIONAL DE HAIKU- Octubre 2016.

Expuse sobre: “El aspecto social en los haiku de los Encuentros”.

Cursé el CURSO DE MAKOTO 2017.

Participo del grupo Puente y camino desde 2017.

Cuaderno de peces Ana Sotos Julio 2018.

Seleccionada en el “Cuarto movimiento del Concierto de haiku: Los Cuatro Elementos; SER FUEGO-LUZ”   – 30 de julio de 2018- Medellín Colombia.

Participé en “Cuaderno de haiku” Septiembre 2018 – Argentina.

Participé en la plaqueta de fin de año 2018 – 2019 Puente y Camino.

 

eMail: noghiem@yahoo.com.ar //cristina.ghiringhelli@gmail.com

En las manos 
de la anciana un rosario. 
Tarde otoñal. 
*

Luz de farol, 
la mano extendida 
de un mendigo.

*

En la boca del perro 
la cola de un ratón. 
Rosal con flores.

*

En los juncos 
huevos de caracol. 
Brisa en los sauces.

*

Sol de Humahuaca*…
La carne de cabrito
se deshace en la boca

*Ciudad ubicada en la Provincia de Jujuy- Argentina

*

En el viejo 
sombrero de paja.
Tres pichones.
*

En los juncos 
huevos de caracol. 
Brisa en los sauces.

*

Una libélula
en la pileta del baño.
Noche de tormenta.

*

Tres palomas
se pierden entre las nubes.
Atardecer.

*

Bajamar.
La luz cambia en las huellas
de los cangrejos

*

 

JULIA GUZMÁN

Vivo en Córdoba capital, Argentina. Empecé a escribir haiku en el 2007 y desde entonces lo leo, lo estudio, lo traduzco y lo investigo ya que me interesa saber cómo se escribe en otras partes del mundo. Para mí el haiku es un modo de vida.

He publicado en coautoría con Jorge A. Giallorenzi el libro “ Aniko y Akiro. HAIKUS”2008 y plaquetas de haiku Serie “Estaciones”, “Lleva a cuestas un niño” 2014, “Haikus de Navidad y Año Nuevo”.2017/2018.

Colaboro con la revista Hojas en la Acera, en Paseos.Net.y El Rincón del Haiku. Formo parte desde el 2018 del equipo de maestros de la Escuela Virtual de Haiku “Makoto”

He sido seleccionada para formar parte del Concierto” Los Cuatro Elementos” organizado por Montaña de Silencio, Medellín, Colombia.

Gané el primer premio a la mejor colección de haiku en el Segundo Concurso Internacional de Haiku, Medellín. Colombia.2014.

Me han publicado en el diario japonés The Asahi Shimbun, en The Mamba Journal ( Africa ), The Haiku Foundation ( U.S.A).

He traducido al español el libro de haiku “ Afriku” del prof. Adjei Agyei-Baah de Ghana.

 

Marea baja

Una colonia de gaviotas

en el verdín

*

Otoño en el maple

El graznido de un cuervo

que no veo

*

Respirar el aire de Kumano

ser uno con los budas…

*

Lejos el río

Un rayo de sol

cruzado por los cuervos

*

Tac…tac…

Una semilla cae

de la vaina de una pezuña de vaca

*

Tarde de rio

El perro cojo

persigue una mariposa

*

Plaza de Chivilcoy

En el bebedero seco

un gorrión

*

Se posa una luciérnaga

en un tamarisco…

y vuela

*

Mar con tormenta

Las olas borran

lo escrito en la arena

*

Año del chancho

El refugiado besa la tierra

que acaba de pisar

 

JORGE ALBERTO GIALLORENZI

Reside en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina desde fines de 2016.

