Archivo de la categoría: SERIES COMPLETADAS

Junio 2019

Frío en la tarde,

llenas de abrojos

las patas del caballo

Nombre del niño/a: Micaela González Merlini

Edad: 11 años

Colegio: Villa Devoto School

Ciudad: Buenos Aires

País: Argentina

……….

Mañana con niebla.

Sobre el rocío del césped,

las últimas hojas

Nombre del niño/a: Constanza Grigas

Edad: 11 años

Colegio: Villa Devoto School

Ciudad: Buenos Aires

País: Argentina

……….

Las olas rompen

contra la orilla.

Olor a algas

Nombre del niño/a: Julieta Squillari

Edad: 12 años

Colegio: Villa Devoto School

Ciudad: Buenos Aires

País: Argentina

……….

Tarde de otoño,

en la piedra con musgo

inmóvil, la tortuga.

Nombre del niño/a: Luciana Benítez Gilardoni

Edad: 12 años

Colegio: Villa Devoto School

Ciudad: Buenos Aires

País: Argentina

……….

Mayo 2019

Pasto quemado,
la llama cobra fuerza
con el viento

Nombre del niño/a: Mateo Klos
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina
……….
Un perrito negro
al mover la cola
levanta tierra

Nombre del niño/a: Milagros González Merlini
Edad: 13 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina
……….
Bajo la luz del sol
huyen dos pájaros
del arbusto

Nombre del niño/a: Milagros González Merlini
Edad: 13 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina
……….

Sopla el viento,
la corneja casca
una pipa

Nombre del niño/a: Ander Arellano Gil
Edad: 10 años
Colegio:  CP Griseras
Ciudad: Tudela, Navarra
País: España

……….

 

 

 

Entrega nº 33. 14 de junio

Me han dicho que pronto se publicará una revista titulada El Nô (Nôgaku), en cuya edición colabora mi colega y paisano I. Ikenouchi. Diseñada para contribuir al resurgimiento de este arte, actualmente a punto de marchitarse, es, por supuesto, independiente de las diferentes escuelas y uno de sus principales objetivos es ayudar a los músicos cuyo número está disminuyendo gradualmente.

Ya que el Nô se desarrolla, en esencia, en un mundo conservador y sin concesiones al modernismo, hoy es prácticamente imposible actualizarlo, incluso aunque tuviéramos el firme deseo de hacerlo. Sin embargo, si nos limitamos a las pocas reformas necesarias que requiere por el paso del tiempo, podríamos al menos modificar ciertos hábitos vigentes entre los actores, que ya no están en sintonía con nuestros tiempos. Muchos de estos hábitos se han vuelto completamente ridículos y, además, no es raro que, por ejemplo, el sistema denominado «de líderes de linajes» haya dado lugar a todo tipo de abusos desde la Restauración Imperial, debido a que los actores, habiendo perdido a sus protectores, se centraron exclusivamente en asegurar su subsistencia. Uno podría pensar que es fácil erradicar estos malos hábitos, pero, en realidad, surgen muchas dificultades en el momento de hacerlo. Lo cierto es que si nos detenemos a pensarlo, la situación material de los actores de Nô es realmente difícil, y tenemos que empatizar con su destino, siendo obvio que, si destruimos parte de su forma de ser, debemos al tiempo darles las garantías de que obtendrán todo lo que se merecen.

En su día, cuando aún estaba vivo, el noble Iwakura Tomomi se había convertido en un gran protector del mundo Nô, de modo que este arte, después de haber experimentado un momento de declive, había reencontrado la atención, incluso hasta el punto de conocer por un tiempo una cierta prosperidad, pero, después de la muerte de Iwakura, nadie ha asumido esta responsabilidad, por lo que el mundo de Nô está ahora completamente dislocado.

De vez en cuando, surge una personalidad que, pareciendo querer insuflar aire nuevo, organiza una manifestación de apoyo, pero, debido a los conflictos entre las diferentes escuelas, surgen disputas pueriles y todos estos hermosos proyectos quedan en papel mojado, lo cual es muy lamentable.

Los periodistas de la revista El Nô, creyendo que lo hecho valió la pena, han fundado una gran asociación para aunar voluntades, con el objetivo de defenderse y promocionarse, sin preferencias por ningún modelo, y que incluya a las cinco escuelas de shites: Konparu, Kondô, Kanze, Hôshô y Kita, y a las diferentes escuelas de wakis; por no mencionar a los flautistas, y a quienes tocan los ko-tsuzumi, los ō-tsuzumi, o los taiko. ¡Esto sí que es una iniciativa prometedora!

