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Junio 2021

Este mes veremos un poema de primavera inspirado en uno de invierno, el que, a su vez, tenía un aire a tiempos antiguos. Comencemos, entonces, este viaje lingüístico y poético a través de los tiempos.

Primero revisaremos un poema tanka o waka de Ki no Tomonori (850-904), primo de Ki no Tsurayuki, con quien participó en la compilación del Kokin Wakashuu, la primera antología imperial. Lamentablemente, falleció antes que estuviera terminada, por lo que Tsurayuki incluyó una elegía a su memoria.

Considerado uno de los San Juu Rokkasen o 36 Poetas Magistrales, sus poemas se encuentran tanto en el ya mencionado Kokin Wakashuu, como en el Ogura Hyakunin Isshu. También existe una compilación de su trabajo bajo el título de Tomonori shuu. Además de poeta, también fue oficial de gobierno.

Este poema aparece en el Shuui Wakashuu, la tercera antología imperial, compilada por el Emperador Retirado Kazan, en el 1008, con el número 238.

夕されば佐保の川原の河霧に友まどはせる千鳥なくなり

yuu sareba saho no kawara no kawa kiri ni yuu madowaseru chidori naku nari

anochece, la niebla en la orilla del río Saho y los chorlitos confundidos se llaman unos a otros

Desde el Manyoushuu, la primera antología poética japonesa, el río Saho era una uta makura (palabras almohada: funcionaban como adjetivos para sustantivos específicos, habitualmente lugares) del país de Yamato (actual Prefectura de Nara), y además era habitual utilizarlo junto con el ave “chidori” (千鳥) chorlito.

Este poema tiene un aire a tiempos antiguos y se consideraba de alta calidad, por lo que está  compilado en varias antologías.

En el caso del poema de Bashou, este aparece compilado en la antología del 1691 Sarumino (猿蓑), compilación efectuada por sus discípulos Bonchou y Kyorai bajo su supervisión. En él, Bashou se enfoca en el shimo no ku, o dos últimos versos,  del poema de Toshinari友まどはせる千鳥なくなり  “los chorlitos confundidos se llaman unos a otros”.

闇の夜や巣をまどはしてなく鵆

yami no yo ya su wo madowa shite naku chidori

noche oscura, su nido confunde y llora el chorlito

Es interesante notar que el poema de Tomonori pertenece al rollo de Invierno del Shuui Wakashuu, pero que el haiku de Bashou está seleccionado como haiku de primavera, ya que se considera el segundo verso como foco del poema, específicamente la palabra巣 (su) nido, el cual era considerado kigo, palabra estacionaria, de esta estación.

Junio 2021

CONSTRUIR

Asombro y  lágrimas.
Jugó con mariposas
y se fue en mayo.

 DECONSTRUIR

Es el modesto tributo a un amigo poeta, Pedro Tenorio, fallecido hace unas semanas por la Covid.

   Bashō, ya que de los principios poéticos del haiku, según este maestro, vengo tratando en las dos últimas entregas, tiene dos o tres poemas de profunda emoción personal por pérdidas de seres queridos. Como este, en la ocasión de tomar en la mano un mechón de pelo de su madre muerta, que guardada en una bolsa de tela como un entrañable recuerdo:

Lo tomo en la mano
y se deshace por el ardor de mi llanto.
Escarcha de otoño.

El tercer verso, el del kigo o palabra estacional, obra a modo de impersonalización de la intensa emoción del poeta, desvanecida en un simple objeto de la naturaleza.

Mi dolor por la pérdida de Pedro también se disuelve en un día, en cualquier día, del mes de mayo en que falleció causándome asombro y dolor.

Con este haiku, además, pretendo ilustrar el tercer principio poético de Bashō, el de shiori. Makoto Ueda nos enseña que shiori procede del verbo shioru con el significado de “doblarse”, “ser flexible”.  Originalmente, por lo tanto, un poema con shiori describía unos versos lo suficiente ambiguos para permitir varias interpretaciones.  Pero había otro verbo, también shioru, aunque se escribía con sinogramas diferentes, con el significado de “marchitarse”. Los poetas de la escuela de Bashō aplicaban la cualidad de shiori con un sentido entremedias de ambas acepciones; es decir, flexible y a la vez con una sensación de soledad y tristeza, la sensación que puede despertar una flor marchita.