Fotógrafo, arquitecto, poeta y haijin. Coleccionista de sobres de té, también estudia el idioma y la cultura del Japón. Investigador del Haijin Taneda Santöka. Es autor –junto a Julia Guzmán- de plaquetas de haiku en idiomas español e inglés (2009, 2010, 2011 y 2012)

Libro publicados: “Aniko y Akiro Haiku” (junto a Julia Guzmán) (2008) y “Helechos en la Cornisa Haikus Chivilcoyanos” (2016).

Haikus publicados en la versión digital de los diarios “The Asahi Simbun” (Japón, 2017, 2018 y 2019) y “The Mainichi” (Japón, 2018).

Haikus publicados en Africa haiku Network (2018) y The Haiku Foundation (2018)

Traducción puntual –sin publicación- del libro “Cento Haiku” (2013)

Autor antológico en libros y revistas de España y EE UU.

Colaborador de foros y revistas españolas de Haiku.

Coordinador de talleres y seminarios de haiku en ciudades de provincias argentinas y expositor de haiga.

Contacto: jorgeakiro@gmail.com

 

Leves crujidos…

Con el aroma a té

una nueva grulla

*

Festival de verano.

Desde el puente

resaltan los cerezos

*

Seminublado …

El canto de los horneros

en la ventana

*

Almacén de campo.

En el piso de ladrillos

canta una pigmea

*

Calor intenso.

El brillo de la gota

antes de caer

*

Alambrado de púas.

Pintada en un poste

la cara de un niño

*

Atardece…

Las sombras de las loras

también aletean

*

Llovizna fuerte.

En la plantación de arroz

sigue la garza

*

Caen hojitas.

Un cuervo en el cartel

de un restaurant

*

Meditación.

Camino al templo

se le cae el kaza

*

 

SANDRA PÉREZ

Comencé a practicar pintura japonesa y haiku casi simultáneamente. Ambas actividades son más que mis pasatiempos, son una forma de transitar mis días. Lo practico todo el tiempo que puedo entre el trabajo de la casa y la familia.

Comencé a dar los primeros pasos en el camino del haiku hace ya algunos años. Durante todo este tiempo leí y escribí. Escribí y me equivoqué, mucho ciertamente. Y volví sobre los errores y me volví a equivocar. Con cada acierto avanzaba un pasito en el camino, pero con los errores, mucho más. He comprobado que en este camino no hay meta. El sendero se extiende e invita a ser transitado. El andar es la meta, no la llegada.

He trabajado como maestra desde que salí de la escuela hasta hace unos meses en que me he jubilado.

Esta forma de andar me incentivó en mi tarea como docente de escuela primaria a proponerles a los niños transitar el camino del haiku. Desde hace ya varios años disfruto plenamente de esa actividad. Los niños pueden escribir haiku como estos:

 

La mariquita,

pasa el viento y ella

sigue en la hoja.

*

Tarde en el mar

picotean la espuma

unas gaviotas.

                                                                 *

Formo parte de Puente y camino – grupo de haiku de Buenos Aires, grupo con el cual estudiamos, producimos y difundimos el haiku dando talleres y charlas. Participo en los foros de Paseos y de El Rincón del haiku. Comparto la tarea con el equipo de HELA, Hojas en la acera, gaceta trimestral de haiku y con la Escuela virtual de Haiku Makoto.

 

Comparto algunos de los instantes que tuve el privilegio de vivenciar y se volvieron haiku:

 

Camalote en flor.

El golpeteo del oleaje

contra los botes.

*

Croan las ranas,

ni por un instante

se posan las libélulas

*

Se nubla la tarde,

un perro de nadie

camina a mi lado.

*

Moscas que van y vienen

el lecho del río

se desdibuja

*

Cruje la tranquera.

Toda la empalizada

cubierta de musgo.

*

 

JUAN CARLOS DURILÉN

Nace en el sur de la provincia de Córdoba, en Camilo Aldao (Argentina). Su inquietud literaria y sus poemas ven la luz en Chanar Ladeado (Santa Fe) donde completa sus estudios de secundaria.

