Junio de 2026

夜明けかな

修道院の

我が部屋の

蝋燭の火の

如く星消ゆ

 

Yoake kana

Shûdôin no

wa ga heya no

rôsoku no hi no

gotoku hoshi kiyu

 

Como la llama

del cirio de mi celda,

así también

se apagan las estrellas

en el cielo del alba…

 

 

 

 

君いなし

葉薊の

下にて呉れし

蛍袋は

今年咲けれど

 

Kimi inashi

Haazami no

moto ni te kureshi

hotarubukuro wa

kotoshi sakeredo

 

A pesar de tu ausencia,

este año han florecido

bajo el acanto

las campanillas

que tú me regalaste.

 

 

 

 

晴れ渡りたる

夏空の

如き心を

曇らす君の

思ひ出や

 

Harewataritaru

natsuzora no

gotoki kokoro wo

kumorasu kimi no

omoide ya

 

¡Ah! ¡Tu recuerdo

viene a nublar mi mente,

que estaba libre

de nubes como un cielo

despejado de estío!

 

 

 

 

霊感を

探して庭に

出でて美を

眺むれば詩を

書けなくなりつ

 

Reikan wo

sagashite niwa ni

idete bi o

nagamureba shi o

kakenakunaritsu

 

Buscando inspiración,

salí al jardín,

y, al ver tanta belleza,

fui incapaz de escribir

un solo verso.

 

 

 

 

東に日

西に月かな

真ん中に

夢を境に

するサイプレス

 

Higashi ni hi

nishi ni tsuki kana

Mannaka ni

yume o sakai ni

suru saipuresu

 

¡Al este, el Sol;

al oeste, la Luna!

En el centro, el ciprés

que marca la frontera

de los sueños…

 

 

 

 

日陰の

黒苺の

古道や

夏空の下にて

村は昼寝す

 

Hikage no

kuroichigo no

furumichi ya

Natsuzora no shita ni te

mura wa hirunesu

 

El pueblo sestea

bajo el cielo de verano.

¡Ah! ¡En la umbría,

el viejo caminito

de zarzamoras!

 

 

 

 

海原よ

体の怪我を

治せども

心の傷は?

なみ、なみ、なみだ

 

Unabara yo

Karada no kega o

naosedomo

kokoro no kizu wa?

Nami, nami, namida…[1]

 

Dicen que curas,

mar, las llagas del cuerpo.

¿Y las del alma?

 

 

 

 

我が庭に

ようこそ、君も!

未知の花!

 

Wa ga niwa ni

yôkoso, kimi mo!

Michi no hana!

 

¡Ignota flor!

¡Sé también bienvenida

a mi jardín!

 

 [1] Hay en este último verso del poema un juego con los vocablos nami (“olas”) y namida (“lágrimas”) imposible de verter al castellano, pero para el que, no obstante, aventuramos la siguiente traducción: “Olas, olas… ¡Oh! ¡Las lágrimas!”. La repetición del término nami expresa el vaivén de las olas, y la palabra namida que la sigue expresa la manera en la que estas “desembocan en” (se funden con) las lágrimas.

Junio de 2016

  Violeta…
con la ventana abierta
coge el pincel.

 Aomame

 

La entrega de ese mes intenta ser una especie de homenaje a dos grandes pintores de siglos pasados. Nos referimos a  Mokkei (en japonés)- Muqi Fachang (en chino) (1210-1269) y a Maruyama Okyo (1733-1795).

“Seis caquis” y “Garzas blancas”, ambas obras, conforman estos dos haiga. La  autoría de los haiku corresponden a Chiyo ni y Shiki.

Danzante

Roxana Dávila Peña
(mushi)

Todavía con la luna visible, nado en la isla. Salto al agua sin miedo. Todo es azul y silencio. Me deslizo entre cardúmenes de sardinas que destellan a mi alrededor. Remo despacio, mientras el pensamiento se queda quieto. Floto. Una raya levanta arena al pasar. También yo me inquieto. Siento el roce tibio de la corriente. No sé mucho de peces, solo reconozco al pez trompeta que avanza junto a mí, delgado y silencioso como un recuerdo que no termina de irse. Curioso, desaparece entre las piedras. En lo profundo del mar, sin prisa y ligera, me río de mi propio enredo. La vida y sus pequeñeces toman otro color, incluso veo una caracola rota en el jardín de coral.

