Archivo de la etiqueta: Variado

junio 2018

ANIMALITOS DE DIOS

Calendario oriental

 

A Enrique Linares

(director de la revista Hela)

Diligente, respetuoso y paciente compañero

pero sobre todo amigo.

 *

suenan cencerros…

el agua del pilón

se ha congelado

-Xaro La

 

***

CABRA

Caroline R. Young

Pintura en seda china

 *

Cabra de fuego

 Almendro en flor,

una cabra se empina

hacia la luz

-Estela

*

tarde con sol-

la blancura del choto

sobre la hierba

-María

 

Cabra de tierra 

Llovizna de otoño,

los brincos del baifo

entre las piernas.

-Hadaverde

 

Cabra de hierro 

Rayo en la noche;

la cabra tensando

su propia soga

Barbarroja

*

Senda umbría

Tironeando de la soga

bala el cabrito

-Ruben Saró

 

Cabra de aire  

Tirando del choto

cruzamos

entre las cabras preñadas

-Mavi

*

¡dong-dong, dong-dong!

El cencerro de hojalata

¡vuelve a sonar!

-Cristian

*

Brisa de primavera-

De una oveja a otra

salta la urraca

-Gorka

 

Cabra de madera

 

Olor a estiércol,

en el pelo del baifo

briznas de hierba

-Hadaverde

 

Cabra de agua

Junto al arroyo,

oculta en las matas

suena un cencerro

– Manuel Orzas

*

suena un cencerro;

se lanza a la poza

el galápago

-José Antonio Gonzalez

***

 

Saludos compañer@s haijin@s del mundo

 

_()_

 

 

 

 

 

EL CAMINO DEL ESPÍRITU LIBRE

LA CHOZA DEL HAIJIN

俳人の山小

Dos leyendas del tiempo : SANTÔKA- CAMARÓN

 

Me resulta curioso comprobar las afinidades que hay entre las fuentes – a veces muy dispares-que alimentan mi espíritu en este deambular por la existencia que me ha tocado en suerte. Y no es que busque esas coincidencias, no al menos conscientemente, sino que simplemente surgen como una atracción visceral que puede nacer de una palabra o de un sonido y que es capaz de erizarme la piel. Desconozco cuál es el proceso que me lleva a relacionar a José Monge Cruz, más conocido como Camarón de la Isla, con Taneda Shōichi 種田 正, más conocido como Santôka. Pero el caso es que mi cuerpo así lo siente.

Os pido disculpas por la extensión del artículo.

JOSÉ MONGE CRUZ- CAMARÓN DE LA ISLA

SHIMANO EBI 島の蛯

José Monge Cruz, (3 de diciembre 1952- 2 de julio 1992) nació en San Fernando, Cádiz, en una familia de etnia gitana. Su padre, Luis, era fragüero y su madre, Juana, canastera. Tuvo siete hermanos.

Quedó huérfano de padre siendo niño y pronto dejó la escuela para trabajar en la herrería familiar. En casa lo necesitaban. También sacaba dinerillo cantando en bautizos, fiestas, o en los trenes y autocares que hacían ruta desde San Fernando a Jerez. Su voz peculiar y sus dotes para el cante, no pasaron desapercibidos. El “duende” le acompañó durante toda su existencia.

De espíritu inquieto, pero a la vez respetuoso con la tradición, indagó junto a los jóvenes valores de su época, en otros caminos en los que poder expresar su particular universo creativo, lo que le llevó a recibir críticas severas de los más ortodoxos que llegaron a considerarle un traidor. Pero él se defendía sin dejarse achantar por esas voces que intentaban acotar su necesidad de expresión más auténtica dentro del cante jondo. En una entrevista dijo:

 

“El flamenco está hecho, pero sobre lo hecho se puede seguir creando sin engañar, sin mistificar. ¿Por qué tenemos que hacer todos la soleá exactamente igual, como si fuéramos un disco? Si yo puedo añadirle algo propio, enriquecerla, sin desvirtuar lo que es el cante por soleá, ¿por qué no voy a hacerlo?”. 

 

No pudieron, afortunadamente, cortarle las alas, y queriendo o no, fue él junto a otros compañeros, como Enrique Morente, los que inauguraron un nuevo movimiento “LOS JÓVENES FLAMENCOS” que revolucionó e impulso el mundo del flamenco, sumido entonces en una grave crisis. Pero todo esto, no impidió que continuara con la tradición más ortodoxa, asistiendo humildemente, al festival del Cante de las Minas de la Unión donde quedaba demostrado sin lugar a dudas, la conexión casi mística que Camarón sentía a través de su arte. Así lo demuestran tanto su forma de interpretar introvertida, éxtasis puro, como la temática elegida para sus canciones: el canto a la vida, pero también a la muerte, la futilidad de la existencia, su condición de gitano, la libertad.

