Entrega nº 29. 10 de junio

Para pescar, se necesitan cebos, y al parecer, estos varían considerablemente según los peces buscados y las regiones. Le pregunté a algunas personas expertas en este campo sobre qué es lo que se usa en mi tierra natal, en Iyo. Y me dijeron:

– lombrices de tierra para los piscardos y otros peces pequeños, crucianos, gobios, geimo, anguilas, camarones grandes y ciertas trionix;

– gambas de río para el piscardo, geimo y gizo o pepino.

– ebuko (insectos que viven en el tallo de la hierba cerca de las vides silvestres) para los piscardos;

– gisugo y saltamontes para los piscardos y otros peces pequeños;

– gusanos de seda para los pequeños

– “jorobados” (hay dos tipos: los grandes que viven en nidos como los de las arañas, debajo de las piedras de los vados, y otros, más pequeños, que viven en la arena de los ríos y construyen pequeños tubos de arena endurecida) para piscardos y otros peces pequeños;

– caracolas de río para camarones grandes;

– rana roja para el bagre;

– pequeños camarones para la dorada, mebaru, aburame, hagos y pequeña morralla.

– galeras para el besugo;

– sepia pequeña para las doradas;

– Gambas para la dorada, la lubina y el chinu;

– arenícolas (gusanos marinos) para chinu y morralla.

En muchos casos, estos cebos son animales, pero también hay cosas más sorprendentes. Para pescar ayu, por ejemplo, usamos “cabeza de mosquito“, y para diversos peces pequeños, las “cabezas de mosca”. Para las sardinas un ensamblaje de hilos de algodón blanco, y para los pulpos, unas “gambas de madera”. Las “cabezas de mosquito” están hechas de pelos cortos, teñidos de rojo, negro o amarillo, unidas a un pequeño anzuelo de cabeza dorada o plateada. Los ayu ven estos llamativos brillos, los confunden con los mosquitos y los tragan. Las “cabezas de mosca” también están hechas de pelos cortos, ligeramente teñidos con tinta china, y unidas a un pequeño anzuelo de cabeza negra. Las “gambas de madera” son pequeñas piezas de madera tallada, de aproximadamente dos pulgadas de largo, al final de las cuales se fijan tres anzuelos afilados con forma de ancla. Los pulpos las toman por verdaderas gambas, las atrapan con sus ocho tentáculos y los anzuelos penetran en su tierna carne.

En las reservas de pesca de Tokio, se captura casi exclusivamente la carpa, pero, aun así, los cebos usados son muy variados. Por ejemplo, se utilizan batatas al vapor, fideos de trigo grandes, lombrices de agua, ostras picadas, lombrices de tierra o larvas en melaza.

Originarias de la capital, las carpas de Tokio parecen haberse aficionado al lujo y se vuelven ansiosas con todas estas cosas tan buenas. En otras partes de Japón, seguro que, además, debe haber todo tipo de cebos.

 

Notas del traductor y las fuentes

 

  • Ya en la entrega 5 (de 10 de mayo), Shiki hablaba de pesca. No ha sido posible identificar algunos pescados y cebos citados por Shiki en esta entrega.
  • Los piscardos son pequeños peces de agua dulce que se mueven en pequeños bancos.
  • Los crucianos son un pequeño tipo de carpa.
  • Los gobios son peces de río, de unos 15 cms. de longitud.
  • Los trionix son tortugas asiáticas de caparazón blando.
  • El gizo (bella, tura, togo), o pepino al que alude Shiki, es un pescado muy utilizado en gastronomía, y no debe ser confundido con el namako, nuestro pepino de mar u holoturia.
  • El bagre es un género de peces. Alguno de ellos es conocido como pez-gato. Entre ellos hay marinos y de agua dulce.
  •  El mebaru es un pez de roca muy sabroso.
  • El aburame es un pescado exquisito y muy cotizado en la alta cocina japonesa. Puede cambiar de color según el hábitat donde se encuentre.
  • Los arenícolas son gusanos costeros de tamaño considerable, de hasta treinta y cinco centímetros de longitud, que viven en un tubo en forma de U, y son usados como cebo por los pescadores.
  • El Ayu (Plecoglossus altivelis) es un pez de agua dulce común en Japón. A veces se le llama “pescado dulce”, debido a la dulzura de su carne, o “pescado de un año”, por su corta vida. A veces es pescado con la ayuda de cormoranes (ver entrega 20 de 1 de junio) y en la actualidad está declarado como especie en peligro de extinción.

