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Rodolfo Langer

 

 

 

 

 

 

 

Unas palabras del autor

    Vivo en Buenos Aires, la Reina del Plata, Argentina, pero nací en Punta Alta, en el sur de la Provincia de Buenos Aires, tierra de mar, viento y arena.

   Profesionalmente soy Contador público recibido en la Universidad de Buenos Aires, Auditor internacional recibido en el Instituto Internacional de Auditores (U.S.A) y por placer personal me recibí de Técnico Ludotecario.

   Escribo novelas cuentos y poemas, con diversas publicaciones y premios.

    Llegué al haiku a través de la revista El Rincón del Haiku, en el año 2006, bajo la dirección de Luis Corrales Vasco, donde aprendí la mayoría de lo que conozco del tema.

    Participé en varias antologías, las más recientes: Perro sin dueño (2009), Un viejo estanque (2013) y El Reflejo de Uzume que coordina Uzume Kotori (2022).

     Dejé más de 10 años la actividad y retorné en 2021. Me estoy poniendo al día leyendo y participando del taller de ERDH, donde aprendo diariamente, en compañía de haijines de gran nivel.

 

Rayo de sol.

Sobre la vieja lápida,

heces de pájaro

*

Anochecer.

Va buscando el camino

un perro ciego

*

Bosque nevado.

La bandada de estorninos

levanta vuelo

*

Viento seco.

Un cactus florecido

en el páramo

*

Atardecer.

Gorriones a saltitos

entre las tumbas

*

Se pone el sol.

Los pintos forrajean

llenos de abrojos

Pinto: caballo de pelaje manchado.
Abrojo: fruto con pinches que se adhiere al pelaje de los animales, en el campo.

*

Corre un ratón

entre los girasoles.

Gotas de lluvia

*

Bajo la higuera

La abuela prepara

su mermelada

*

Zumba una mosca.

Margaritas mustias

sobre el altar

*

Sol de otoño.

La pluma del caburé

brilla aún

*

Siesta.

El grito del halcón

sobre el erial

*

El viejo pino

cruje con el viento

Amanecer

*

Madura el trigo.

Una brisa sacude

al espantapájaros

*

Aire de lluvia.

Picoteando un huevo

la bataraza

Bataraza: Gallina de plumaje gris con manchas y pintas blancas.

*

Arde el follaje.

Lentamente a la deriva

los camalotes

Marga Alcalá

 

 

 

 

 

Unas palabras de la autora

Nací en Valencia en 1961. Licenciada en psicología. Profesora de danza clásica. Literatura, fotografía, ornitología, música y por supuesto danza, forman parte también de las horas vividas.

Entré al haiku por la vía del zen y ciertos libros de poesía oriental. En lecturas afines fui descubriendo ese mundo reducido a tres líneas (a veces menos, a veces más), hermoso y sencillo, en el que los silencios que hay entre ellas resonaban fuerte en mi interior. Y así, quise aprender y entré en Paseos.net y en El Rincón del Haiku, hice el curso del Makoto, leí los libros de Vicente Haya y otros más, e hice un curso que él impartió en Valencia. Y ahí estoy, afinando la atención, transitando por esta senda que transforma, y con tanto por aprender.

En el camino, la idea de fusionar la defensa de un entorno muy querido, como es el Parque Natural de la Albufera de Valencia, con el haiku, me llevó a publicar el libro «Espejo del sol».  Horas disfrutadas, inmersa en este espacio ecológico tan delicado, llevaron a la escritura de un puñado de haikus con la intención de mostrar el intrincado equilibrio de este hermoso paraje.

Otras publicaciones:

– Poemas, haikus y relatos en la revista digital Valencia Escribe, así como en varios libros publicados por el colectivo del mismo nombre.

-Haikus publicados en el libro «El mar la mar», para la asociación en defensa de la fauna marina Promar.

– Participación en el libro «Los cuatro elementos» Concierto de Haiku.

– También en las revistas Hela y Crátera

Tercer premio Grau Miró 2015 en la modalidad de haikus.

Segundo premio/ mención en el I Concurso Internacional de Haiku en castellano, «Albacete, Ciudad de la Cuchillería».

