Archivo de la categoría: Bashou y los clásicos (Marcela Chandía)

Agosto 2021

Este mes no nos enfocaremos en un verso del que Bashou hubiera tomado inspiración o influencia, como hacemos habitualmente, sino en un lugar en particular y en todo el peso de significado que éste conlleva. Me refiero a la playa de Suma, actual Prefectura de Hyogo, que ya desde tiempos antiguos era considerada un “uta makura” 歌枕. Estas consistían en palabras poéticas que hacían referencia, principalmente, a lugares famosos y a todo el significado de contexto literario que se les había atribuido desde tiempos del Manyoushuu, la primera antología imperial, allá por los siglos VII y VIII.

Suma es muy reconocida por los lectores de literatura clásica japonesa, ya que tiene un papel importante en el Genji monogatari de Murasaki Shikibu, considerada la primera novela del mundo. Uno de sus capítulos, el correspondiente al destierro de Genji, transcurre en esta playa. En él vemos su sufrimiento por verse obligado a apartarse de su vida en la capital imperial y de todos sus afectos. Para ejemplificar lo doloroso de esta situación he elegido los poemas de despedida de Genji y Murasaki no ue.

Genji:

生きる世の別れも知らず命かけ愛しあったよいついつまでもと

ikiru yo no wakare mo shirazu inochi kake aishi atta yoitsu itsu mademo to

sin saber que en este mundo existía la separación te prometí mi vida pero ahora veo el fin de ese voto

 

Murasaki no ue:

惜しくないわたしの命と引きかえにいまのお別れのばしたいもの

oshikunai watashi no inochi to hikikae ni ima no owakare no bashi tai mono

preferiría dejar esta vida mía si con eso pudiera detener aunque fuera un momento esta separación

Y Bashou, haciéndose eco del dolor generado por esta separación forzosa, y de cómo Genji la sufre en Suma, compone un haiku que se encuentra recopilado en su obra más famosa, el “kikou” o crónica viajera Oku no hosomichi:

寂しさや須磨にかちたる浜の秋

Sabishisa ya suma ni kachitaru hama no aki

¡Tristeza! Supera hasta Suma, playa de otoño.

Y así vemos como un lugar y su carga emotiva conmueven a través de los siglos los corazones sensibles.

julio 2021

Este mes nos sumergiremos en lo misterioso de la naturaleza con dos bellos poemas, los que, a pesar de pertenecer a épocas distintas, muestran el asombro continuo del ser humano ante el mundo que habita.

El primer poema que veremos fue escrito por Kakinomoto no Hitomarou, poeta del período Asuka que vivió en la segunda mitad del siglo VII. Referido póstumamente como el Dios de la Poesía, ya era considerado en gran valía durante la época del Manyoushuu, primera antología de poesía japonesa.  Gracias a sus habilidades poéticas sirvió a varios emperadores, a quienes acompañaba en sus viajes para inmortalizarlos en bellas composiciones.

A continuación tenemos el poema 409 del rollo 9 del Kokin Wakashuu —la primera antología imperial— rollo dedicado a los poemas de viaje.

ほのぼのと明石の浦の朝霧に島隠れ行く舟をしぞ思ふ

honobono to Akashi no ura no asagiri ni sima kakure yuku fune wo shizo omofu

tenue en la bahía de Akashi, en la bruma matutina desapareciendo entre las islas, sigo el barco con mis pensamientos

En este poema, que aparece en el Tomari senshuu, primera antología en la que se presentan sus poemas, y luego en su diario de viaje Oi no kobumi, Bashou utiliza la inspiración de estas islas misteriosas y las une con la figura del “hototogisu” o cuco chico, un ave que indica el principio del verano, y que en poesía clásica siempre se compone sobre su voz, pero no sobre su silueta, otorgándole así la misma sensación de algo “no visto” que la que se da a las islas envueltas en la bruma del poema de Hitomarou.