En mi opinión, el Nô debería estar bajo el patrocinio de la Agencia de la Casa Imperial, o, de lo contrario, debería formarse un grupo sólido de aristócratas para cumplir con este papel protector, porque, si no se adopta una de estas dos formas y continuamos igual, creo que vamos a enfrentar serias dificultades. Además, dada la naturaleza del Nô, considero que no habría nada irrazonable en pedir el patrocinio de la Agencia de la Casa Imperial o a un grupo de aristócratas y, por otro lado, desde mi perspectiva, creo que hoy sería una tarea completamente natural para ellos colocar al mundo Nô bajo su protección especial.

En contrapartida, sería necesario que desde el Nô se preparen reformas razonables, que los actores renuncien a las ridículas disputas a las que están acostumbrados, y que nadie se oponga a la armonización de las diferentes escuelas para barrer los privilegios de los diferentes líderes de linajes, y para promover la progresión de los más jóvenes. Como los actores tendrían una vida material asegurada, sus conductas degradantes disminuirían por sí mismas.

Por poner solo un ejemplo: dado que el alquiler de la ropa del espectáculo es caro y constituye hoy una buena parte del presupuesto de algunas escuelas, a veces el acceso a ella no solo provoca querellas y disputas viles entre colegas, sino que incluso llegan a las manos. Creo que tales fenómenos desaparecerían por sí solos si se garantizara a los actores unos ingresos justos. Todavía habría mucho que decir al respecto, pero lo diré ya otro día.

 

Erratas

En la duodécima entrega de Una cama de seis pies de largo, hablando de una pintura de Bunpô, expliqué que, en la decimosexta imagen de la derecha, había un ilusionista que presentaba sus torres frente al pórtico de un santuario. Pero eso, me dicen, es inexacto, y prefiero retractarme en este punto.

En la entrega vigésimoquinta, por error le atribuí a Ensui un verso que en realidad se encuentra en El Chubasquero del mono, atribuido a Hanzan en la forma:

 

El búho,

al quedarse dormido

fue atrapado

Mimizuku wa / Nemuru tokoro o / Sasarekeri

 

Hay otro verso con un «búho real» en El Chubasquero, pero en cuanto a un «búho», el versículo más antiguo que conozco está en el libro de haikai titulado La barca que cruza el cañaveral (Ashiwake-bune) publicadas en el año 7 de la era Genroku (1695).

De todos modos, es muy doloroso para mí consultar libros de referencia aquí, en mi cama de enfermo, y por ello, suelo escribir confiando en mi frágil memoria. Así, este tipo de errores ocurren fácilmente y por ello, les pido que me disculpen.

 

Notas del traductor y las fuentes

 

– El teatro Nô, es también traducido como Noh o Nôgaku.

– Fundada en julio de 1902 por Ikenouchi Nobuyoshi, la revista El Nô, duró hasta abril de 1921.

– Ikenouchi Nobuyoshi (1858-1934), intentó defender y revivir el Nô en el Japón moderno. Era hijo de Ikenouchi Masatada, un samurái y maestro de esgrima, que por la apertura Meiji perdió sus cargos oficiales y tuvo que convertirse en granjero. Su otro hijo y hermano de Ikenuchi, fue el reconocido haijin Takahama Kyoshi, discípulo de Shiki. Como Shiki, todos originarios de Matsuyama.

– El Nô perdió mucho por la restauración imperial de Meiji. Habiéndose convertido en propiedad casi exclusiva del Shogun y sus vasallos, se había separado de cualquier público popular. La caída del Shogunato, literalmente puso a este teatro en la calle, sin cabida para su espectáculo, sin audiencia. Fue salvado por la nueva aristocracia de la corte, y especialmente por Iwakura Tomomi, que lo convirtió en un noble teatro, que se podía presentar a los invitados extranjeros. Según afirma Jean-Jacques Tschudin, en El Kabuki antes de la modernidad (L’Âge d’homme, 1995, pp. 29-32), aunque hoy tiene poca audiencia, ahora se trabaja en este arte por placer, obteniéndose ingresos por la enseñanza de sus bailes y su arte vocal, y este sistema se ha ido volviendo cada vez más importante en los tiempos modernos.

