Entrega nº 54. 5 de julio

Mirando los versos publicados después de la llamada al público en el número 9 de la 5ª serie de Hototogisu, que acaba de aparecer, descubrí en la selección realizada conjuntamente por Meisetsu, Hekigotô y Kyoshi el siguiente poema:

Kitsutsu nareshi

Shobu gasane ya

Miyakobito

 

Llevado mucho tiempo

ese conjunto con colores de verano –

Un hombre de la capital

(Rôgetsudô)

 

¿Qué pensar de «llevado mucho tiempo / ese conjunto con colores de verano»? Si estos «colores de verano» son los que habitualmente usamos para una fiesta, entonces no podemos hablar de «llevados mucho tiempo». Un «conjunto de mucho tiempo» solo puede designar ropa ordinaria, o un traje de viaje, con el cual hemos estado vestidos por mucho tiempo.

En la misma sección encontramos:

 

Biwa no ki ni

Natsu no hi nagaki

Inaka kana

 

Un níspero japonés.

¡Son largos los días de verano

en el campo!

(Taikyo)

 

¿Este níspero da frutos? No está claro. Si el árbol da frutos, aplasta el paisaje de fondo. Si se desea describir el aburrimiento de los largos días de verano en el país, es absolutamente necesario que sea un níspero sin frutos, de lo contrario este verso no tiene interés. Pero los nísperos de verano habitualmente tienen frutos. Hay algo que permanece oscuro.

En una selección trabajada por Meisetsu, entre los versos clasificados en tres categorías, encontramos:

Kamigyô ya

Matsu ni mizu utsu

Kuge yashiki

 

Parte alta de la ciudad –

Están regando los pinos

residencia aristocrática

(Seisei)

 

En este poema, no entendemos dónde está el poeta. El primer verso de cinco moras (Kamigyô ya), encaja mal. Podemos suponer que este es el paisaje que vemos afuera, desde dentro de una residencia aristocrática, pero no se siente el gesto de regar los pinos.

En una selección trabajada por Hekigotô entre los versos clasificados en tres categorías, encontramos:

 

Hinaburi ya

Tade o kizamite

Sushi no naka ni

 

Maneras vulgares,

cortamos ortigas

en el arroz con vinagre

(Baiei)

 

La expresión «en el arroz con vinagre» (sushi no naka ni) es particularmente artificial. Quien lo comenta, explica que, si decimos «en» (naka ni), es porque podemos imaginar las hojas de ortiga mezcladas con el arroz con vinagre, que es sobre el que se coloca el relleno; pero… ¡eso no tiene sentido!

En una selección trabajada por Kyoshi entre los versos clasificados en tres categorías, encontramos:

 

In.in no

Takaki wakaba ya

Kyô no tsuki

 

Templos y monasterios

Hojas nuevas en lo alto –

Luna en la capital

(Sekisen)

 

Al decir «Templos y monasterios» da la impresión de que se habla del Hiei-zan o del Mii-dera, pero claro, luego no encaja en el verso «Luna en la capital». ¿O tal vez deberíamos pensar que la escena está cerca del Chionin? En cuanto a la expresión «hojas nuevas en lo alto», ¿significa un árbol alto con hojas nuevas? ¿O un árbol que está en un lugar elevado y por ello sus jóvenes hojas se ven en lo alto? No está nada claro.

 

En una selección hecha por Meisetsu en sus propias composiciones, encontramos:

hototogisu

Naku ya o-rusu no

Nishi no kyô

 

El cuco

canta en su ausencia.

Barrios del oeste

-.-

Mugi samuki

Hata mo Ukyô no

Tayû kana

 

Fríos están los trigos

incluso en los campos, Intendente

¿De la Villa Derecha?

-.-

Take no ko ya

Kyô kara horu wa

Kyô no yabu

 

Brotes de bambú.

Desenterrados en la Capital

los matorrales de la Capital

 

Estos versos parecen interesantes, pero realmente no entendemos el significado.

 

En una elección hecha por Hekigotô, entre sus propias composiciones, encontramos:

Edo yakusha o

Uchiwa a soshiri

Kyô ôgi

 

Actores de Edo con abanicos rígidos

se burlan de la capital.