Agradezco enormemente a todos aquellos que con su paciencia y delicadeza se convierten en inestimable ayuda en esta senda del despertar de los sentidos, de vaciamiento, de autenticidad, de…

 

_/\_

 

calor intenso,
las manos de un anciano
tejiendo el mimbre

*

campos anegados,
se alarga la sombra
de una garza real

*

revolotea
la mariposa blanca
entre los mirlos

*

el cielo gris,
por el camino el canto
de una abubilla

*

olor a azahar,
al paso del anciano
su perro viejo

*

luna menguante,
gorjean en voz baja
los estorninos

*

al cruzar el río
el silencio de los buitres
sobre el barranco

*

lirios de mar,
a saltitos el niño
por no pisarlos

*

tras el temporal
dos niños lanzan al agua
los peces muertos

*

sol de noviembre,
una mantis cojea
hacia las cañas

*

rumor del mar,
brilla un hilo de araña
entre dos pinos

*

jardín de otoño,
en la charca hacen ondas
los renacuajos

*

nadie en los campos,
abren al sol sus alas
los cormoranes

*

olas pequeñas
en los campos de arroz,
planea un águila

*

cálida noche,
ese chorrito de agua
en las macetas

_/\_

Ariel Bartolini

 

 

 

 

 

 

 

Unas palabras del autor

 

Intento el haiku desde 2015.

Primero fue un camino hacia la brevedad. Enseguida una intuición, que no llegaría a aquella por condensar o por cifrar, sino por un nuevo objeto en la escritura. La percepción de un instante, la exploración de sus resonancias y sus pliegues.

Descubrí la perspectiva nutriente de una larga tradición, remontada a poetas itinerantes del Japón del siglo XVII. Una escritura que apoya en las sensaciones un diapasón, capaz de hacer reverberar y hacer audibles ecos replegados en un suceso insignificante.

“Eso” que el diapasón logra resonar queda en el haiku como una sonoridad aguarda en un instrumento musical. Cada lector toca el instrumento y oye. El instante registrado, se extiende, se reinterpreta. Cada lectura renueva una percepción, como los aros de una piedra que cae al agua.

Una escritura que no crea sino que capta. Es una red lanzada. Una vez recogida, es el pulido, la búsqueda del término, la métrica, la música. La respiración del haiku. Afinación de la red, de la captura. El haiku es un roce del afuera que nos impulsa a inventariar y registrar.

Mi camino hacia el haiku se inició en un curso con Alberto Silva. Luego con lecturas y deslumbramientos. Bashó, Shiki, Taigi, Kyoshi, Soseki. Experiencias de crecimiento en Paseos.net, luego -y hasta ahora- en El Rincón del Haiku, la Escuela Makoto. Un curso y el conocimiento de Vicente Haya. Participar del grupo Puente y Camino.

Ahora invitado por El Rincón del Haiku, mi casa, ofrezco esta recopilación de haikus que estuvieron honrados por sus selecciones semanales y mensuales. Cada comentario y cada selección fueron para mí el espacio de pequeños y sucesivos pasos.

Los comparto, siempre agradecido a cada uno por los intercambios que hay en ellos, por las lecturas que fueron afinando estas breves músicas del mundo.

 

la tanza en vuelo,
dos perros olfateando
tripas de pez 

*

luna entre álamos.
en un crujir de hojas
se ovilla el gato

*

campanadas
con la tierra que vuela
empieza a llover

*

en el viento
las hebras del yuchán,
sol de la tarde

*

haz de luz –
el vuelo de una abeja
sobre el remanso

*

luz de luna.
un silencio en el canto
de los zorzales

*

graznido.
el brillo de una rama
en la corriente

*

luna de día,
las ramas del sauce
rozan la helada

*

menta en el cerro,
el tronco de un molle
partió la roca

*

brisa nocturna,
se oye una comadreja
entre las cañas

*

el olor del ajo
en la tabla mojada.
luna creciente

*

la brisa llega
de los naranjos en flor.
luna creciente

*

luna de tarde.
levanta vuelo un zorzal
en la hojarasca

*

niebla en los álamos.
el brillo de la helada
cubriendo un perro

 

Jaspe Uriel Martínez González “Ajenjo”

 

 

 

 

 

 

 

Unas palabras del autor

Mi nombre es Jaspe Uriel Martínez González, oriundo del estado de Hidalgo, en México, y nací en el verano de 1990. Estoy terminando una maestría en Física en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde también cursé la licenciatura de la misma carrera. Es en ese mismo lugar donde conocí el Haiku, por ahí del 2012, de la mano de una maestra de japonés, quien nos lo presentó y nos sugirió escribir uno como ejercicio pedagógico. Desde entonces quedé prendado al género, del que aprendí más gracias a la enorme biblioteca con la que contamos en la Universidad. Recuerdo que uno de mis primeros haikus fue:

Escarabajo
Rápido, date vuelta
se asoma un gato.