Entrega nº 28. 9 de junio

Nota del traductor: Quiero agradecer a Félix Arce, momiji, su imprescindible ayuda en el reconocimiento
e interpretación de los kanji que aparecen en este texto.

– En Nagasaki, a la comida china siempre se le ha llamado shippoku. No sé por qué, porque eso no se corresponde con la lectura de los caracteres utilizados: 食卓

En mi tierra natal, llamamos shippoku a una pasta blanca, grande, con champiñones shiitake, apio, zanahorias, anguila de mar a la parrilla y paté de kuzushi. ¿Es una forma de decir que también este plato tiene su origen en China?

En cuanto a los fideos, ya que todos parecen provenir de allí, siempre se designan con caracteres chinos que se leen a la manera Han. Este es el caso, por ejemplo, de los men, sômen, nyumen (bueno, esta palabra no sé seguro si es al estilo Han), menbô o udon.

Por otro lado, resulta divertido que los vendedores nocturnos que ofrecen udon o soba, sean llamados hauhau en algunas zonas. Este hau, se corresponde con el carácter chino que significa “bueno” (女子,hao) y así, la expresión significa “¡es bueno, es bueno!” en chino; y es el equivalente de nuestros yoi (delicioso) o jôtô (excelente).

– Creo que es un error escribir la palabra sôumen (そうめん) usando los caracteres 素 (sô = elemental, básico) y 麺 (men = pasta).

Sería más correcto escribir 索麺, que significa: 麺 (men = pasta) en forma de 索 (saku = soga, cuerda).

 

Notas del traductor y las fuentes:

 

  • Los caracteres que Shiki cita para nombrar la palabra shippoku usada en Nagasaki, se dicen normalmente en Japón como shokutaku y, así, es como se designa también a una mesa de comer de estilo chino (食= shoku = comida, 卓= taku = mesa).
  • En la actualidad, en occidente está de moda el Shippoku. Nace como un estilo culinario japonés muy influenciado por la cocina china, y en la actualidad, actualmente aquí, ya se está definiendo como una cocina de fusión y como una “cocina híbrida” que combina elementos de la cocina europea, china y japonesa.
  • Los hongos shiitake (shii: árbol, také: hongo) son unos hongos típicos en Japón y China, y que crecen salvajes o son cultivados sobre los troncos de los árboles. En idioma chino se escribe 香菇, que significa “seta fragante” o “seta deliciosa”.
  • El paté de kuzushi, es una pasta hecha con migas de pescado.
  • Los caracteres chinos, son leídos de las más variadas formas en japonés. Las lecturas “a la manera de Han” se introdujeron en Japón entre  el siglo VII y el siglo IX. Se corresponden con una deformación de cómo se escucha y cómo se reproducía hablando en Japón, lo que se pronunciaba en China durante la dinastía Tang.
  • Los mismos caracteres chinos de los que habla Shiki y que significan “bueno” (女子 = hao), sonarían en japonés joshi, en lectura china (on’yomi), y onago, en lectura japonesa (kun’yomi) , con el significado de mujer, joven, chica.
  • Recordemos que, en Japón, se come mucha sopa y hay muy diferentes tipos de fideos.
  • El sômen, es un pasta muy fina, tipo espaguetis, elaborada con pasta de harina de trigo.
  • Los udon, son unos fideos gruesos hechos de pasta de trigo.
  • La soba, son fideos finos hechos con alforfón (trigo sarraceno).

Jorge Alberto Giallorenzi

 

 

 

 

Unas palabras del autor 

Reside en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina desde fines de 2016.

Fotógrafo, Arquitecto, Poeta y Haijin.

Coleccionista de sobres de té y de imágenes (fotografías y caricaturas) de Julio Cortázar.

Estudiante del idioma y la cultura del Japón. Investigador del Haijin Taneda Santöka.

Libro publicados: Aniko y Akiro Haiku (junto a Julia Guzmán) (2009) y Helechos en la Cornisa Haikus Chivilcoyanos (2016).

Colaborador de foros y revistas de Haiku

Coordinador de talleres y seminarios de haiku. Expositor de haiga.

Contacto: jorgeakiro@gmail.com

 

Anochece.

Antes de subir a la rama

el ¡kikiriki!

 

*

 

Comienza a llover …

apura su brinco

el mirlo de agua

 

*

 

Sequía.