Abanicos plegables

 

El significado también es difícil de entender.

 

Notas del traductor y las fuentes

– En la entrega 41 del 22 de junio, Shiki explicaba los llamamientos a la escritura que se hacían desde Hototogisu, y es a ello a lo que se refiere al comienzo.

– El maestro ejerce como tal y corrige públicamente a algunos de los participantes, y también a sus propios discípulos (amigos y colaboradores). Todos los haikus que se leen en esta entrega, resultan pues raros o incompletos.

– Cuando Shiki comenta el primer verso del primer poema que habla del desgaste del vestido, no parece haberse apercibido de una alusión, desencadenada por el verso «Kitsutsu nareshi» ([Traje] muy usado [y al que nos hemos acostumbrado]), a la historia 9 de los Cantares de Ise (Ise monogatari). Uno de sus compañeros errantes le pidió a un hombre que dejó la capital para irse al Este salvaje, que compusiera un poema acróstico en torno a la palabra «iris» (ka-ki-tsu-ba-ta):

Karagoromo

Kitsutsu nareshi

Tsumashi areba

Harubaru kinuru

Tabi o Shizo omou

 

Igual que una linda ropa

Razonablemente llevada con mucho apego

Igual, yo tengo una esposa.

Solo, en este viaje que me trajo tan lejos,

… Sentirla distante con tristeza.

 

Y todos lloraron con lágrimas ardientes.

– Cantares de Ise ha sido publicado en castellano por Hiperión y traducido por Cabezas A.

– En el primer poema, los colores de verano del vestido, hacen referencia a un color ácoro, verde para la parte superior y ciruela roja oscura por debajo.

Según la RAE: ácoro: Planta de la familia de las aráceas, de hojas estrechas y puntiagudas, flores de color verde claro, y raíces blanquecinas y de olor suave, que se enredan y extienden a flor de tierra.

– Shiki comenta un haiku que habla de un níspero. Se trata del árbol frutal Eriobotrya japonica, comúnmente llamado níspero japonés, pero también simplemente níspero. Sus frutos, igualmente, son conocidos como nísperos.

– En las secciones trabajadas por sus discípulos y que alude Shiki varias veces, se evaluaban los versos enviados a la revista y los seleccionados se clasificaban en tres grupos, en orden jerárquico: los del «cielo», los de la «tierra» y los de los «hombres».

– Cuando un haiku habla de la parte alta de la ciudad, se está refiriendo al centro de Kioto.

– Según la RAE= una mora es: 2. f. Fon. y Métr. Unidad de medida de la cantidad silábica, equivalente a una sílaba breve.

– Una mora designa una unidad prosódica y no debe confundirse con una sílaba. Ahí, por ejemplo, tenemos cuatro sílabas (ka-mi-gyô-ya), pero cinco moras (ka-mi-gyo-o-ya), ya que la sílaba gyô es larga.

– El templo Hiei-zan que nombra Shiki es el templo Hiei-zan Enryaku-ji, que es un templo budista muy importante de la escuela Tendai (Tiantai, su principal escritura es el Sutra del loto), construido en la cima del Monte Hiei, que cierra el horizonte nororiental de Kioto.

– El templo Mii-dera que cita, es el Templo Nagarasan Onjo-ji, otro famoso templo budista también de la escuela Tendai, ubicado en Ôtsu, a orillas del lago Biwa.

– El templo Chionin, es un importante Templo Budista de la Escuela de la Tierra Pura (Jodo), ubicado en Kioto en el distrito central de Higashiyama.

– Cuando se citan los barrios del oeste, se entiende que son los de la capital.

– Sobre el poema de los abanicos: En Japón se usan dos tipos de abanicos (ogi): Los rígidos (uchiwa), del tipo de los que llamamos paipay por estas tierras y que se usan y evocan la vida cotidiana, y los plegables (sensu), del tipo de los usados en España, más refinados, ya reservados para eventos y que evocan los lugares públicos, como el teatro, por ejemplo.