   Las mariposas revoloteando en un prado sobre flores negras y dolientes por la muerte de un ser querido es una imagen funesta: de shiori. Es un haiku triste (como enuncia claramente el primer verso), pero a la vez contiene varios sentidos: el canto a la profesión del poeta que persigue la belleza simbolizada por las mariposas, la inocencia de su actividad aludida por el verbo de “jugar”, y, sobre todo, la impersonalidad de la naturaleza (simbolizada por el mes de mayo) que, como el océano voraz, engulle toda emoción, todo sentimiento.

    El cuatro principio poético de Bashō es “esbeltez”. El próximo mes.

Haiku 28

うめ散や螺鈿こぼるゝ卓の上

Ume chiru ya raden koboruru shoku no ue

 Caen las flores del ciruelo;
el nácar disperso
encima de la mesa.

Raden es un arte decorativo de origen chino (introducido en Japón desde la dinastía Tang hasta el periodo Nara) que consiste en la creación de artículos de madera y laca, aunque también se aplica al metal. El nácar también recibe el nombre de madreperla: las conchas se desgastan en una piedra de afilar y se corta, se pega o incrusta en la madera o en la superficie lacada. La decoración con conchas también se llama kaisuri. Entre los famosos artesanos de raden destacó, a comienzos del periodo Edo, Ikushima Toushichi.

Shiki escribió:

琴の尾や螺鈿に梅のちらし

[Koto no o ya raden ni ume no shirashi saku]

El final del koto- / el nácar y las flores del ciruelo/ dispersos alrededor.

(El koto es un instrumento japonés de cuerda, fabricado con cañas de bambú; su parte final recibe el nombre de“cola de dragón”).

La voz del haiku en dialecto kombe, del clan Ndôwé

Clicar aquí para ver el vídeo

Como escribe Felix Arce (Momiji) en su libro Recogido en el agua: “No sé dónde oí o leí una vez que venimos a este mundo para hacer amigos. Luego, ya si eso, haikus. Añado yo.” Pues bien, yo lo he seguido al pie de la letra, y tengo el placer de tener muchos amigos. Y entre ellos Héctor Ikaka Ekobo, de Guinea Ecuatorial, aunque lleva bastantes años trabajando en España. Él me habló de su ascendencia Ndôwé, uno de los clanes de Guinea. Héctor ha traducido al kombe, lengua del clan Ndôwe haikus de muy diversos autores y países. Como siempre os digo: fijaros en la sonoridad de los tres versos del haiku en un dialecto muy antiguo del continente africano.  De eso va Voces del Haiku. Gracias Héctor.

La voz del haiku en árabe

Clicar aquí para ver el vídeo

Permitidme en esta ocasión agradecer de corazón a Noure Med quien me ha traducido los haikus al árabe. Hace unos años tuve la suerte de trabajar con marroquís.

Aprendí mucho de ellos, en especial de Noure, nacido en Fez. Aprendí a llamar «hermano» a un amigo y ser consciente de que las diferencias culturales enriquecen y unen amistades y no al contrario. Espero que en este vídeo apreciemos el valor del sonido musical de la lengua árabe cuando pronuncia un haiku. Gracias hermano.

En esta ocasión los autores de los haikus son valencianos. En Valencia, la huella que dejaron los árabes es patente en todo el territorio y en todas las cosas.

 

Haiku 27

しら梅や北野ゝ茶屋にすまひ取

Shiraume ya kitano no chaya ni sumahi tori

El blanco ciruelo-
un luchador de sumo
en la casa de té del santuario.

