Como escribe Felix Arce (Momiji) en su libro Recogido en el agua: “No sé dónde oí o leí una vez que venimos a este mundo para hacer amigos. Luego, ya si eso, haikus. Añado yo.” Pues bien, yo lo he seguido al pie de la letra, y tengo el placer de tener muchos amigos. Y entre ellos Héctor Ikaka Ekobo, de Guinea Ecuatorial, aunque lleva bastantes años trabajando en España. Él me habló de su ascendencia Ndôwé, uno de los clanes de Guinea. Héctor ha traducido al kombe, lengua del clan Ndôwe haikus de muy diversos autores y países. Como siempre os digo: fijaros en la sonoridad de los tres versos del haiku en un dialecto muy antiguo del continente africano. De eso va Voces del Haiku. Gracias Héctor.
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Junio 2021

Gotas de sangre
parecen esas flores
recién cortadas.
Jaspe Uriel Martínez González “Ajenjo”

Unas palabras del autor
Mi nombre es Jaspe Uriel Martínez González, oriundo del estado de Hidalgo, en México, y nací en el verano de 1990. Estoy terminando una maestría en Física en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde también cursé la licenciatura de la misma carrera. Es en ese mismo lugar donde conocí el Haiku, por ahí del 2012, de la mano de una maestra de japonés, quien nos lo presentó y nos sugirió escribir uno como ejercicio pedagógico. Desde entonces quedé prendado al género, del que aprendí más gracias a la enorme biblioteca con la que contamos en la Universidad. Recuerdo que uno de mis primeros haikus fue:
Escarabajo
Rápido, date vuelta
se asoma un gato.
En él puede verse que, como en la mayoría de los occidentales, Issa fue mi primera gran influencia. Fui cultivando poco a poco el género, pero hasta que conocí el foro ERDH es que pude transitar verdaderamente por el Haiku-dô.
Nací en un pequeño pueblo, económicamente limitado pero abundante en naturaleza, sonidos y colores; por esto último me siento afortunado porque inspiración nunca me falta, por lo que a mí me toca tener paciencia y humildad para dar digna voz al mundo que nos rodea.
Yendo a la escuela
Zarandean los árboles
cargados de agua
-.-
Ascuas de pino
Retrocedió el coyote
por la hojarasca
-.-
Atardecer
Al eco de un cuco
responde otro
-.-
Hoja de nogal
La carpa vuelve al fondo
del remanso
-.-
Luz del poniente
El rastro de un caracol
entre el ajenjo
-.-
Destella el pasto
El vaho de unos niños
que arrean ocas
-.-
Se desprende la hoja
del nogal que reverdece
Tarde helada
-.-
Nubes rosadas
Se van todas las palomas
del campanario
-.-
Viento de marzo
La estela de los patos
entre ahuehuetes
-.-
Brisa de invierno
El brillo en el plumaje
del gallo viejo
-.-
Nubes de tormenta
Una garza comiendo
entre ipomeas
-.-
Luna de la tarde
Las garzas cruzando el valle
reverdecido
-.-
Canto de tórtolas
Desyerban romeritos*
al mediodía
*Suaeda torreyana
-.-
Cuarto creciente
La brisa en las gallinas
que están durmiendo
-.-
Calle empedrada
El vendedor de pájaros
entre la niebla
-.-
La voz del haiku en árabe
Permitidme en esta ocasión agradecer de corazón a Noure Med quien me ha traducido los haikus al árabe. Hace unos años tuve la suerte de trabajar con marroquís.
Aprendí mucho de ellos, en especial de Noure, nacido en Fez. Aprendí a llamar «hermano» a un amigo y ser consciente de que las diferencias culturales enriquecen y unen amistades y no al contrario. Espero que en este vídeo apreciemos el valor del sonido musical de la lengua árabe cuando pronuncia un haiku. Gracias hermano.
En esta ocasión los autores de los haikus son valencianos. En Valencia, la huella que dejaron los árabes es patente en todo el territorio y en todas las cosas.
Mayo 2021