En 1963 se radica definitivamente en Córdoba, ingresando a la Escuela de Letras de la U.N.C. y en 1966 es seleccionado con dos poemas en la Antología de Poetas de Córdoba publicada por Ediciones Grossi. En 1967 aparece su primer volumen de poemas De mis Vigilias, bajo el sello del Fondo Editorial de Córdoba, de la Sociedad Argentina de Escritores (S.A.D.E.). Colabora en plaquetas y poemas sueltos en diferentes publicaciones y participa en algunos certámenes literarios, obteniendo el 3º Premio Nacional de Poesía en San Rafael (Mendoza) con su poema Bramó su Entraña, con motivo del terremoto de Caudete (San Juan) de 1077.

Se dedica al haiku desde 2001. En el año 2002 publica su obra Fugacidades. Es autor del blog Hojas de haiku, que se publica desde el año 2009 y fundador del Grupo Córdoba Haiku, nacido el 1º de agosto de ese mismo año con el propósito de profundizar y difundir el Haiku, por su belleza, brevedad, sencillez y espíritu universal. En 2012 algunos de sus trabajos se incluyen en la primera edición del libro Abrazos del Sur en Puerto Rico, y en 2014 varios de sus haikus aparecen en la antología Un viejo estanque editada en España.

En 2015 publica “Gotas de Luna”, donde reúne sus mejores haikus.

 

Ya nadie habita

la casa abandonada.

Solo el otoño…

*

Hora de siesta.

Un canto de torcaza

en soledad.

*

Olor a lluvia…

El sonido del cántaro

mientras se llena.

*

Sol de la tarde.

Sin su follaje el tilo

lleno de pájaros.

*

Cae una hoja:

tiembla el cielo del lago

por un momento.

*

El sol y el viento

—en las sábanas limpias—

duermen conmigo.

*

Espantapájaros.

También él envejece

bajo este cielo.

*

Brisa de otoño.

Las hojas al caer

tocan sus sombras.

*

Luna empañada.

La silueta borrosa

de los pinares.

*

Aires de marzo.

Los verdes del verano

empalidecen.

*

MARÍA ROSALIA GILA

Argentina. Profesora de Letras y Licenciada en lengua y Comunicación, ejerció la docencia Media y Universitaria. Coordina talleres de lectura y escritura creativa.

En 1983 obtuvo el primer Premio Nacional de Poesía Alicia Moreau de Justo. Publicó las Antologías Hecho en taller, A tientas, el amor y Antología Universal de la poesía Amorosa y Cuaderno de haiku, publicación del grupo Puente y Camino

De su obra poética individual, fueron publicadas A La intemperie, Penúltima Esperanza y Sunyata, las huellas del vacío.

A partir de 1992, se inició en el camino del haiku a través de su experiencia de Zazen, participó de los Encuentros Internacionales de Haiku del Instituto Tozai e inició investigaciones sobre el tema.

Pertenece al Grupo de Haiku Puente y Camino y su mirada sobre el haiku cambió radicalmente a partir de la asistencia a los Seminarios del Prof. Vicente Haya y del curso en la Escuela Makoto, desde ese momento, adhiere a la línea de Haiku Do.

 

En la niebla del río

sólo

el canto de las alondras

*

Vuelan vencejos

sobre los manantiales,

todavía no hay tábanos

*

Recién caídos,

pétalos del ciruelo

sobre el estiércol

*

Invierno.

Ya ni los zorzales

visitan la casa

*

Florecen las orquídeas

en la tumba de padre.

Día de muertos

*

Primer sol del año,

sobre el jazmín en flor

la mesa y las ausencias

*

Salpicaduras:

en el cuenco del perro

se baña el zorzal

*

Entre los témpanos

la danza de cortejo

de las ballenas

*

El gato ha muerto.

Golpea las ventanas

un colibrí

*

Relampaguea:

de pronto se iluminan

los limoneros

 

   Esta selección continuará en la próxima entrega de este artículo.

Leticia Sicilia, 2019 ©