Jean-Jacques Tschudin (1934-2013), fue un investigador francés, aunque nacido en Suiza (Neuchâtel). Dedicó la mayor parte de su trabajo a las artes escénicas japonesas, publicando obras tan interesantes como Literatura japonesa (1983, edición revisada en 1995), El Kabuki antes de la modernidad (1995), Literatura japonesa (2008) o Historia del teatro clásico japonés (2011).

– En torno al llamado sistema de líderes de linajes, se organizaron diversas artes japonesas, como por ejemplo el Ikebana (arte de las flores), el Cha-no-yu (ceremonial del té), el Juego de Gô o el propio Nô. Desde la época de Edo en particular, en torno a un modelo «familiar», se estructuraron tomando como referencia a un cabeza de familia o líder de linaje, llamado iemoto, que transmitía las enseñanzas de líder a otro iemoto: su heredero o sucesor.

Iwakura Tomomi (1825-1883) fue un aristócrata que dio nombre a la conocida Misión Iwakura. Desempeñó un importante papel político durante la restauración imperial de Meiji. Desde 1871 hasta 1873, dirigió la referida importante misión diplomática que recibiría su nombre, organizada desde el Gobierno por todo el mundo, destinada a recopilar la información necesaria para perfilar una política de modernización del país.

– Las diferentes escuelas de Nô que cita Shiki (Konparu, Kondô, Kanze, Hôshô y Kita), toman su nombre de sus fundadores, personas que destacaron en este arte y que muchos años más tarde, fueron reconocidas entre otras muchas con el título «Ningen Kokuhô» o «Personajes Tesoro Nacional», también designadas bajo el título de Jûyô Mukei Bunkazai Hojisha (lit. «Portador de Importante Legado Cultural Intangible»).

– En un escenario de Nô, intervienen varios actores, especializados en diferentes tipos de personajes. El shite (literalmente “el que actúa”), interpreta al personaje principal y baila. El waki (literalmente «el que está a un lado»), ejerce de ayudante y va dando las entradas al shite y contextualiza describiendo lugares y situaciones.

– Los instrumentos que Shiki refiere, constituyen la pequeña orquesta siempre presente en el escenario en las piezas del Nô. Junto a la flauta, hay tres tipos de tambores de tamaño creciente, que llevan el compás: un tambor al hombro (ko-tsuzumi), cuyo parche requiere humedad para emitir un tono agudo; un tambor de rodilla (ō-tsuzumi), cuyo parche se seca para emitir un tono alto e intenso; y un tambor abombado (taiko), que marca el ritmo con sonido grave y es tocado con dos baquetas de ciprés (bachi). Se puede oír el sonido de cada uno o ver su ejecución, clicando en el enlace sobre cada nombre.

– Shiki refiere que hay más que hablar sobre el futuro del Nô y asegura que lo hará en el futuro. Y así ocurrirá varias veces, en las entregas 52 (de 3 de julio), 63 (de 14 de julio), 68 (de 19 de julio) y muy especialmente en la entrega 83 del 3 de agosto.

– Shiki recuerda mal y confundió los originales:

mimizuku wa / nemuru tokoro o / sasarekeri         por

fukuro wa / nemuru tokoro o / sasarekeri

Genroku es el nombre que recibe una de las eras japonesas, posterior a la Era Jōkyō y anterior a la era Hōei. Esta era abarcó el periodo desde el noveno mes de 1688 hasta el tercer mes de 1704. Transcurre dentro del llamado Periodo Edo, correspondiente al inicio de la Edad Moderna en aquel país, y durante el Shogunato Tokugawa. El emperador reinante era Higashiyama-tennō.

 

Abril 2019

Rama tirada,
la sube con el pico
hasta su nido
.

Nombre del niño/a: Juan Pablo Aimi
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-

Mar encrespado.
Una foca se asoma
entre las olas.
.

Nombre del niño/a: Ornella Senarega
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-

sol a la tarde
escarba el gran árbol
la gata blanca

·

Nombre del niño/a: Mateo Klos
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-

A distinto tiempo
se prenden y se apagan…
Las luciérnagas

·

Nombre del niño/a: Mateo Klos
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-

Marzo 2019

Día nublado
de pronto las sombras
de las gaviotas

Nombre del niño: Mateo Klos
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-Árbol pelado
cantan sobre sus ramas
los benteveos

Nombre de la niña: Milagros  González Merlini
Edad: 12 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-brisa de la tarde,
vuela en círculos
un gran cóndor.