El santuario Kitano tenmangu de Kyoto se construyó en el 947 y está dedicado al político y poeta Sugawara Michizane (convertido en el kami Tenjin: dios sintoísta de la educación). es el templo sintoísta más importante de los 10.000 dedicados a Michizane, quien fue exiliado por el clan Fujiwara (apellido ya mencionado en el haiku número 13); tras su fallecimiento, la leyenda atribuye a Michizane numerosas plagas y terremotos.

También cuenta la leyenda que Michizane es el autor de un poema en que se despide de los ciruelos: pide que sigan florenciendo en su ausencia, razón por la cual en todos los santuarios dedicados a su persona, hay un ciruelo cerca del salón principal (como en este poema) y muchísimos más por todo el complejo. Actualmente, el santuario abre sus jardines privados en febrero, con cerca de 2.000 ciruelos. El aware surge en la contemplación de un luchador de sumo contemplando la floración del ciruelo en el santuario. Antiguamente, los combates se celebraban en otoño, de tal modo que esta persona se haya en un periodo de descanso. También puede traducirse como:

El blanco ciruelo;
un luchador de sumo sentado
en la casa de té.

Haiku 26

隅/\に殘る寒さやうめの花

Sumizumi ni nokoru samusa ya ume no hana

En los rincones, en las esquinas
el frío permanece-
las flores del ciruelo.

Algunos ciruelos florecieron aun con el frío, otros tienen pocas flores. En todos los rincones se siente el frío.

De nuevo la influencia del poeta y pintor Wang Wei:

“Has llegado a mi lugar natal
Y ciertamente conoces lo que allí ha ocurrido;
El día de tu marcha, frente a la ventana,
¿Habrán los fríos ciruelos abierto ya sus primeras flores?”

襟巻の浅黄にのこる寒さかな

erimaki no asagi ni nokoru samusa kana

En el amarillo claro
de la bufanda
permanece el frío.

HAIKU 25

宿の梅折取ほどになりにけり

yado no ume oritoru hodo ni nari ni keri

El ciruelo de la casa
creció muy alto,
no puedo recoger sus flores.

El ciruelo florece a principios de febrero, a menudo mientras todavía está cubierta de escarcha. La madera de color marrón oscuro, los capullos de flores de color rosa oscuro y la nieve blanca son un retrato sorprendente de colores contrastantes. Como las flores no se ven afectadas por el hielo o el frío, las flores de ciruelo representan una buena salud y superan las adversidades.

La primavera marca el comienzo de la temporada agrícola, así como las cosechas rentables. Así, las flores del ciruelo se asocian con la riqueza y la buena fortuna, siendo heraldos de la primavera.

 

 

ENTRANDO EN AÑO NUEVO CON BUSÓN

   Ante el Año Nuevo que estrenamos, veo oportuno tratar dos temas:

  1. La estación climática y su celebración mediante el haiku.
  2. La escritura misma y su práctica en nuestra lengua española.

En cuanto a la estación, nosotros entramos en Año Nuevo siempre en invierno, aunque para los países del hemisferio Sur tales fechas coinciden con el verano.  Para los japoneses del siglo XVIII, que se regían por el calendario lunar, el Año Nuevo coincidía con la entrada de la Primavera.  De ello se desprende que las lluvias primaverales pudieran convertirse en tema de Año Nuevo, como símbolo –además- de fecundidad y buenos augurios.

  El tema de escribir sobre lo experimentado vivencialmente es muy propio del haiku, máxime cuando dicha experiencia brota de la contemplación de la naturaleza y la inmersión en ella.

  Hoy día vivimos una crisis de escritura manual.  He oído decir la frase –muy acertada, creo-: “Ya no escribimos; tecleamos”.  Efectivamente, usamos el ordenador o el móvil para poner mensajes.  Es un medio muy apreciable y eficaz,  pero es lástima que poco a poco vaya acabando con la “letra” propia de cada uno al expresarse por escrito, algo tan personal y posiblemente bello, si se cultiva.

   De mí sé decir que a mis 83 años trato de mejorar mi letra, y siempre escribo a mano mi primera traducción de un haiku, o la primera versión de un haiku mío propio.