 

Alcanzó la fama en vida, pero nunca se dejó seducir por ella. Siguió siendo un hombre humilde y libre.

 

Por desgracia, como tantos jóvenes de esa década nefasta de los 80 en España, no pudo escapar de las garras de la droga, la heroína y la cocaína. Esto, junto con algún encontronazo con la ley (estuvo preso por dos días) y con un fatal accidente de tráfico en el que murieron dos personas, crearon una leyenda negra en torno a su persona. Pero lo que acabó finalmente con su vida, fue su adicción al tabaco. Se dice que fumaba unos 60 cigarrillos al día. El 2 de julio de 1992, a la edad de 40 años, un carcinoma de pulmón silenció para siempre aquella voz extraordinaria, dejando una viuda, Dolores Montoya “La Chispa” y cuatro hijos a los que adoraba.

 

Cantó como nadie este tango flamenco compuesto por Pepe de Lucía:

 

Limpia va el agua del rio
como la estrella de la mañana,
limpio va el cariño mío
al manantial de tu fuente clara.

Ay, como el agua.

Como el agua clara
que abaja del monte,
así quiero verte
de día y de noche.


TANEDA SHŌICHI 種田 正 一 TANEDA SANTÔKA 种田山头火 FUEGO DE LA CIMA DE LA MONTAÑA

Taneda Shôichi, (3 de diciembre de 1882 – 11 de octubre de 1940) nació en una aldea de Honshû, la principal isla de Japón, en el seno de una familia adinerada y poseedora de tierras. A los once años, el terrible suceso del suicidio de su madre – que se arrojó a un pozo – y la imagen luctuosa de su cuerpo al ser sacado del mismo, “de su tumba de agua”, marcó para siempre la vida de este haijin y su forma de relacionarse con el mundo y con la mujer. Huérfano de madre, fue criado desde entonces por su abuela. Cursó estudios universitarios en Tokio y allí comenzó su adicción severa a la bebida. Las finanzas familiares sufrieron duros reveses y el padre de Santôka se vio obligado a vender sus tierras. No se le ocurrió otra cosa que montar como negocio familiar una tienda de sake, y dado el problema con el alcohol que tenía su hijo, se puede decir que no fue una buena decisión. En dos años el negocio se fue a pique.

En 1913, Santōka fue aceptado como discípulo por el reformista del haiku Ogiwara Seisensui (1884-1976) al que se le considera precursor del movimiento haiku de forma libre, o de estilo libre, componiendo haikus que no se ajustaban a la métrica tradicional y que prescindían como requisito principal de la palabra estacional o kigo.

Tras la ruina familiar, la muerte de su hermano por suicidio, la de su abuela y la de su padre, su detención y encarcelamiento como sospechoso de ser comunista, además de su fracaso matrimonial, Santôka abandona a su mujer y a su hijo. En 1924, a la edad de 42 años, borracho como una cuba, salta delante de un tren con la esperanza de acabar con su miserable vida, cosa que no consigue ya que el tren se detuvo a tiempo. Fue rescatado en este estado de despojo humano por un monje Zen que le acogió en su templo.

Santôka se convierte entonces en monje mendicante. No poseía nada salvo su túnica, su kasa (sombrero-paraguas), su cuenco de mendigar que hacía las veces de escudilla para el arroz, y sus gafas de culo de botella. Vivía de las limosnas, sufriendo los avatares de las inclemencias del tiempo y una soledad extrema que le lleva a confundir su ser con los seres que le rodean, convirtiéndose en “uno” con el aire, el agua, las piedras. Y así lo reflejó con maestría en sus haikus. En vida fue despreciado por sus congéneres y tras su muerte alcanzó enorme fama, al ser quizá el último monje haijin mendicante de Japón.

