
La mariposa
en cada flor del atrio
Campanadas

El pinacate
lleva la misma boñiga
cuesta arriba

Olor a ceniza
En algunos carrizos
destella el alba

La mariposa
en cada flor del atrio
Campanadas

El pinacate
lleva la misma boñiga
cuesta arriba

Olor a ceniza
En algunos carrizos
destella el alba
Redes al agua
Los patos se refugian
tras el recodo

En mis huaraches
el rocío del páramo
Sol de invierno

Sólo un nogal
Entre distintas piedras
fluye la hojarasca

Rumor del río
El llamado de los tordos
entre la niebla

Vuelo de garzas
Asoma el plenilunio
tras el carrizal

Rumor del río
Una canción silbada
en el cebollar

Alba de otoño
Recovecos de zanate
sobre el pastizal.

Vereda vieja
La sombra de las piedras
alargándose

Luna de otoño
El niño va pisando
huellas en la arena

En los bejucos
que cubren el pino seco
el sol de la tarde

Con techo de yagua*
el pasillito
del bohío al pozo
*tejido fibroso que rodea la parte más alta de la palma real, que se utiliza para diversos usos.

El cielo
casi cubierto de nubes
Atardece en el palmar.

Viento de sur.
El muelle viejo
sin las gaviotas

En la punta
de la rama seca de aroma
una libélula

Mañana sin viento,
lirios de agua
sobre el reflejo del pino

Por la tarde
dentro del bohío
el olor de las frutas

al borde
de las berreras* sembradas
una choza rota

Al lado del carretón de bueyes
una yegua con su potrico

Tarde sin viento.
En la espiga
dos bichitos pegados