Entrega nº 21. 2 de junio

– Hasta ahora había malinterpretado eso a lo que llaman “comprensión” en las escuelas budistas zen. Creí que alcanzar la comprensión significaba que uno podía morir apaciblemente, fueran cuales fueran las circunstancias. Estaba equivocado: alcanzar la comprensión significa en realidad que uno puede vivir apaciblemente, sean cuales sean las circunstancias.

– Y entonces pregunto, así, a bote pronto: “¿El perro conoce la budeidad (Buddhahood)? Respuesta: “El dolor”.

– Entonces, pregunto de nuevo: “¿Qué significa la venida de Bodhidharma por el oeste?

¿respuesta?: “El dolor”… nuevamente, respuesta: “El dolor”.

 

Notas de las fuentes y comentarios propios

 

*A lo largo de toda la serie, frecuentemente los enlaces se hacen directamente a la fuente original, en idioma que no es el castellano, a fin de respetar dicha fuente y su posible lectura para quien, en caso de conocer el idioma, así lo prefiera. Cabe recordar que, en cualquier caso, todas las fuentes referidas en los enlaces permiten ser traducidas directamente on-line y leídas pues en castellano también.

– Con “la comprensión”, Shiki se refiere al satori del zen, que a menudo se traduce como “iluminación” o “despertar“, pero cuyo significado literal es “comprensión” y hace referencia a eso y al “conocimiento”, a la “conciencia” o al “significado verdadero u oculto”.

– La Buddhahood, es entendida como budeidad, y se trata de la condición o rango de un “despertado” de Buda. La pregunta de si un perro conoce la budeidad, hace referencia a un kôan zen clásico llamado kushi busshô en japonés (Un monje le preguntó a Zhao Zhou, “¿Tiene el perro naturaleza Buddha? Zhao Zhou dijo, “Mu”). Shiki había leído la Colección del Acantilado Azul (Biyan Lu), una colección de 100 kōan en 10 fascículos del apogeo del budismo chân (zen en chino) de la dinastía Song.

– Cuando Shiki cita repetidamente el dolor, hace alusión transparente a la primera de las cuatro nobles verdades del budismo: todo es duckha, un término de difícil traducción   que puede incluir: dolor, tristeza, descontento, desilusión, insatisfacción, sufrimiento, incomodidad, sed, intranquilidad, imperfección, malestar, fricción, pesar, frustración, irritación, presión, ir contra corriente, agonía, vacío, tensión, angustia existencial, o “la carga o peso existencial inherente a la condición samsárica (humana)”.

– Cuando Shiki habla de la venida del Bodhidharma por el oeste, hace referencia a otro kôan clásico del zen llamado “La venida del patriarca occidental” (en japonés Soshi seirai), refiriéndose al viaje de Bodhidharma desde la India a China.

– Tal vez en el contexto de esta entrega de Shiki, merezca la pena recordar sus versos:

akikaze ya / ware ni kami nashi / hotoke nashi

Algunas traducciones al castellano son:

de F Rodríguez-Izquierdo:

viento de otoño;

no hay para mí dioses,

no hay budas.

 

de José María Bermejo:

viento de otoño:

no hay dioses para mí,

no hay budas

 

de Justino Rodríguez:

ni budas ni dioses

para mí

vientos de otoño.

 

Solicito opinión para la comprensión profunda del texto, y me comentan que la conformación misma de la lengua japonesa permite lecturas, no excluyentes entre sí, de este haiku: ¿De qué habla Shiki? ¿Del viento en el que no percibe nada de los kamis ni de los budas? ¿Está simplemente haciendo declaración de su ateísmo? ¿Quiere decirnos que no hay para él ese “consuelo” de sentir que hay algo que sostiene la existencia? ¿O se nos muestra como alguien debilitado que no encuentra, en sí mismo, nada de la naturaleza de un kami o de un buda?

Poco más que añadir.