 

水に影ある旅人である

Mizu ni kage aru
tabibito dearu

En el agua hay un reflejo
Es alguien que va de viaje

 

 

なみのおとしぐれてくらし
Nami no oto shigurete kurashi

Calado con el rumor de las olas
Oscuridad

 

 

山のけはしさ流れくる水のれいろう
Yama no kewashisa nagarekuru mizu no reirô

La luminosidad del agua
va fluyendo por el camino abrupto
de la montaña

 

一羽来て啼かない鳥である

Ichiwa kite
nakanai tori dearu

Viene un ave…
Es un pájaro que no canta…

 

 

岩ばしる水がたたへて青さ禊する
Iwabashiru mizu ga tataete aosa misogi suru

Discurriendo por entre las rocas
el agua acaba en un azul remanso
en el que me purifico

 

 

月へくみあげる水のあかるさ
Tsuki e kumiageru mizu no akarusa

La recojo y la alzo hacia la luna
La luminosidad del agua

 

ふるさとの水をのみ水をあび
Furusato no mizu o nomi mizu o abi

Beber el agua,
lavarme con el agua
de mi aldea natal

 

山しずかなれば笠をぬぐ
Yama shizukanareba kasa o nugu

Cuando la montaña se aquieta,
me quito mi sombrero de bambú

 

Y con la licencia que otorga la fantasía -¿por qué no soñar?- si Santôka y Camarón hubieran coincidido en el tiempo y en el espacio, seguro que Camarón se habría arrancado por algún palo flamenco con los haiku de Santôka. Yo también me quito el sombrero ante ellos y os invito a que busquéis las coincidencias que tienen ambos maestros en sus biografías.

 

Mercedes Pérez para ERDH 2018

mayo 2018

ANIMALITOS DE DIOS

Calendario oriental

 

A Félix Arce “momiji”

“Un corazón noble, sensible, con esa pureza que solo los niños tienen.”

 

Corral abierto

entremezclan las crines

unos potrillos

-Xaro La

 *

CABALLO

“ Caballos salvajes”

Pintura de Yosa Buson (1716-1784)

 Siempre en movimiento y apasionado por las aventuras lejanas. Muy cómodo en la sociedad, también es un orador experto y culto. Su entusiasmo, así como su insaciable deseo de libertad y emociones fuertes, pueden obstaculizarlo en la construcción de sus proyectos. Por otro lado, cuando el Caballo elige el camino correcto, su aventura es entonces esparcida con brillantes éxitos. Un poco demasiado en sí mismo (algunos incluso dirían que es bastante egoísta), su capacidad única de olfatear el peligro a una gran distancia siempre le da al Caballo gran valor como compañero.  Discreto con las personas con las que trabaja diariamente y afable con sus compañeros. Divertido y optimista, sorprendiendo a su séquito por su agudeza intelectual, nadie permanece insensible a este noble animal, a la vez orgulloso e indomable.

No es de extrañar que el signo de Taneda Santôka fuera “Caballo”.

*

Caballo de Fuego 

 

Pasa la tarde;

el caballo atado

ahora expuesto al sol

-Luezei

 *

 tarde de estío.

La tierra no empapa

las babas del mulo

– Elías

 

Caballo de Tierra

 

 Campo de mies –

Come hierba el caballo

tras una cerca

– JL Vicent

 *

 Se va nublando…

los saltos de un potrillo

hacia su madre

-Hebamar

 

 Caballo de Hierro

 

Murió el potrillo-

el corral silencioso,

El pasto alto

-Radoslav Ivelic

 *

 Neblina.

Detrás de la alambrada

un caballo flaco

-JL Vicent

 *

Chirimiri…

Mientras pasta el caballo

le tiembla el costillar

-Gorka Arellano

 

Caballo de Aire

 

pudo erguirse el potrillo

y hasta las algas

del río están en flor

-Luis Carril

 *

 Ya es mediodía.

Con la cola el potrillo

espanta moscas.

-Una Ola

 

Caballo de Agua

 

pastan caballos-

la lluvia goteando

de la alambrada

 -María Jesús Pérez

 *

 Se calma el potro

en el campo vecino,

llovizna con sol

-Sandra

 

 Caballo de Madera

 

hacia las flores

de la borraja, el bayo

estira el cuello

-Mavi

 *

 Mancha de amapolas.

Un tábano en el lomo

del viejo penco

-Joselín

 *

 Los nietos juegan

con el caballito de madera.

Sol de mayo.

