Caligrafiado por Rafael del Olmo bajo la copia de nuestro maestro Hikita “Sekiin” – Haiku de Matsuo Bashou.
Los ciruelos florecen.
Que no se toquen
por la mano del viento.
盛りなる
梅にすで引く
風も哉
– En la caligrafía:
さかりなる
うめにすてひく
風も哉
——————————————–
Comentado por Frutos Soriano:
A veces el haijín no puede evitarlo, da un paso adelante y toma partido. Le ocurre como a esos reporteros de la naturaleza que, contraviniendo las reglas de su oficio, dan de comer a los cachorros de león hambrientos. En este caso el maestro Bashô se extasía ante el florecer de los ciruelos y, seguidamente, cede a la heterodoxia y simpatiza con el objeto de su haiku en un gesto compasivo o enamorado. “Que no se toquen / por la mano del viento”. ¿Esto qué es? ¿Un arrebato? ¿Una oración? Bashô se despoja de su traje de haijín y salta al ruedo a jugarse la vida. Ya le da igual todo (como les ocurre a todos los enamorados): que haya intervención del ego, que surja la metáfora, que se personifique la naturaleza… ¡qué más da! A veces nos desbordamos como un río y no hemos de pedir perdón por ello. A fin de cuentas, ¿qué sería de nuestra vida si no diésemos -siquiera de vez en cuando- ese paso adelante, si no tomásemos partido por aquello que nos enamora, si no protegiésemos del frío el cuerpo amado con nuestro propio cuerpo?
Frutos Soriano