En él puede verse que, como en la mayoría de los occidentales, Issa fue mi primera gran influencia. Fui cultivando poco a poco el género, pero hasta que conocí el foro ERDH es que pude transitar verdaderamente por el Haiku-dô.

Nací en un pequeño pueblo, económicamente limitado pero abundante en naturaleza, sonidos y colores; por esto último me siento afortunado porque inspiración nunca me falta, por lo que a mí me toca tener paciencia y humildad para dar digna voz al mundo que nos rodea.

 

Yendo a la escuela

Zarandean los árboles

cargados de agua

-.-

Ascuas de pino

Retrocedió el coyote

por la hojarasca

-.-

Atardecer

Al eco de un cuco

responde otro

-.-

Hoja de nogal

La carpa vuelve al fondo

del remanso

-.-

Luz del poniente

El rastro de un caracol

entre el ajenjo

-.-

Destella el pasto

El vaho de unos niños

que arrean ocas

-.-

Se desprende la hoja

del nogal que reverdece

Tarde helada

-.-

Nubes rosadas

Se van todas las palomas

del campanario

-.-

Viento de marzo

La estela de los patos

entre ahuehuetes

-.-

Brisa de invierno

El brillo en el plumaje

del gallo viejo

-.-

Nubes de tormenta

Una garza comiendo

entre ipomeas

-.-

Luna de la tarde

Las garzas cruzando el valle

reverdecido

-.-

Canto de tórtolas

Desyerban romeritos*

al mediodía

*Suaeda torreyana

-.-

Cuarto creciente

La brisa en las gallinas

que están durmiendo

-.-

Calle empedrada

El vendedor de pájaros

entre la niebla

-.-

Lázaro Orihuela

 

 

 

 

Unas palabras del autor

Nací en la antigua provincia La Habana, hoy Mayabeque, Cuba, en el verano de 1988.

De mi pueblo natal, Batabanó, me llegan los paisajes costeros del sur y los silencios de la vida campestre. Gracias a mi niñez y gracias al haiku.

Llego al haiku vía literatura; luego de las lecturas de las obras de Vicente Haya y los intercambios en el foro de El Rincón del Haiku lo asumo como un dô, un incesante aprendizaje de la Naturaleza.

Desde el 2020 dirijo Otoño Editorial, una editorial independiente para difundir el haiku como herramienta para conectar con el mundo. La Escuela de haiku Makoto tuvo la gran amabilidad de crearle un espacio en su sitio de internet, donde se pueden descargar todos los libros de forma gratuita:

http://escueladehaiku.blogspot.com/p/otono.html

Algunos de los haikus que he escrito aparecen en las antologías:

Concierto de Haiku –Los cuatro elementos- (Editorial Rompe-silencio, Medellín, Colombia, 2018).

Pisar la hierba (Edición Facultad de Derecho de Albacete, España, 2019).

Con los cinco sentidos (Edición de Concejalía de Cultura, Albacete, España, 2019).

 

Poco oleaje.

Camina en zigzag

un tinguilillo*


*ave pequeña

*

En Buajamey*

cinco cangrejos

que caminan en fila


*zona costera de Surgidero de Batabanó

*

Luna creciente.

Entre los pilotes

da vueltas un róbalo

*

Antes de salir,

en el cuarto de avíos

el olor a mar

*

Una fila de hormigas

se lleva

las pezuñas de un cangrejito

*

Está atardeciendo.

La carnada

se ha llenado de hormigas

*

Fango en las olas.

Por el monte de Batabanó

la sombra de una nube

*

Brisa fría.

Amarillea

el manglar de Batabanó

*

Pegado

a una rama seca de mangle

un cascarón de chicharra

*

Dos mariposas.

A ratos el olor

de las guayabas

*

Mediodía.

La voz de un guajiro*

pidiendo agua


*campesino

*

Abejas.

El sol de la tarde

en la guayaba madura

*

Berreras* enyerbadas.

Desde un arbusto seco

el canto del totí

 

*estanques de berro

*

Sol de febrero.

Un casucho cubierto

por enredaderas

*

 

María Ángeles Millán (Hikari), II

Brilla el rocío.

En las piedras un ala

de mariposa

*

Nieve en las cimas.

Las plumas del cañar

giran al sur

*

Sol del ocaso.