-Pespir

 *

 Salud compañer@s haijines

_()_

 

EL CAMINO DEL SUFRIMIENTO

LA CHOZA DEL HAIJIN

俳人の山小

SHIKI Masaoka, EL POETA DOLIENTE

 No creo que nadie, a priori, elija el dolor y el sufrimiento como fuente de inspiración para alimentar su creatividad. Pero lo que sí que observo es que en numerosas ocasiones, la creatividad ha servido como válvula de escape para aquellos seres que, padeciendo un sufrimiento emocional, físico, o espiritual, encontraron en el arte la posibilidad de materializar aquello que les torturaba, sacándolo de dentro y pariéndolo al mundo para así mitigar algo su dolor, compartiéndolo.

Son infinitas las biografías de artistas de toda índole que están marcadas por la sordidez, la marginalidad, las adicciones, la enfermedad. Y parece que cuanto más se sufre, mejor es resultado de lo que se crea.

Shiki Masaoka (1867 -1902) pasó gran parte de su vida marcado trágicamente por la tuberculosis. De hecho, el sobrenombre que adoptó como escritor fue el de 子規 Shiki , que significa “ hototogitsu”, haciendo referencia al cuco, pájaro poético por excelencia que impregna el alma de melancolía con su canto. Según la leyenda japonesa, al cantar desgarra sus pequeños pulmones, sangrando.

 No sé si es lícito o no que en el haiku la condición personal del haijin marque claramente su obra. Parece inevitable, al fin y al cabo el haijin es humano y, aparte de sentidos, tiene sentimientos.

Supone un gran reto evitar contar en un haiku tu historia íntima, esa que te hace sufrir y provoca tus desvelos. El haijin sabe, o debería saber, que el haiku no es el lugar para hacerlo. Porque su dolor, su enfermedad, por muy duro que parezca, no es el objeto del haiku.

Creo que Shiki consigue superar el reto con mucha dignidad, logrando mantener a raya a ese “yo doliente”. Es posible que en ocasiones en sus haikus, sobre todo por la temática que llama su atención, resuene el sufrimiento. Pero ¿acaso podemos evitar que el laúd otorgue su color musical a lo que se interpreta a través del tañido de sus cuerdas? Y qué menos que aceptar que esto sea así, aunque sólo sea por pura compasión ante el sufrimiento de un semejante.

ぬれ足で雀のありく廊下かな

Nureashi de
suzume no ariku
rôka kana

 Andando con sus patitas mojadas,
el gorrión
por la terraza de madera

 

 

古壁の隅に動かず孕蜘蛛

Furukabe no sumi ni ugokazu harami-gumo

En la esquina de una vieja pared,
sin moverse,
una araña inflada de crías

 

 

手の内に螢つめたき光りかな

Te no uchi ni
hotaru tsumetaki
hikari kana

 

¡Qué fría la luz
de la luciérnaga
dentro de mi mano!

 


 
Mercedes Pérez para ERDH 2018

 

 

EL CAMINO DE LA HUMILDAD

LA CHOZA DEL HAIJIN

俳人の山小屋

fotokotori

 

NISHIGUCHI SACHIKO (1925-)

Para un occidental resulta impactante la definición que esta mujer hace de sí misma como “una de esas malas hierbas que hay en el haiku en Japón”. Seguro que muchos opinarán, desde las gafas con las que observan el mundo, que en esas palabras hay falsa modestia. Y cuando se les asegura que no, que corresponde a un sentimiento real, les impacta más todavía, porque jamás alcanzarán a comprender de verdad que algo así sea posible.

Nishiguchi Sachiko es una mujer corriente de una aldea pequeña, con una vida sencilla, sin pretensiones, y que es plasmada con absoluta naturalidad en unos haikus sin otro fin que el hacerlo como si fuera una faena más de su cotidianidad, como hervir el arroz, escuchar la perforadora, barrer el tatami, recoger helechos en el bosque, o dar a luz. Ni más, ni menos. Sin miedo a que sus haikus mueran con ella.

Esa humildad, nacida de la tierra y que brota en forma de haiku, es el fruto de la disolución del yo con el entorno. Pero sin esfuerzo, sin propósito aparente, como tan sólo puede hacerlo el alma japonesa.

Conocemos los haikus de esta mujer gracias a que Vicente Haya y la nieta de Sachiko, Fujisawa Yurei han recopilado y traducido al castellano sus haikus para la posteridad, a pesar de las reticencias de la anciana a hacerlo.

Quien espere emociones fáciles o evidentes de los haikus de Sachiko, se va a llevar un chasco. Porque precisamente su grandeza y su profundidad radican en las mismas cualidades que tiene el humus que desde hace siglos habita, favoreciendo la vida, en el suelo del bosque sin pedir nada a cambio, ni siquiera respeto.