Solo rocío
es el mundo, rocío
y sin embargo…
– Kobayashi Issa
(trad José Maria Bermejo, del libro “Nieve, Luna, Flores”)
«2. Cuidar la comunidad de la vida con entendimiento, compasión y amor.
a. Aceptar que el derecho a poseer, administrar y utilizar los recursos naturales conduce hacia el deber de prevenir daños ambientales y proteger los derechos de las personas.
b. Afirmar, que a mayor libertad, conocimiento y poder, se presenta una correspondiente responsabilidad por promover el bien común.
4. Asegurar que los frutos y la belleza de la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.»
(de la Carta de la Tierra)
Mayo 2021

Hoy no me canso
de mirar la flor nueva.
Regresa abril.
Mayo 2021

haru no hi ya hito nani mo senu shooson kana
Día primaveral;
no se ve sombra humana:
nadie en la aldea
Masaoka Shiki
(Trad. F Rodríguez-Izquierdo)

Utsurou ya hinata no hana ni kage no hana
¡Cómo cambian…!
Las flores al sol
Las flores a la sombra
Ueshima Onitsura
(Trad. Y. Uchida, V. Haya y A. Yamada)
Lázaro Orihuela

Unas palabras del autor
Nací en la antigua provincia La Habana, hoy Mayabeque, Cuba, en el verano de 1988.
De mi pueblo natal, Batabanó, me llegan los paisajes costeros del sur y los silencios de la vida campestre. Gracias a mi niñez y gracias al haiku.
Llego al haiku vía literatura; luego de las lecturas de las obras de Vicente Haya y los intercambios en el foro de El Rincón del Haiku lo asumo como un dô, un incesante aprendizaje de la Naturaleza.
Desde el 2020 dirijo Otoño Editorial, una editorial independiente para difundir el haiku como herramienta para conectar con el mundo. La Escuela de haiku Makoto tuvo la gran amabilidad de crearle un espacio en su sitio de internet, donde se pueden descargar todos los libros de forma gratuita:
http://escueladehaiku.blogspot.com/p/otono.html
Algunos de los haikus que he escrito aparecen en las antologías:
Concierto de Haiku –Los cuatro elementos- (Editorial Rompe-silencio, Medellín, Colombia, 2018).
Pisar la hierba (Edición Facultad de Derecho de Albacete, España, 2019).
Con los cinco sentidos (Edición de Concejalía de Cultura, Albacete, España, 2019).
Poco oleaje.
Camina en zigzag
un tinguilillo*
*ave pequeña
*
En Buajamey*
cinco cangrejos
que caminan en fila
*zona costera de Surgidero de Batabanó
*
Luna creciente.
Entre los pilotes
da vueltas un róbalo
*
Antes de salir,
en el cuarto de avíos
el olor a mar
*
Una fila de hormigas
se lleva
las pezuñas de un cangrejito
*
Está atardeciendo.
La carnada
se ha llenado de hormigas
*
Fango en las olas.
Por el monte de Batabanó
la sombra de una nube
*
Brisa fría.
Amarillea
el manglar de Batabanó
*
Pegado
a una rama seca de mangle
un cascarón de chicharra
*
Dos mariposas.
A ratos el olor
de las guayabas
*
Mediodía.
La voz de un guajiro*
pidiendo agua
*campesino
*
Abejas.
El sol de la tarde
en la guayaba madura
*
Berreras* enyerbadas.
Desde un arbusto seco
el canto del totí
*estanques de berro
*
Sol de febrero.
Un casucho cubierto
por enredaderas
*
Abril 2021

futatsu mitsu / hoshi miidasu ya / naku kawazu
Son dos o tres
las estrellas que veo.
Croan las ranas.
Iaiü
(Trad. Antonio Cabezas)

Yûdachi ni / hashiri kudaru ya / take no ari
Lluvia en los tallos
de bambú y hormigas
que los bajan corriendo
Jôsô
(Trad. Alberto Silva)
Abril 2021

Hierbas que se marchitarán
en cualquier momento
floreciendo y soltando sus semillas
– Taneda Santoka
(trad. Vicente Haya, del libro «El monje desnudo», Miraguano ediciones)
«1. Respetar la Tierra y la vida en toda su diversidad
a. Reconocer que todos los seres son interdependientes y que toda forma de vida independientemente de su utilidad, tiene valor para los seres humanos.
b. Afirmar la fe en la dignidad inherente a todos los seres humanos y en el potencial intelectual, artístico, ético y espiritual de la humanidad.»
(de la Carta de la Tierra)