Nombre del niño: Gaspar Katz
Edad: 11 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-Contra el puente
raspa los cuernos un ciervo
el agua calma

Nombre del niño: Nicolás Soler
Edad: 11 años
Colegio:  Villa Devoto School
Ciudad: Buenos Aires
País: Argentina

-.-

Febrero 2019

     Amanece-
las olas del mar
llegan a la orilla.

Dennis Luca Birzila (12 años)

Colegio Mayol (Toledo, España)

-.-

    Tarde de invierno-
los pájaros se esconden
entre las plantas.

Alma Alejo (12 años)

Colegio Mayol (Toledo, España)

-.-

En la orilla
de la playa
aún la babosa.

Claudia Flores (12 años)

Colegio Mayol (Toledo, España)

-.-

    Noche de primavera-
en el bosque
los lobos aúllan

Roberto Pinilla (13 años)

Colegio Mayol (Toledo, España)

 

Enero 2019

¡Olor a la lavanda!

Gorjeos de gorriones

al atardecer.

Inés Rodríguez Cortés (13 años)

C. Diocesano (Albacete)

-.-

Guirnaldas de flores

descienden por el río.

Fiesta eslava…

Lina Shuliak   2º ESO (13 años

C. Diocesano (Albacete)

-.-

Atardece desde el barco.

Una ballena, a lo lejos,

expulsa vapor.

Miguel García Murcia 2º ESO (14 años)

C. Diocesano (Albacete)

-.-

Cascada de Ifran.

El ruido del agua

sobre las rocas.

Mohamed Faouzi 3º ESO 14 años

C. Diocesano (Albacete)

 

 

 

 

 

Entrega nº 32. 13 de junio

– No me importa no tener utensilios de lujo, pero sí es cierto que aún quería tener una piedra de tinta de buena calidad. Sin embargo, como había escuchado que si no llego a la irónica suma de dos o tres yenes no encontraría nada bueno, había abandonado la ilusión. Pero no sé por qué, recientemente la idea me había vuelto a la cabeza, más insistente, de nuevo, aunque sé que es completamente ridículo para alguien en mi situación, gastar tanto dinero, y por tanto debo quedar satisfecho con una tinta de piedra común, de diez o quince centavos.

Fue entonces cuando Hekigotô llegó con la piedra de Kitô, su hermano mayor fallecido, que en su momento reclamó. En un lado se socava un rectángulo, en el otro hay hojas de platanero talladas. No creo que el material sea de una calidad demasiado excepcional, pero esta piedra que seguramente ni siquiera llegue a los quince centavos, tal vez sea mejor, pues es de las que se venden en las Ferias-Exposiciones, y además es un recuerdo de Kitô. Por todo ello despierta en mí nostalgia, y yo, la miro atentamente, mañana y noche, a mi lado, junto a mi cabecera.

La tinta líquida,

secándose sobre las hojas enrolladas

del platanero

Bokuju no / Kawaku bashô no / Makiba kana

-.-

 

Peonias herbáceas.

Se dispersa el polvo*

en el tintero

                                                            *ralladura de la piedra de tinta

Shakuyaku wa / Chirite suzuri / Hokori kana

-.-

 

Lluvias del quinto mes.

Tal vez pida prestada

una buena piedra de tinta

Samidare ya / Yoki suzuriishi / Kari etari

 -.-

Notas del traductor y las fuentes

 

– E. Lozerand, el traductor de Shiki, llama al hermano de Hekigotô, Takemura Kitô. Por el contrario, su biógrafa J. Beichman, le llama Takemura Kôtô. Respeto el nombre usado según la fuente.

– Takemura Kitô (1866-1901), era el hermano mayor de Kawahigashi Hekigotô, y un amigo cercano de Shiki. Se dedicó a un importante trabajo lexicográfico que interrumpió su muerte prematura.

Shiki le dedica una entrada (la del 7 de febrero de 1901) en su anterior diario titulado Una gota de tinta. Reproduzco a continuación, en castellano, dicha entrada.

………………………………………………..