 

道曲がる度の山藤ダム湖畔
Michimagaru tabi no yamafuji damukohan

 En cada recodo del camino,
glicinas silvestres.
Los bordes del embalse.

 -.-

  老鶯や筧の水に欠湯呑
Rô ô ya kakei no mizu ni kake yunomi

 Ruiseñor de verano.
En el agua del caño
una taza desportillada.

 -.-

 Estos dos haikus fueron enviados por Sachiko a V. Haya en 2009.

En el siguiente enlace tenéis más información sobre Nishiguchi Sachiko.

http://blogs.periodistadigital.com/elalmadelhaiku.php/2009/09/16/p249629#more249629

 

Mercedes Pérez para ERDH 2018

marzo 2018

ANIMALITOS DE DIOS

Calendario oriental

por Xaro Ortolá “destellos”

A Frutos Soriano: haijin, maestro, actor…

 ¿ Alguien no se ha dado cuenta de que podría ser perfectamente

el hermano gemelo de Javier Cámara?

 

 

Junquillos verdes;

se desliza entre dunas

la lagartija

– Xaro La, “destellos”

 *

 

DRAGÓN

Utagawa Kunisada (1786 – 1865)

 

El dragón es considerado como el poder magnánimo de los cielos, las fuerzas de la naturaleza están a su favor y allá donde va hay lluvia de bendiciones. Sin más preámbulos el dragón ha nacido para brillar.

Matsuo Bashô ,松尾芭蕉 nacido en el 1664 era dragón, fue considerado el poeta más famoso del período Edo de Japón y uno de los cuatro grandes maestros del haiku , junto a Yosa BusonKobayashi Issa y Masaoka Shiki.

Cultivó y consolidó el haiku con un estilo sencillo y con un componente espiritual, gran parte porque era monje budista. Su poesía consiguió renombre internacional y en Japón muchos de sus poemas se reproducen en monumentos y lugares tradicionales. Recordemos su famoso haiku de la rana escrito a principios del 1686 a la edad de 23 años.

Retrato de Matsuo Bashô pintado en 1820 por  Yokoi Kinkoku.

Forma parte de una colección dedicada a los poetas y sus haikús.

En este caso aparece la caligrafía del poema de la rana.

古池や

かわず飛び込む

水の音 (

furu ike ya

Kawazu tobikomu

mizu no oto

 

Un viejo estanque.

Se zambulle una rana:

ruido de agua.

 

-(Trad. Antonio Cabezas García)

Este haiku fue el que dictaminó la senda a seguir en el mundo del haiku

y de ahí hasta la actualidad.

 *

  Dragón de fuego

Del mismo color 

bajo este sol de estío 

lagarto y piedra.

-Leticia Sicilia

 *

Dragón de tierra

Una perseida… 

Mirando hacia el suelo 

la salamanquesa 

 

-Gorka Arellano

 *

Dragón de hierro

 No apresó bien el mirlo 

a la salamanquesa 

y rebotó contra el toldo

 

Aurora Luque

 *

 Dragón de aire

Se aquieta al sol

la cría de lagartija.

Viento en ráfagas

 

-Mari Angels “Hikari”

 

*

Dragón de agua

ya nos ha visto,

entre la hierba verde

corre el lagarto

 

-Santiago Larreta

 *

 Dragón de madera

Brisa de enero. 

Una y otra vez estira 

la lengua un lagarto

 

-Mary Vidal

 *

 cruza un dragón 

la pantalla del cine; 

huele a jazmín.

-Isabel Núñez Jiménez

 

_()_

***

EL CAMINO DE LA ARMONÍA. EL YIN Y EL YANG

LA CHOZA DEL HAIJIN

俳人の山小屋

Fotografía: Lola Flores de C. Saura – Grabado japonés Uzume

Si hay algo que se asemeje menos a la forma en la que los españoles nos relacionamos con el mundo, es la forma en la que lo hacen los japoneses. Y sin embargo ¿por qué nos atraemos tanto?

El pueblo español es ruidoso, extrovertido, irrespetuoso, individualista, soberbio, caótico. Doy fe.

Como contrapunto, el pueblo japonés es silencioso, introvertido, respetuoso, con sentido de la colectividad por encima de la individualidad, humilde, armonioso.