ほとゝぎす 消行方や 島一つ

hototogisu      kieyuku hou ya   shima hitotsu

cuco chico, hacia donde desapareciste, una isla

Un ave que se oye pero no se ve, una isla que no se ve pero se percibe. El misterio del mundo rodeándonos y maravillándonos también.

Junio 2021

Este mes veremos un poema de primavera inspirado en uno de invierno, el que, a su vez, tenía un aire a tiempos antiguos. Comencemos, entonces, este viaje lingüístico y poético a través de los tiempos.

Primero revisaremos un poema tanka o waka de Ki no Tomonori (850-904), primo de Ki no Tsurayuki, con quien participó en la compilación del Kokin Wakashuu, la primera antología imperial. Lamentablemente, falleció antes que estuviera terminada, por lo que Tsurayuki incluyó una elegía a su memoria.

Considerado uno de los San Juu Rokkasen o 36 Poetas Magistrales, sus poemas se encuentran tanto en el ya mencionado Kokin Wakashuu, como en el Ogura Hyakunin Isshu. También existe una compilación de su trabajo bajo el título de Tomonori shuu. Además de poeta, también fue oficial de gobierno.

Este poema aparece en el Shuui Wakashuu, la tercera antología imperial, compilada por el Emperador Retirado Kazan, en el 1008, con el número 238.

夕されば佐保の川原の河霧に友まどはせる千鳥なくなり

yuu sareba saho no kawara no kawa kiri ni yuu madowaseru chidori naku nari

anochece, la niebla en la orilla del río Saho y los chorlitos confundidos se llaman unos a otros

Desde el Manyoushuu, la primera antología poética japonesa, el río Saho era una uta makura (palabras almohada: funcionaban como adjetivos para sustantivos específicos, habitualmente lugares) del país de Yamato (actual Prefectura de Nara), y además era habitual utilizarlo junto con el ave “chidori” (千鳥) chorlito.

Este poema tiene un aire a tiempos antiguos y se consideraba de alta calidad, por lo que está  compilado en varias antologías.

En el caso del poema de Bashou, este aparece compilado en la antología del 1691 Sarumino (猿蓑), compilación efectuada por sus discípulos Bonchou y Kyorai bajo su supervisión. En él, Bashou se enfoca en el shimo no ku, o dos últimos versos,  del poema de Toshinari友まどはせる千鳥なくなり  “los chorlitos confundidos se llaman unos a otros”.

闇の夜や巣をまどはしてなく鵆

yami no yo ya su wo madowa shite naku chidori

noche oscura, su nido confunde y llora el chorlito

Es interesante notar que el poema de Tomonori pertenece al rollo de Invierno del Shuui Wakashuu, pero que el haiku de Bashou está seleccionado como haiku de primavera, ya que se considera el segundo verso como foco del poema, específicamente la palabra巣 (su) nido, el cual era considerado kigo, palabra estacionaria, de esta estación.

Mayo 2021

Este mes veremos, a través de un poema de Saigyou, cómo el mundo que nos rodea es una fuente de inspiración inagotable, y que lo que inspiró a unos hace cientos o miles de años atrás, sigue inspirando a otros, como a Bashou, y al hacerlo, nos conecta en un continuo que nos hace parte de algo más grande y eterno, como el mundo.

Este poema aparece mencionado como perteneciente a Saigyou en Yoshino yama doku annai (1671), guía turística que, a través de ilustraciones y poemas, presentaba los diversos sitios a visitar en Yoshino, “meisho” (名所) que era conocido desde tiempos inmemoriales como un excelente lugar para contemplar los cerezos en flor, por lo que figura de forma recurrente en poesía y literatura clásica. Sin embargo, no aparece en los textos que dejó Saigyou, y no es hasta el período Edo que se establece su autoría probable.