–7 de febrero (en Una Gota de Tinta)

Los diccionarios del idioma japonés han progresado lentamente desde el Genkai, pero aún deben perfeccionarse, no hace falta decirlo. Mi amigo Takemura Kôtô (Tan) siempre fue muy consciente de esto, y su mayor deseo era dedicar su vida a la creación de un diccionario completo e íntegro. Debía incluir todas las palabras especializadas y técnicas, además de las del lenguaje coloquial. Y la historia de cada palabra (su origen y cambios en el significado) también debía ser explicada. Sin embargo, él no tenía los recursos financieros necesarios para un proyecto tan grande, así que cuando la editorial Fuzambô le prometió la oportunidad de compilar uno bajo sus auspicios, se fue a trabajar allí provisionalmente. Sin embargo, lo saturaron con trabajos para libros de texto, y no pudo cumplir con su ambición. Finalmente se fue, y en primavera del año pasado se convirtió en profesor de la Escuela Normal Superior de Mujeres. En septiembre, contrajo tuberculosis e ingresó en el Hospital de la Cruz Roja. Hicieron todo lo que pudieron, pero nada ayudó. El primero de febrero de este año ingresó en el reino de los muertos.

¿Me duele por él, que no pudo compilar un buen diccionario para la sociedad, o lo siento por mi vínculo con él, roto en una mañana? Ni él, ni yo ni nadie, podía pensar que moriría antes que yo. Mi viejo maestro Kawahigashi Seikei tuvo cinco hijos. Kôtô fue el tercero. La familia Takemura lo adoptó. El cuarto es Kazen, el quinto Hekigotô. Kôtô tuvo tres hijos, todos aún jóvenes.

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  • Las Ferias-Exposiciones a las que Shiki hacer referencia, eran unos eventos comerciales típicos de ya entrada la Era Meiji (1868-1912) y Taishô (1912-1926), destinados a fomentar el comercio y la industria. La primera tuvo lugar en 1877.

Entrega nº 31. 12 de junio

En un libro de texto para escuelas superiores femeninas, se ha incluido un texto de Ishikawa. En él, se hace una referencia a un lugar de muy dudosa reputación de Ryogoku, llamado Yotsume-ya. De repente, se ha provocado un escándalo y se ha culpado, o al autor del libro de texto, o a los funcionarios de la Junta de Aprobación. Pero, en mi opinión, incluso habiendo grados de culpabilidad, el enfoque de la crítica elegido por los censores, señalando, bien la negligencia del autor, bien la de los funcionarios, es incorrecto. Hubiera sido mejor hacerla desde otro punto de vista. De hecho, es su ignorancia la que debe ser cuestionada. Apuesto a que probablemente, ni uno ni otros sabían qué era Yotsume-ya: por eso el primero lo mencionó en su libro de texto y por eso mismo también, los otros le dieron permiso.

Así, si es su ignorancia lo que provocó este desafortunado resultado, ¿no es más bien eso lo que se debería criticar? Hasta ahora, los especialistas en literatura nacional, o aquellos pertenecientes a los Kokugaku (estudios nacionales), solo han dedicado sus esfuerzos al estudio del Cuento de Genji o a Notas de almohada; y aun estando en tiempos modernos, solo les interesa lo de entonces. Al comienzo del Clan Tokugawa, se contentaban con despreciar a todos lo demás, rechazarlos y no prestarles atención, de modo que ocho o nueve de cada diez, ignoran por completo trescientos años de literatura. En este incidente de Yotsume-ya, su ignorancia no es muy grave en sí misma, y ​​no hay que echar más leña al fuego, pero en realidad, si vamos un poco más lejos, este episodio atestigua claramente los efectos producidos por la ausencia de cualquier investigación en la literatura en la etapa de los Tokugawa: es por eso que deseo denigrar lo más posible la incompetencia de estos especialistas de la literatura pseudo-clásica. Nos debe sorprender, en particular, la grosería de un autor de libros de texto que cita algo en su trabajo, sin siquiera comprender su significado. Los especialistas en literatura, deberían aprovechar la oportunidad de generar un riguroso examen de conciencia.

 

Notas del traductor y las fuentes

 

Ishikawa Masamochi (1753-1830), fue un erudito, estudioso de Kokugaku (escuela de filología y filosofía japonesas que se originó durante el período del shogunato Tokugawa que estudiaba principalmente a los clásicos japoneses, de la que se habla más adelante) y escritor de libros yomihon y kyôka.

– El clan Tokugawa fue uno de los clanes más poderosos de Japón. Alcanzaron el dominio de Japón durante el período Edo, en donde establecerían el shogunato Tokugawa entre 1603 y 1868.