El sendero cubierto

de moras blancas

*

Vuela un halcón-

La luz de la mañana

en los sembrados

*

Rocío en la hierba,

Cae otro pétalo

del ciruelo

*

Toque de difuntos –

en los brotes de azahar

la tramontana

*

Ocaso en el arrozal –

Hunde el pico

la cigüeñuela

*

Mengua la luz.

El rastro blanquecino

de un caracol

*

Puente de piedra.

Roza el agua un instante

la golondrina

*

Leña apilada.

Giran hacia el ocaso

los estorninos

*

Viento en las cañas.

Sobre el barro las huellas

de un petirrojo

*

Flor del guisante.

Se retuercen al sol

las lombrices

*

Entre el cañar

las violetas silvestres.

Canta un jilguero

*

Al sol resaltan

las costillas del bayo.

Tierra en barbecho

*

Noche estrellada.

El vecino regando

las tomateras

Pilar Carmona (II)

 

 Nubes de nieve.

Descienden hasta el valle

las golondrinas

 *

 Por tercera vez,

intenta atrapar el sapo

al moscardón

*

En el mismo pétalo,

junto a la hormiga

un abejorro

*

Llama a las ovejas

con un cordero en brazos

la niebla desciende

*

Noche de invierno.

Se reflejan las rocas

en el arroyo

*

Desde la playa,

el niño quiere tocar

a los delfines

*

Por el prado

corretean las cabras.

Nubes dispersas

*

Alcornocal.

Al levantar la piedra

un escorpión

*

Barro del huerto.

Qué dulces las cerezas

recién cogidas

*

A medianoche

olor a madreselva.

Chilla un murciélago

*

Bajo la lluvia

camina el mendigo.

Atardecer de otoño

*

El primer brote

del rosal japonés.

Luna creciente

*

Viento del sur.

En la retama seca

caracolillos

*

El vaivén

de las amapolas.

Planea un aguilucho

*

Gruñe el jabalí.

Ruedan por el barranco

unas castañas

*

Claro del bosque.

Cruza el rayo de luz

la mariposa

CECILIA IUNNISSO

 

 

 

 

 

Unas palabras de la autora

Mi nombre completo es CECILIA M. IUNNISSO FERNÁNDEZ.

Nací en la ciudad de Rosario, Provincia de Santa Fe, República Argentina, ciudad en la que resido actualmente.

Me gradué como CONTADOR PÚBLICO en la UNIVERSIDAD NACIONAL DE ROSARIO.

Mi actividad actual es el ejercicio de la profesión, de manera independiente.

Conocí el Haiku, a través de algunas publicaciones especializadas hace aproximadamente diez años.  Y quedé atrapada (enamorada) de la poesía japonesa. A partir de allí, me dediqué a estudiarla y practicarla. Soy autodidacta.

 

 ******

Tras el chubasco

vuelve al muro la sombra

de los racimos.

*

Luna nueva-

Las mujeres del pueblo

cuecen pescado.

*

La aguanieve-

Huele a humo la barba

del leñador.

*

Bajan en fila

casi todas las cabras.

Ladra un mastín.

*

Nieve en los montes.

Algunas azaleas

ya florecidas.

*

La polvareda.

El sudor del tobiano (*)

entre sus crines.

(*) caballo criollo, llamado así, por el color de su pelaje.

*

A media tarde

el sol entre los juncos.

Huele a pescado.

*

Claro de sol…

una perra pariendo

sobre las hojas.

*

La escarcha

sobre los tréboles.

Olor a pan

*

Brisa del río.

La niña persigue

las mariposas.

*

Nido de cóndores.

En las rocas el brillo

de un hilo de agua.

*

La vendimia.

Echados junto a las cestas

los perros mansos.

XARO ORTOLÁ “Destellos”

Unas palabras de la autora

(Nota explicativa: Además de su reseña personal –publicada más abajo- Xaro nos envía esta entrevista recopilada por ella misma a partir de preguntas y respuestas que considera de interés y que extrae directamente de su actividad en foros y revistas.)

 

– ¿Cómo llegó el haiku a tu vida?

Escuché por primera vez la palabra «Haiku» en el Facebook, había gente que los escribía y yo no tenía ni idea de qué era… me resultaba extraño leer pequeñas poesías de tres versos; alguien dijo que se trataba de poesía japonesa de 17 sílabas…Intenté escribirlos era como un juego y todo un reto el poder expresar algo con sentido con tan sólo 17 sílabas.