とくとくと落つる岩間の苔清水汲み干すほどもなき住まひかな

tokutoku to otsuru iwama no koke shimizu kumihosu hodo mo naki sumahi kana

rápidamente cae sobre el musgo entre las rocas el agua pura, sin adherirse a mi pequeño hogar

Saigyou  (1118-1190), cuyo nombre antes de tomar los hábitos era  Satou Norikiyo, venía de una familia militar importante, fue criado con lujos y sirvió como guardia del Emperador Retirado Go-Toba. Mostró aptitudes en el kemari (juego de pelota), yabusame (arquería a caballo) y poesía, sin embargo a los 23 años abandona su familia, esposa e hijos para convertirse en monje e irse a vivir al monte Koya y, posteriormente, viajar por Mutsu no kuni y Shikoku. Se le llama 歌僧 (kasou) monje poeta.

En el viaje que Bashou relata en su diario de viajes Nozarashi kikou, él visita la ermita de Saigyou, que queda  cerca de un arroyo  ̶  el que se supone sirvió de inspiración al poema de Saigyou  ̶  y donde ya en el tiempo de Bashou, había una piedra conmemorativa con este poema. Este se siente profundamente conmovido, ya que “así como el agua pura fluía en el pasado, también lo hace en el presente” y decide tomarlo como inspiración para componer el siguiente haiku, que, contrariamente a lo que podríamos creer, no está compilado en el Nozarashi kikou sino en su diario de viajes posterior, Oi no kobumi:

春雨のこしたにつたふ清水哉

harusame no koshita ni tsutafu shimizu kana

lluvia primaveral debajo de los árboles cae el agua pura

 

 

Abril 2021

Fujiwara no Ietaka (1158-1237) estudió poesía con Fujiwara no Toshinari, uno de los grandes poetas y académicos de principios del período Kamakura, y fue pionero de un nuevo estilo de waka a través de su amistad con Sadaie — hijo de Toshinari — y otros. Además de ser uno de los compiladores del Shin Kokin Wakashuu — la octava antología imperial, ordenada por el Emperador Retirado Go-Toba y completada en el 1205 por un pequeño grupo liderado por Fujiwara no Sadaie — también participó en muchas reuniones y competencias poéticas. Gentil y de personalidad sincera, siguió en contacto con Go-Toba In una vez que este fue exiliado a la Isla de Oki.

Este tanka de su autoría está compilado con el número 45 en el rollo 1 de primavera del Shin Kokin Wakashuu.

梅が香に昔を問えば春の月答へぬ影ぞ袖にうつれる

ume ga ka ni mukashi wo toeba haru no tsuki kotahenu kage zo sode ni utsureru

en el aroma de los ciruelos pregunto por el pasado pero la luna de primavera, sin contestar, se refleja en mi manga

Desde la antigüedad se asociaba el aroma de los ciruelos con el pasado, y es así como el incienso con este perfume es muy popular.

En una carta fechada el 13 de febrero de 1694, Matsuo Bashou escribe a su discípulo Baigan con motivo de la muerte del hijo de este, y en ella figura el siguiente haiku, en el cual usa el primer verso del poema de Ietaka.

Si consideramos que el japonés es un idioma que, además de los componentes fonéticos y semánticos, tiene uno visual, vemos cómo Bashou involucra su sentido del olfato, el que percibe el aroma de los ciruelos, el tacto al escribir la carta, y la visión al contemplar el kanji de昔 (mukashi = hace mucho tiempo).

梅が香に昔の一字あはれ也

ume ga ka ni mukashi no ichiji aware nari

en el aroma de los ciruelos el carácter de pasado es triste

O al contemplar esta adaptación más occidentalizada:

en el aroma de los ciruelos la palabra pasado es triste

Hagamos nosotros lo mismo al disfrutar de este bello poema.

Marzo 2021

En Japón ya se sienten los primeros aires de primavera; ¿qué mejor sino poesía primaveral para el artículo de este mes?