En la torre de la iglesia

crece una plantita

 

*

 

Ginkgo Bilova.

Unas pocas hojas caídas

en pleno otoño

 

*

 

Brisa fuerte.

La sombra del tallito

tapa la hormiga

 

*

 

Camino rural.

Junto al puentecito

croan las ranas

 

*

 

Al proteger mis ojos

el sol entre los dedos …

 

*

 

Festival de verano.

Desde el puente

resaltan los cerezos

 

*

 

Mediodía frío

El ciclista pasa

hablando solo

 

*

 

Matas de pasto.

El brillo de las gotas

Congeladas

 

*

 

Llovizna.

El canto de un pájaro

que no se ve

 

*

 

Bajamar.

El reflejo de una nena

a contraluz

 

*

 

Jardín con brotes.

En el charco verdoso

algunas larvas …

Diciembre

Este mes concluye mi colaboración con la revista digital “El Rincón del Haiku” con la sección “Haikus de motocicleta”. Ha sido un reto y también un placer poder colaborar durante todo un año con la revista a través de la composición mes a mes de haikus y el dibujo de “haigas” (nombre japonés para los haikus ilustrados)

Agradezco a la revista ERDH que haya querido contar con mi colaboración durante este año y también agradezco de una forma muy especial a todo el equipo de redacción de la revista su excelente labor en la maquetación y en la divulgación del camino del haiku a nivel internacional.

Para clausurar este periodo de creación y constante he querido celebrarlo diseñando esta exposición virtual llamada “Haikus de motocicleta”.

Para acceder a la exposición haz clic en el siguiente enlace:

http://www.peopleartfactory.com/g/9760

 

Un abrazo a todos y bendiciones

Tatewari

 

 

 

 

Noche temprana

En la noche temprana, poco después de ingresar en mi calle, los vi frente a una de las casas. Me causaron asombro y alegría. Junto a unos vehículos había dos caballos, en un suelo empedrado donde posiblemente no había yerba.

Más adelante, en la zona verde de la residencia frente a la mía, había otro grupo de caballos. Estacioné la camioneta en la que viajaba y en vez de entrar a mi casa me paré en la orilla de la calle a observarlos. En la penumbra no distinguía cuántos eran. Tranquilamente pacían.

Hacía esfuerzos por contarlos cuando a mi izquierda, contra el pavimento, sonaron unos cascos y pasaron frente a mí los dos primeros ejemplares que había visto. Sin dudas uno de estos era el líder del grupo, pues los otros en un acto diría reflejo le siguieron.

Ahora si los vi con claridad pues me pasaron muy cerca. Eran cinco alazanes adultos y un potro claro y hacían sonar la noche mientras animados se alejaban hacia los confines de la calle.

 

Hacia la noche

transitan los caballos.

Luna creciente.

EL CAMINO DEL AGRADECIMIENTO

Encuentro de haiku en Aýna (Albacete) 2011

LA CHOZA DEL HAIJIN

俳人の山小

 EL CAMINO DEL AGRADECIMIENTO por Mercedes Pérez

“No me consideraría una persona digna si llegado a este punto obviara la mayor de mis certezas en el mundo del Haiku- dô y es la de que no lo podría haber hecho sin la cercanía y amistad de haijines, caminantes y peregrinos con los que he transitado y sigo haciéndolo, en la búsqueda de algo de luz que desbroce el camino del haiku en castellano. Sin duda, el mejor regalo que me ha traído el haiku entretejido entre sus versos.

Hace unos años, redacté unas palabras que sigo suscribiendo y que, aunque no sean una novedad para muchos de vosotros, me gustaría volver a compartirlas porque siguen representando lo que siento…”. Así es como estaba esbozada, en un principio, esta última entrega de LA CHOZA DEL HAIJIN. Pero algo ocurrió en este año que ha tenido un gran impacto en mi vida y que no puedo obviar: la muerte de mi padre. Por ello, también quiero ofrecerle mi agradecimiento a él que me enseñó a amar a los pájaros. Y la mejor forma que tengo de hacerlo, a pesar de las dudas y el pudor que me produce, es mostrar lo que en estos meses fue surgiendo en forma de haiku y que me ayudó de manera incuestionable a mantener el rumbo dentro de la tormenta. Que el haiku es una vía de sanación, no me cabe la menor duda. El haiku es mi propósito de vida, mi ikigai.

 

Dômo arigatô gozaimishita.