“/…/Según Man’yôshû70 3253 (759/1999), “En la tierra rica en cereales (Japón), considerada como una divinidad nadie levanta la voz” 葦原の瑞穂の国は神ながら言挙げせぬ国」, dado que lo que se verbaliza, se convierte en realidad. Hay que tolerar sin replicar y perseverar. O bien kotodama 言霊, que los japoneses consideraban los espíritus contenidos en las palabras.

Esto es lo que llegó a significar sabi; el silencio y la tranquilidad. /…/

Hablo en general, claro, y además lo hago desde mi experiencia, con lo que no pretendo sentar cátedra sino compartir una – puede que equivocada- intuición.

En las dos imágenes que ilustran el comienzo, tenemos por un lado una fotografía de Lola Flores bailando una sevillana de pito y tambor en la película de C. Saura “Sevillanas” (1992), y por otro una imagen de Ame no Uzume, kami de la Danza y la Alegría de la mitología japonesa.

En el mito sintoísta, Uzume zapatea sobre una tina de madera mientras los gallos cantan y los kamis la jalean. Gracias al “jaleo” que montó, logra que Amateratsu (la diosa sol), que se había escondido en su cueva trayendo la oscuridad a la tierra, volviera a salir curiosa ante la hilaridad de los kamis. Así, de nuevo, lució el sol en la tierra y con ello resurgió la vida.

Centrándome en el flamenco y en el éxito que tiene entre el pueblo nipón, he encontrado algunos datos interesantes.

Según Masaku Kubo*: ,/…/ la expresión abierta de las emociones en Japón, constituye una fricción con los demás/…/cuando los japoneses descubrieron el flamenco, encontraron en él un método magnífico para conseguir expresar sus emociones de forma artística. /…/

 /…/ En la música folklórica o tradicional japonesa no hay métrica ternaria. Especialmente el teatro tradicional japonés Nôgaku funciona en sílabas 7-5 en 8 ritmos (compás). Para Washabaugh (2005) las letras flamencas son coplas de estructura similar al haiku. Además, existe una complejidad rítmica, pudiéndose alargar o acortar el tiempo del ritmo. Ese tiempo impredecible, es también muy característico en flamenco. Ese continuo de respiración consigue un ritmo espiritual que se une al cuerpo (心身一如). Se produce una “suspensión” del ritmo en el flamenco, y en ese momento se da un nexo entre el espíritu, el espacio, la naturaleza, incluyendo a los espectadores. Según Koizumi (1994), el sentido rítmico de los japoneses está vinculado con los 5 sentidos básicos/…/.

/…/ A pesar de que los japoneses son emotivos, la sociedad no permite su expresividad. Así mismo, el cante flamenco efectuaría una doble catarsis aliviando por una parte el dolor de los pobres y el sentimiento de culpa de los ricos por otra. Pobres y ricos “al verse liberados de sus cargas psicológicas, pueden marcharse satisfechos con el mundo tal como es. Por lo tanto, el cante flamenco es básicamente un mecanismo homeostático que unifica a una sociedad bipolar.” (Washabaugh, 2005, p. 168). Así, podríamos explicar que el flamenco facilitaría al hablante de lengua japonesa como idioma materno la posibilidad de acceder a sus emociones más profundas consiguiendo exteriorizarlas al mismo tiempo. Esta atracción por el flamenco se explicaría también por su semejanza con la música tradicional japonesa y forma de entender el arte, que nos facilita la existencia y consigue un sentimiento de bienestar vital. 183 Capít/…/

 Como española, admiro y necesito precisamente esa contención, esa introversión de la que adolecemos como pueblo y de esta forma equilibrar, también, esa polaridad que nos afecta. En definitiva, para mí, la cultura japonesa, y más concretamente el haiku, es el opuesto complementario que armoniza mi ser, o al menos eso intento.

Encuentro lo que no busco:
las hojas del toronjil
huelen a limón maduro.

A.Machado

 

Para finalizar, decir que no tengo dudas de que cualquiera saldría del escondrijo más profundo en el que estuviera metido para dejarse seducir por el baile lleno de fuerza y pasión de estas dos diosas mitológicas (ruego que los más ortodoxos disculpen esta pequeña licencia).

Mas no busquéis disonancias;
porque, al fin, nada disuena,
siempre al son que tocan bailan.

 A.Machado

 Comparto estos enlaces a los vídeos donde podréis juzgar por vosotros mismos.