Sosei Houshi fue el segundo hijo de Soujou Henjou, uno de los 36 Poetas Magistrales, y entró a servir como monje junto a su padre. Sin embargo, al no ser un camino deseado por él, al parecer, no se dedicó diligentemente a este. Incluso después de tomar los hábitos, continuó jugando un activo rol como poeta, acompañando al Emperador Retirado Uda en sus visitas, componiendo poemas que decoraban los biombos, entre otras actividades.

El siguiente poema de Sosei es el 56 en el primer rollo de primavera del Kokin Wakashuu, la primera antología imperial, compilada por Ki no Tsurayuki bajo orden del Emperador Daigo en el año 905.

見渡せば柳桜をこきまぜて都ぞ春の錦なりける

miwataseba yanagi zakura wo kokimazete miyako zo haru no nishiki nari keru

si miro alrededor los sauces y cerezos mezclarse, la capital se ha convertido en un brocado primaveral

En el año 1692, Mizuma Sentoku edita el texto Hairin Ichiji Yuuranshuu, en el cual viene incluido este haiku que Matsuo Bashou compuso mientras paseaba por Yamanashi. Bashou no sólo sentía devoción por los poetas clásicos japoneses, sino también por los chinos. Así como se inspiró en la calma de principios de primavera que refleja el poema de Sosei, también hay en el poema de Du Fu 柳を問ひ花を尋ねて野亭に到る * (yanagi wo toi hana wo tazunete notei ni itaru) “pregúntale al sauce, pregúntale a las flores, y llegaras a la cabaña campestre” una imagen similar que Bashou convirtió en el siguiente haiku:

かぞへ来ぬ屋敷〱の梅やなぎ

kazohe kinu yashiki yashiki no ume yanagi

vine contando, residencia tras residencia, ciruelos y sauces

* El poema de Du Fu original es como sigue: 問柳尋花到野亭 lo que se expuso en el párrafo corresponde la lectura en japonés.

Febrero 2021

Ki no Tsurayuki (870-945), poeta del periodo Heian, compilador del Kokin Wakashuu, la primera antología imperial del 905. Fue un revolucionario que escribió, haciéndose pasar por mujer, el Tosa Nikki, el primer ejemplo de la “literatura de diarios”. En el Kanajo, o prefacio del Kokin Wakashuu, considerado como la primera crítica literaria de Japón, utiliza la escritura kana, creada por las damas de la corte, y hasta entonces no establecida como escritura oficial.

Mientras Tsurayuki realizaba un peregrinaje al Templo Hase, al que no había ido en algún tiempo, se encontró con el dueño que la posada donde solía hospedarse, quien le dijo que a pesar  del  tiempo, siempre habrá un lugar para él bajo su techo. En respuesta a tan amable gesto, Tsurayuki improvisó este poema de estilo tanka, el cual encontramos en el Kokin Wakashuu con el número 42, y también en la antología privada compilada por Fujiwara no Sadaie en 1235,  Ogura Hyakunin Isshu, con el número 35.

人はいさ 心も知らず ふるさとは 花ぞむかしの 香ににほひける

Hito wa isa kokoro mo shirazu furusato wa hana zomukashi no kanini oikeru

aunque no conozco el corazón de las personas, en mi pueblo el aroma de las flores es el mismo de antaño

Otras versiones indican que el posadero hizo un comentario desagradable por la larga ausencia de Tsurayuki, y que este habría utilizado el poema de forma sarcástica.

En 1688 con motivo del Año Nuevo, Matsuo Bashou visitó a su amigo Ogawa Fubaku en Iga Ueno, su pueblo natal, viaje que describe en su crónica Oi no kobumi. En ese contexto, tomó  el poema de Ki no Tsurayuki y utilizó el segundo verso “心も知らず” (kokoro mo shirazu = no conozco siquiera el corazón). Usó, además, el nombre Akokuso, el cual se decía era el sobrenombre de Tsurayuki cuando niño.