   Paso a comentar brevemente el haiku de Buson que ahora presento, y al final añadiré algo de mi cosecha.  El haiku reza así (ver ic.1):

harusame ya
mono kakenu mi no
aware naru

  Lluvia vernal, 
¡pobre de quien no puede
escribir nada!

   Una traducción “gramatical” del haiku elegido, nos daría:

Primavera-lluvia- (marca de cesura: “ya”)

cosa – no poder escribir – persona – de

compasión- es

  Este haiku lleva un preescrito, que se lee “muchuugin”, y significa: “poema escrito en un arrebato de ánimo”.

 Sobre la interpretación del poema, hay detalles que deben puntualizarse.

  En primer lugar, el sexo de la persona supuestamente protagonista del haiku es un dato no definido.  Como nuestra palabra “persona” que –aun siendo gramaticalmente femenina- semánticamente abarca los dos sexos;  lo más cercano a dicho concepto en el texto  es “mi” en japonés, que significa ‘persona’ o ‘cuerpo’ (algo así como el “body” de “everybody” en inglés).  De ahí han partido dos interpretaciones:  la primera se basa en que el texto habla de alguien que “no puede escribir”, e interpreta que se trataría de una mujer del siglo XVIII, que hubiera recibido muy poca instrucción sobre la gramática y  la escritura.

    La segunda interpretación consiste en que puede tratarse de un hombre, incluso instruido, pero que por dificultades circunstanciales –desconcierto, turbación, emoción fuerte- se ve imposibilitado de tomar el pincel para escribir. De hecho, el preescrito ya referido apoya dicha interpretación. Y así como Buson confiesa en su preescrito haber compuesto el haiku en un momento de éxtasis, lo contrario le puede pasar a esa persona “que no puede escribir”, referida en su haiku.

  Como hemos dicho, los datos lingüísticos no resuelven el dilema.  Una emoción honda tiende a paralizar a cualquiera respecto a tomar iniciativas personales.

   De las dos traducciones inglesas de este haiku que aparecen en las obras de Blyth, en una se atribuye el protagonismo a una mujer, y en la otra puede referirse a hombre o a mujer: “one who cannot write”.  En este sentido va mi propia traducción.

  La edición más autorizada que he visto para este haiku es la de la editorial japonesa Iwanami.  Allí encuentro, en nota marginal, que no se trata de incompetencia lingüística o artística en cierta mujer, sino de una fuerte alteración del ánimo, atribuible a cualquiera de los dos sexos.  Asimismo encuentro que no se trata meramente de «escribir» -como dice Blyth, añado yo- sino de la forma potencial y negativa del verbo «kaku», a saber:  «kakenu» , “no poder escribir”.

  Abordando finalmente mi segundo tema ya presentado –a saber:  la práctica manual de la escritura, y no tecleando-, voy a ofrecer a los lectores de “El rincón del haiku” un haiku mío de 7/7/5 sílabas, que puede servirles para practicar las 27 letras de nuestro abecedario, sin que se repitan ni una sola vez las consonantes.  Ver ic. 2)

   Así pues, ¡despacito y buena letra!  Celebremos la entrada de 2021 escribiendo serena y alegremente.  No nos dejemos sobrecoger por la emoción, sino más bien disfrutémosla.  ¡Suerte!

                                    Fernando Rodríguez-Izquierdo y Gavala.
Universidad de Sevilla.

Haiku 24

出べくとして出ずなりぬうめの宿

izubeku to shite dezu narinu ume no yado

Debería salir, salir afuera;
las flores del ciruelo
de esta posada.

 

 Comentario y notas culturales:

Obsesión con la salida: aparecen hasta tres verbos en un haiku, lo cual no es frecuente. En dos ocasiones aparece el kanji出[ salir] que a su vez procede del kanji de montaña [山]. Es la sensación de salir, por deber, por obligación de casa; sin embargo, el aware en la contemplación de las flores del ciruelo implica la permanencia en el hogar, admirando este ciclo de la primavera.