LOLA FLORES SEVILLANAS CARLOS SAURA

https://youtu.be/0sJgiV3kUYw

 

LA DANZA DE UZUME

https://youtu.be/EPqJBItaPfQ

 

*MASAKU KUBO TESIS DOCTORAL UNIVERSIDAD DE VALLADOLID 2015

Mercedes Pérez para ERDH 2018

 

febrero 2018

por Xaro Ortolá “destellos”

ANIMALITOS DE DIOS

Calendario oriental

 

A Grego Dávila, un ser todo bondad, un Bodhisattva de incógnito

 

cae la noche… 

la perra más pequeña 

ladra a los truenos 

 

-Xaro La, destellos

 *

El día 16 de febrero, se celebra el Año nuevo lunar del “Perro de Tierra” LOSAR. Reorganizamos pues el almanaque lunar para poder celebrar el evento aportando por consiguiente los haikus pertinentes a dicho tema.

Este tipo de astrología de cálculo de los ciclos temporales lunares, está considerado como un arte sagrado, el conocimiento de las estaciones y de los elementos permite predecir las circunstancias auspiciosas.

Los cinco Kham o cinco elementos externos: madera, fuego, tierra, metal y agua, se relacionan directamente de forma interna con los doce signos del zodiaco, aportando sus distintas características y peculiaridades de cada signo y de forma secreta, por la observación de los ciclos de la energía cósmica, que siempre ha estado implícita en la verdadera luminosidad de la naturaleza humana.

El estudio del (llamémoslo) milagro de la naturaleza y sus ciclos: flores de ciruelo en primavera, calor en verano, caquis en otoño, nieve en el invierno… tienen un tiempo que corresponde más o menos a lo calculado. La naturaleza (no manipulada) en su pureza intrínseca se guía libremente por todos esos elementos climáticos tales como las lluvias, la sequía, el calor o el frío, la nieve o el deshielo…etc. No es de extrañar pues que haya haikus donde aparecen kigos de distintas estaciones, porque la naturaleza lo establece de esta manera y el haijin lo recoge con completa autenticidad (así debería de ser) como buen notario. ¡Cuánta responsabilidad!

En este haiku de Sampû (discípulo de Bashô) encontramos todas las estaciones aconteciendo simultáneamente en el mismo tiempo con una deliciosa sincronía.

Flor de cerezo,

cuco, luna, nieve…

y acaba el año

-Sugiyama Sampû (1647-1732)

Flor de cerezo: primavera.
Cuco: verano.
Luna: otoño.
Nieve: invierno.

 

PERRO

16 de febrero 2018

“Año del Perro de Tierra”

Perros, perritos, perrazos

Queridos compañeritos de camino, protectores terrenales, bonachones, fieros, cariñosos, pesaaaados, juguetones, gruñones, saltarines, dormilones…

 *

Perro de fuego

 Echado el perro

al resol de la siesta,

se lame el pene.

-Juan Francisco Pérez “Raijo”

 

Perro de tierra 

Luz de las brasas.

En las uñas del perro,

barro incrustado

– María Victoria Porras “Mavi”

 

Perro de hierro

Tarde estival,

las caricias del niño

al perro muerto

-Félix Arce “momiji”

 

Perro de aire

Cada día

camina más despacio…

la perra ciega

José Julio Sastre “Unsui”

Perro de agua

Perro en la hierba.

El rocío brillando

sobre su hocico.

-Susana Benet “Palmira”

 

Perro de madera 

juego de niños:

un perro se une, aunque

no entiende nada

-Fructuoso Soriano ”Frutos”

 

¡FELIZ AÑO DEL PERRO DE TIERRA!

_()_

febrero

 

Árbol sin hojas- / ya no se oye el canto / de los pájaros

 

Entre la niebla  / las cañas de invierno;  / ruido de agua

 

Viento del norte, / en mitad del camino / un viejo nido

 

WABI-SABI

En el invierno los árboles pierden la hoja, los pájaros casi parecen desaparecer y el frío silencio lo inunda todo. Ante las ramas desnudas del árbol que fue frondoso en primavera nos encontramos ahora con la inquietante imperfección, la desnuda crudeza y el espíritu austero de esta época del año que nos recuerda el silencio y al vacío de nuestra propia alma.

Todo parece volver a su más pura esencia y muestra sin adornos la arquitectura esencial, despojada y desnuda de la belleza de la misma manera que lo hace el haiku.

Guiados por nuestra incansable búsqueda de la belleza esta época de vacíos y silencios nos lleva de forma casi imperceptible al encuentro con la raíz que sostiene el acontecimiento estético del aware y que en su imperfecta manifestación sugiere, sin embargo, una nueva comprensión que nos puede acercar al espíritu esquivo e inasible del propio haiku.