Mientras el tanka original se enfoca en la variabilidad del corazón humano, Bashou se centra en el aroma de las flores de ciruelo de su pueblo natal, y al utilizar el nombre de pequeño de Ki no Tsurayuki, contrasta su amistad con Fubaku, la que no había cambiado a pesar del tiempo transcurrido.

あこくその心もしらず梅の花

akokuso no kokoro mo shirazu ume no hana

no conozco siquiera el corazón de Akokuso, flores de ciruelos

Enero 2021

A este espacio le llamaré Bashou y los clásicos, dado que el propósito es buscar esas raíces de las cuales Matsuo Bashou, a quien llaman el “padre del haiku”, tomaba la semilla inspiradora para muchos de sus poemas.

Definir el haiku se hace cada vez más complejo que simple. Unos lo consideran estrictamente poesía, otros, un camino espiritual. No es mi intención en este espacio, entrar en definiciones, ni propias ni ajenas, sino, simplemente,  mostrar una faceta de este estilo lírico; una faceta que muestre el flujo constante, cambiante, evolutivo y derivativo de la poesía clásica japonesa.

Comenzaremos con un haiku que viene en una de las antologías de Kitamura Kigin — quien fuera maestro de Matsuo Bashou ­— llamada Zoku Renju. En él Bashou, toma un verso de un poema que Sugawara no Michizane — poeta, literato y político del periodo Heian — recita en su antología llamada Kanke Goshu, para construir su haiku.

Nacido en el año 845, Michizane alcanzó los más altos cargos dentro de la Corte, y llegó a ocupar el puesto de Doctor en Literatura en la academia que existía en la época para los nobles. Sin embargo, víctima de sus adversarios políticos, fue degradado a servir como oficial de bajo rango en la lejana zona de Dazaifu, actual Prefectura de Kyuushuu, falleciendo en este “exilio”. Luego de su muerte tuvieron lugar varias situaciones desafortunadas, como incendios por la caída de rayos en dependencias del Palacio Imperial, tormentas e inundaciones, y comenzó a correr la voz sobre “la maldición de Michizane”. Para aplacar su espíritu, le dedicaron el santuario de Kitano Tenmangu en Kyoto, le devolvieron póstumamente su título y rango, y se borró toda mención de su exilio de los registros oficiales. Después de 70 años, fue deificado como Tenjin, dios de la erudición. Se decía que Michizane amaba los ciruelos, por lo que todo un jardín de estos árboles se plantó en su santuario.

A continuación, el poema de Sugawara no Michizane que Bashou empleara como fuente:

家を離れて三四月、落涙百千行、万事皆夢の如し、時々彼蒼を仰ぐ

“desde que mi casa dejé treinta y cuatro lunas han pasado / lágrimas caen incesantes /  el pasado parece un sueño /  y ahora sólo a veces miro al cielo”.

Bashou toma, específicamente, el último verso del poema de Sugawara — 時々彼蒼を仰ぐ (tokidoki hisau wo afugu) y ahora sólo a veces miro al cielo ­— y lo utiliza como segundo verso de su haiku. El término hisauひさう, es un kake kotoba o palabra homófona de彼蒼 azul y 秘蔵 tesoro, y que al final deriva en soten蒼天 o cielo azul.

我も神の ひさうやあふぐ 梅の花

wa ga mo kami no    hisau ya afugu ume no hana

también yo levanto mi vista a la flor del ciruelo

Por lo tanto, mientras lo que en su exilio Michizane contempla es el cielo azul, que le mantiene conectado con su vida pasada en la capital, Bashou elige centrarse en los ciruelos de Tenmangu; demostrando, sus conocimientos de los clásicos, pero también su sensibilidad hacia la naturaleza.

Decidí dejar implícito en el “también yo”, la figura del dios Tenjin, o Michizane, que es mencionado en el primer verso del haiku. Por una parte para evitar que la traducción quedase pesada, pero también porque considero que trasmite mejor esa sutil conexión con el pasado.