Busqué por Internet información y cuanto más leía más respeto y conexión sentía: sencillamente me atrapó, me enamoró su sencillez, su belleza, su humildad…

Estudié a los clásicos, me fascinaban Bashô, Buson, Santôka, Onitsura, Chiyo-ni… y recuerdo que me quedaba sin respiración al leerlos, hoy día aún me pasa.

 

¿Cómo vives el haiku?

Vivo el haiku de forma intensa, quizás por mi carácter, no sé…Mi atención ha ido “in crescendo”, esas pequeñas cosas que antes eran invisibles a mis ojos, ahora las veo, las siento, me asombran y conmocionan en un sinfín de percepciones y emociones…pero también hablan: la luna, el viento, la lluvia… y pienso: – ¿Cómo es que nunca antes las había percibido, mirado, escuchado, sentido de esta forma tan profunda?

Supongo que como a todos los que escriben haikus se nos otorga el don de la “mirada de haijin” jeje

 

– ¿Quién o quiénes han sido o son tus maestros?

Conocer y estudiar bajo el paraguas del maestro Vicente Haya, para mí fue como un antes y un después en el camino del haiku, doy gracias por haberle conocido y aprender directamente de él. También aprender de otras personas relevantes como son el profesor Fernando Rodríguez, JL Vicent, Kotori, Mavi, Momiji, Elías… no puedo olvidar a mi buen amigo Gorka, el cual empezamos juntos, conectamos a nivel espiritual y después comenzamos a caminar por esta senda donde he ido haciendo amigos y son más que eso, son como familia, por nombrar a algunos: Unsui, JC Durilén, Leti, Grego, Enrique, Frutos, Mª Jesús, Toñi, Sandra,…

Un amigo me dijo en una ocasión:

«El Haiku es un pequeño poema que intenta atrapar el tiempo, son como fotografías hechas con palabras. El Haiku es un arte para expresar y tocar nuestro Budha interno».

 

– ¿Eres bloguera de haikus?

Jeje sííí, creé un blog y los empecé a escribir y cuando leo los de los primeros tiempos, me entra la risa, por supuesto que no eran haikus ni de lejos jajaja… no los borro porque veo la evolución. Ahora empiezo a eliminar algún que otro porque formo parte del profesorado de la «Escuela de Haiku Makoto» y los alumnos consultan el blog y la verdad es que da un poco de cosa leer los NO Haikus de mis principios de aprendizaje…

El segundo blog, dedicado a esta noble senda en pro del haiku, y que está en constante cambio y renovación, dedicado a los haijines clásicos y a los contemporáneos donde intento acercar al haiku y al haijin de todo el mundo y de todos los tiempos.

 

– ¿Por qué Xaro Ortolá, Xaro La, Destellos?

Xaro es el nombre en mi lengua natal, Ortolá el apellido de mi padre entonces tomé la «La» de la última sílaba Xaro La. Destellos, no lo sé…me llegó como una inspiración en una meditación, cuando me dijeron que tenía que ponerme un seudónimo de “haijina” porque así es como lo hacían los japoneses.

 

– ¿En qué momento del proceso de aprendizaje te encuentras y cómo lo vives?

Lo vivo de forma profundamente intensa, enamorada perdidamente del haiku dô jeje.

Sobre el aprendizaje, pues ¿qué decir?… tal como voy aprendiendo, más principiante me veo, más aprendiz soy.

 

¿Para qué sirven los foros?

¡Oh! para mucho, mucho, mucho…Son de una grandísima ayuda, cada comentario hecho a mí o a los compañer@s son verdaderas joyas. Los foros el Rincón del Haiku y Paseos.net son tesoros para aprender a escribir verdaderos haikus cosa de la que me siento verdaderamente afortunada por tener tan buenos maestros.

Me da mucha pena ver a ciertas personas, libros, entrevistas, Facebook, etc. en donde se hacen la propaganda de que escriben haikus, para mí, siento decirlo, pero son tan solo charlatanes que engañosamente se autodenominan escritores de haiku. Una pena denigrarse tanto, hasta el punto de autodefinirse haijines, y es que encima se lo creen jajaja. Pero bien, en esta existencia todo camino que uno toma son lecciones de vida.

 

– ¿Podrías definir tu estilo de escribir haiku?

Pues no lo sé, escribo lo que me gusta o disgusta, lo que me emociona, conmociona, asombra o me llega al corazón, la verdad es que cuanto más escribo más me maravilla la sacralidad de la naturaleza. En una ocasión me comentaron que mi estilo está entre Bashô y Buson, con chispas de Onitsura.