 

HAIKUS A LA MUERTE DE MI PADRE

Diario haiku sobre la enfermedad de mi padre, año 2018

 

FEBRERO… tan sólo un pequeño dolor que te hacía difícil el caminar y sin embargo lo hacías. Pensábamos en una simple hernia, seguro que con la natación en agua calentita te ibas a mejorar. Pero la vida parece tener su propia idea de cómo han de ser las cosas…

 

el cáncer de papá…

una pareja de gansos silvestres

en la ventisca

 

MARZO ha sido un mes en el que ha llovido y ha nevado mucho. Del hospital a casa… Más pruebas e incertidumbre sobre el alcance de su enfermedad. Me voy a vivir a la casa de mis padres para estar cerca de él. Nos enfrentamos a cosas que dan miedo: medicaciones, efectos secundarios, alucinaciones, certezas…

 

afeito a mi padre…

por las flores de almendro

resbala la lluvia

-.-

sala de quimio;

sin mirarnos y sin mirar,

busco su mano

-.-

algo de sol…

el médico se va silbando

Entre candilejas

-.-

la luz del alba

en la cama del enfermo;

malas noticias

-.-

gorriones bajo el jazmín…

mendrugos en un cuenco

lleno de lluvia

-.-

Día del padre…

desde su lecho contemplar

cómo cuaja la nieve

-.-

nieve sobre las flores;

en la primera arcada,

la dentadura

-.-

intensa nevada…

de sus ojos desaparece

el dolor de huesos

-.-

la sonrisa de papá…

el rabilargo voltea

mendrugos con nieve

-.-

noche de vendaval;

también yo veo

hormigas negras

-.-

para mi padre enfermo

el olor de la lluvia

en las violetas

-.-

 

 

ABRIL nos ha traído la certeza del alcance de la enfermedad de mi padre. El tiempo… queda poco, siempre es poco cuando se trata de un ser querido. Imposible seguir cuidándole en casa a pesar de nuestra mejor disposición para hacerlo. Nos trasladamos a la unidad de cuidados paliativos en el Hospital de la Fuenfría, un paraje impresionante en plena montaña.

-¡Qué un buen lugar para partir! –pienso- Aquí se está más cerca del cielo que de la tierra.

Un bosque de pinos silvestres, cerezos y ciruelos nos acompañan aliviando la tristeza del momento. La nieve y las flores. Un regalo para mi padre que así lo vive. Las aves diurnas y nocturnas nos retan a reconocerlas, aliviando el tedio de las horas en la habitación que poco a poco se ha ido llenando de recuerdos traídos de casa: fotografías, el reloj despertador que insiste en tener a la vista, un jarrón para las flores de su jardín… Es consciente de que nunca volverá a pisar su casa y lo lleva bastante bien. Con un agradecimiento que me resulta ejemplar por el optimismo que encierra y que yo no poseo, me dice que siente que está viviendo unas vacaciones primaverales en un lugar precioso y que, curiosamente, frecuentó mucho en su juventud cuando acampaba por la zona.

vuelvo al hospital…

entre la calima

los ciruelos en flor

-.-

 

desde su lecho

papá distingue

la voz de las cornejas

-.-

un paseo al solecito,

de vez en cuando nos caen

pétalos de ciruelo

 

Es MAYO y sigue nevando aunque la nieve no llega a cuajar debido al calor que ya tiene la tierra. Vivimos momentos que van de la risa al llanto, de la desesperación a la aceptación. “Celebramos” que el día 12 hizo dos años que “mamá nació en el cielo”. –Es una forma de verlo- me dice con los ojos turbios por las lágrimas que guarda para sí.

un reflejo

en el retrato de mi madre…

la cama del hospital

 

-.-

vómito oscuro…

mi padre pide que le limpie

las lágrimas

 

-.-

mientras coge cosas

que no veo,

mi padre me llama mama

 

-.-

papá habla

con su hermana difunta…

de azul a blanco, el cielo

 

 

El día 23 de mayo de 2018 a la 1: 48 de la madrugada, papá ha fallecido agarrado a mi mano y en total calma. Cuando salgo, aturdida y agotada, del hospital camino de casa, en el pinar resuena la voz de un cárabo. Lejos de sentir aprensión o miedo, tengo una maravillosa conexión con lo inefable. Me voy en paz.

 

Que la tierra te sea leve y a nosotras también.

 

papá ha suspirado

tres veces… desde el pinar

la voz del cárabo