Kyōka («salvaje» o «poesía loca») es un subgénero paródico popular la poesía japonesa tanka, con un metro pues de 5-7-5-7-7, una waka cómica. La forma floreció durante el período Edo (siglos XVII-XVIII) y alcanzó su cenit durante la era Tenmei (1781–1789). De la misma manera que los poetas en el estilo kanshi (poesía china de los poetas japoneses) escribieron poemas humorísticos kyōshi (ver más abajo), los poetas en el estilo japonés waka, compusieron poemas humorísticos en el estilo de 31 sílabas. El estudioso de la literatura japonesa Tanaka Rokuo, sugiere que el estilo se puede haber inspirado en los gishôka (笑 歌 = «verso juguetón y burlón»), una poesía escrita para leerse a los invitados de un banquete, donde se leían en una atmósfera similar a la de una barbacoa.

Kyôshi es una forma de poesía japonesa que usa caracteres chinos y fue popular entre 1770 y 1800. Los Kyôshi evitan las formas poéticas típicas, y con frecuencia incluyen expresiones humorísticas y juegos de palabras o de doble sentido. La forma está principalmente relacionada con la ya referida kyôka y con el kyôbun, una forma de escritura en prosa que también usa solo caracteres chinos, principalmente escrita por samurái y gente del pueblo (chônin).

– Las Escuelas Superiores femeninas a las que Shiki se refiere, se establecieron en Japón en 1899, y recibían niñas y jóvenes de entre 10 y 16 años.

– El lugar llamado Yotsume-ya, era un famoso negocio especializado en la venta de afrodisíacos y utensilios eróticos, y estaba ubicado en el corazón de Tokio, cerca del puente de las Dos Provincias (Ryogoku).

– Antes, desde 1886, los libros de texto requerían la aprobación oficial de la llamada Junta de Aprobación. Desde 1903, y hasta 1947, fueron redactados directamente por el ministerio.

– Los Kokugaku o «estudios nacionales», como se ha dicho anteriormente forman una corriente intelectual, floreciente en el siglo XVIII, basada en el deseo de reenfocar todos los estudios hacia los textos originarios que hablaban de la supuesta «alma japonesa», como la Crónica de las cosas antiguas (Kojiki) del siglo VIII, comentado por Motoori Norinaga, pero también el Cuento de Genji. Los estudios de literatura nacional, desarrollados a mediados de la era Meiji, a fines de la década de 1880, han mantenido una particular reverencia por esta literatura del período Heian, tratándola como una verdadera Edad de Oro. Mantenían un desprecio por las obras de cualquier otra época.

Kojiki (o Furukotofumi) es el libro histórico más antiguo que se conserva sobre la historia de Japón. Literalmente, significa «registro de cosas antiguas». Este menciona a otra compilación más vieja que se dice fue destruida por el fuego. Según el prólogo, el libro fue presentado por O no Yasumaro basándose en una historia memorizada por Hieda no Are en 712, bajo la orden de la Corte Imperial de Emperatriz Genmei. Al Kojiki le sigue el Nihonshoki.

Motoori Norinaga (1730-1801) fue un erudito japonés del Kokugaku durante la era Edo. Es probablemente el más conocido y prominente de los eruditos en esta tradición. Su estudio sobre Kojiki es muy reconocido.

– El Cuento de Genji (Genji Monogatari), generalmente traducido como Novela de Genji, Romance de Genji o Historia de Genji, es una novela clásica de la literatura japonesa, considerada por muchos como la novela más antigua de la historia, escrita alrededor del año 1000 por Murasaki Shikibu.

– El libro de la almohada (Makura no Sôshi), que puedes descargar clicando aquí, es un diario escrito por la autora japonesa Sei Shônagon, dama de la corte de la emperatriz Sadako (no confundir con la emperatriz Timei – Sadako Kujô-), hacia el año 1000, durante la era Heian. Posiblemente sea el nikki (o diario íntimo) más famoso de la literatura japonesa.

Diciembre 2018

Luna llena…

A la orilla del mar

solo mi padre

 

Laura Mendoza Gómez (15 años)

C. Diocesano de Albacete

-.-

Aguas sucias…

Insectos rojos y azules

en su superficie.

 

Cristina Sola Trujillo (16 años)

C. Diocesano de Albacete

-.-

Mañana de verano…

En el asiento de piedra

¡un murciélago!

 

Alejandro Prior Pérez (15 años)

C. Diocesano de Albacete

-.-

Tarde nublada.

Solo el eco del canto

de los pájaros.

Elena Layón 2º ESO (14 años)

C. DIOCESANO (Albacete)

-.-