Es el espíritu del Wabi-Sabi que emanando del silencio y la ausencia se manifiesta a través del haiku para contar de manera humilde y concisa lo que acontece dotando a este del espíritu imperecedero del zen.

Este espíritu del Wabi-Sabi cultiva todo lo que es verdadero, esencial y puro reconociendo que todo es impermanente, todo es incompleto y todo se manifiesta a través de una perfecta imperfección.

Wabi nos indica el camino de lo simple, de lo natural de lo que es sin artificio y posee la frescura o quietud de lo sencillo. Es también el espíritu ascético de soledad y silencio del que vive en la naturaleza lejos de la sociedad.

Sabi es aquello que es frío, flaco o marchito, la belleza o serenidad que aparece incolora y sencilla resultado del sol, el viento, la lluvia, el calor y el frío en un lenguaje de decoloración, torsión, despojamiento e imperfecciones.

Ambos conceptos, wabi y sabi, sugieren sentimientos de soledad que nos recuerda el espíritu esencial del haiku que, en su simplicidad, busca expresar la belleza en su mínima expresión, en su más pura y descarnada esencia.

Así entramos en ese mundo de lo natural, lo esencial, lo austero e incluso lo imperfecto para expresar esa parte de nuestra alma que se despoja de lo superfluo para encontrar su esencia.

Así en los haikus de motocicleta de este mes he utilizado de manera premeditada los mínimos recursos técnicos y estilísticos para expresar el sentimiento de soledad y contemplación que ha inundado nuestra alma en su encuentro con el Wabi-Sabi.

La imagen en su mínima expresión acompañando al haiku que también es la mínima expresión para trazar un camino que trasmite el mensaje silencioso de lo que ya no está…

 

 

EL CAMINO DE LA SINCERIDAD

Miscelánea en torno al haiku

俳人の山小

No sé quién es el autor de esta preciosa fotografía. Siempre que la veo me hace sonreír con el corazón y me alegra el alma. Me atrapa su curiosa perspectiva, esa desde la que nos observan los gatos, las ranas y puede que hasta las hormigas. Y cómo no, imposible evitar que me evoque al Onitsura niño, que con tan sólo siete años escribió el que, según Blyth, fue “el primer haiku real”:

Koi koi to iedo hotaru ga tonde yuku

 

“ven, ven”, le dije

pero la luciérnaga

se fue volando

 

Fue Onitsura (1661-1738) el que habló de la necesidad de “sinceridad del arte” del haiku:

makoto no hoga ni haikai nashi.

 Sin autenticidad no hay haiku.

Y curiosamente, coincidía con Bashô (1644-1694) en este punto de vista con respecto al haiku, aunque no se conocían. La aparición en el S. XVII de estos dos haijines , “Bashô en el Este y Onitsura en el Oeste”, supuso un punto de inflexión que marcaría el comienzo del Haiku-dô tal y como lo conocemos hoy en día.

A Onitsura se le atribuyen estas palabras:

“Un buen poeta es alguien que puede hacer un verso interesante. 
Un maestro es alguien cuyo verso no suena interesante, pero tiene un sabor profundo.
Una etapa aún más alta es cuando un poeta ha alcanzado lo máximo del arte y su poema no presenta ni color ni fragancia. Sólo en esa etapa se puede acreditar que ha alcanzado la quintaesencia de haikai. “

 

Sora ni naku ya mizuta no soko no hototogisu

 

canta el cuco

desde el fondo del arrozal

y su canto resuena en el cielo

 

Me pregunto si este valiente y original haijin, que optó por alejarse del juego de palabras y de superficialidad, encontró al final de sus días su camino de sinceridad para poder plasmar lo que él mismo describe como la quintaesencia del haikai: un poema sin color ni fragancia.

 

Al despedirse de la vida, dejó para la posteridad su haiku jisei:

Yume kase karasu nosamasu kiri no tsuki

 

¡devolvedme el sueño!

me han despertado los cuervos

la neblina de la luna

 

Mercedes Pérez para ERDH 2018

 

*Fuentes:

– Palabras de Luz (Tomoshibi no kotoba) 90 Haikus Ueshima Onitsura Edición de Yoshihiko Uchida, Vicente Haya y Akiko Yamada.   Miraguano Ediciones.

wkdhaikutopics.blogspot.com