 

– ¿Sientes que has alcanzado el rango de maestra?

Jajajajajaa, me llaman maestra porque corrijo y enseño en la Escuela de Haiku Makoto, pero te puedo asegurar que no hay maestro que se precie en este mundo del haiku, aprender, evolucionar y entonces ves lo grande que es este camino y que, en realidad, cuanto más aprendes, más te das cuenta de lo que te falta por aprender… El haiku son 3 versos, 17 sílabas, o más si escoges la métrica libre, pero te puedo asegurar que su profundidad es infinita, sin metáforas, sin florituras… escogiendo las palabras justas, no solo se trata de escribir más o menos bien, el haiku es una forma de vida…

 

– ¿Cuál considerarías que es tu mejor haiku?

No lo sé, he escrito muchos malos y alguno bueno, pero elegiría el primer haiku titulado «pozo» en el que me felicitaron los compañeros, cada uno de ellos me dio las 3 estrellas, era en los principios de mi aprendizaje en el foro paseos.net bajo la atenta mirada de JL.Vicent cuando me dijo: «Destellos, un haiku precioso, para exponer en un calendario». Este haiku también fue el ganador en la sección de «Haikus destacados».

 

***

 

Biografía

Xaro Ortolá nace en Pego, un pequeño pueblo en el interior de Alicante rodeado por una parte de montañas y por otro de arrozales. Estudia filosofía oriental con los Lamas tibetanos. Escribe bajo el seudónimo de «Destellos “en los foros de “El Rincón del Haiku” y «paseos.net». Bloguera desde el año 2012.

Forma parte del profesorado de «La Escuela de Haiku Makoto».

Colaboradora en la gaceta «Hojas en la Acera, Hela» en el espacio “Celebrar la Vida”.

Colaboradora en la revista digital de ERDH. Ha publicado haikus inéditos en las revistas literarias, «Barcarola» y «Crátera».

Galardonada: con el primer premio de la «Asociación Ronnin» (2012);

Primer premio del II Concurso Internacional de «El Vuelo del Samandar»(2015);

Finalista del «Certamen de Haiku de Haikunversaciones» en homenaje a Santiago Larreta (2016);

Premio Literario Grau Miró haikus en catalán (2017);

Primer premio a la mejor colección de haikus en el VIII Concurso Internacional de Haiku de la UCLM (2017);

«Maestra de Afinación» en cada uno de los cuatro elementos, título otorgado por el maestro Vicente Haya por los haikus para el Concierto de Haiku Ciudad de Medellín: “Ser Agua” (2016), «Ser Aire» (2017), «Ser Tierra» (2018), «Ser Fuego-Luz»(2019).

 

Bibliografía:

– “Los cuatro elementos: Concierto de haiku” Fundación Montaña de Silencio, con         Juan Felipe Jaramillo y Vicente Haya. (Editor: Independently published, 2019).

-«Pisar la Hierba». Facultad de Derecho de Albacete, UCLM (2019).

– “Antología de haiku «la mujer y la luna» (Colección Haibooks – UNO editorial, 2017).

– “Luna en el río” (UNO Editorial, 2017).

– “Los silencios del músico” (Ed. Shinden, 2016).

– “Haikus” (Ed. Diversidad literaria, 2016).

– “Clarea el día. Antología de haiku en castellano” (Mandala Ediciones, 2014).

 

 

helecho de agua;

el zigzag de una anguila

rozando el fondo.

 

*

el campo baldío

cubierto de escarcha…

piar de lavanderas

*

luna creciente…

el agua llovediza

entre el borrajo

 

*

nubes rosadas…

los quiebros de un murciélago

por el arroyo

 

*

la luz de luna;

el rumor de las hojas

de la chopera

*

un viejo estanque;

bajo el estramonio en flor

saltan las carpas

 

*

hojas mordidas;

el brillo de la lluvia

en el rosal

 

*

juegan los niños,

en la barca partida

del arrozal

 

*

almendro silvestre,

una mitad con hojas

la otra con flores

 

*

tierra arada;

las huellas de los jabatos

llenas de lluvia

 

*

han florecido

las grietas de la costra

del almendral

 

*

humo de incienso,

a la luz del eclipse

silban los mirlos

 

*

el gato persigue

a una mantis azulada…

flores de níspero

*

caña inclinada…

los amagos de vuelo

de dos gurriatos

 

*

sol de la tarde.

rodeado de plantas

un pozo seco

¡SALUD HAJIN@S DEL MUNDO!

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