Al mirar hacia arriba,
Abre sus alas
una gaviota.

Junio de 2026

Mirando las noticias niponas veo que el verano se adelantó, ya están con temperaturas por sobre los 30° y los japoneses sacando de la bodega los ventiladores. Mientras aquí, en Santiago, estamos con una ola polar que me tiene prácticamente abrazada a la estufa. La maravilla, que va más allá de la comprensión humana pero no de la capacidad del poeta, de que todo esto sucede al mismo tiempo dentro de nuestro querido y maltratado planeta.

Mejor entremos en materia. Todos los kinichi de este mes corresponden al período llamado en el mundo del kigo como 仲夏 chuuka, mitad del verano; el que transcurre durante junio en el calendario actual y Satsuki, el quinto mes del calendario lunar. Coincide con la temporada de lluvias, en la que el verdor de la vegetación parece brillar de lo intenso y la humedad y calor sofocan.

En esta ocasión les traigo una mezcla de aniversarios de muerte de personajes de hace algunos siglos como de otros más recientes, estoy segura de que más de alguno les resultará familiar, por lo que estos aniversarios cumplen con su misión de recordarnos estas importantes figuras y lo que contribuyeron en sus respectivas áreas al mundo.

信長忌 nobunaga ki

Segundo día del Sexto Mes del calendario lunar

Oda Nobunaga (1534-1582), fue uno de los Unificadores de Japón, junto a Toyotomi Hideyoshi y Tokugawa Ieiyasu. Era hijo de Oda Nobuhide, vasallo principal del gobernador de la provincia de Owari (actual prefectura de Aichi). Tras la muerte de su padre, heredó el poder familiar y unificó la provincia de Owari. En 1560, tras ganar la batalla de Okehazama, consolidó su poder y pacificó la provincia de Mino (actual prefectura de Gifu). En 1573, expulsó al shogun Yoshiaki, destruyendo así el shogunato Muromachi. En 1575, Nobunaga, aliado con Tokugawa Ieyasu, derrotó al clan Takeda en la batalla de Nagashino. Al año siguiente, construyó el castillo de Azuchi en la provincia de Omi (actual prefectura de Shiga) y lo convirtió en su base. Implementó medidas como la abolición de los puestos de control y el establecimiento de mercados libres y gremios, con el objetivo de desarrollar el comercio y la industria y facilitar el flujo de mercancías. En 1582, fue traicionado por su vasallo Akechi Mitsuhide y se suicidó a mitad de su proceso de unificación. Nobunaga fue el primero en usar armas de fuego en combate real y creó un nuevo sistema social mediante políticas como la catastro y el libre mercado. También protegió el cristianismo e hizo construir iglesias y escuelas en Kioto y Azuchi.

El haiku que conmemora su aniversario de fallecimiento fue compuesto por Maegawa Tatsuya.

研ぎ上げし刃うつくし信長忌

togiageshi yaiba utsukushi nobunaga ki

bella hoja afilada, aniversario de Nobunaga

光琳忌 kourin ki

Segundo día del Sexto Mes del calendario lunar

Ogata Kourin (1658-1716), fue un pintor representativo de Kioto del período Genroku (1680-1709) en la era Edo. Era el hermano mayor del ceramista Kenzan. Profundamente devoto de Tawaraya Sōtatsu, revivió su estilo con una sensibilidad propia y singular, y la escuela Sōtatsu-Kōrin (Rinpa) alcanzó gran renombre. Dejó excelentes obras en diversos campos, pero sus «Kakitsubata-zu (Lirios)» y «Kohakubai-zu (Flores de Ciruelo Rojas y Blancas)» son especialmente conocidas como obras maestras que exploran con profundidad los aspectos decorativos y pictóricos de la pintura sobre biombo. También demostró un talento excepcional en el diseño artesanal.

El haiku que le conmemora es obra de Takahama Kyoshi.

群青をゆたかに溶かし光琳忌

gunjou wo yutaka ni tokashi kourin ki

rica mezcla de azul ultramarino, aniversario de Kourin

桜桃忌 outou ki

13 de junio

Dazai Osamu (1909-1948). Novelista, nació el 19 de junio en la aldea de Kanagi, prefectura de Aomori (actual ciudad de Goshogawara), en el seno de una familia acomodada. Su nombre real era Tsushima Shuji. Comenzó a publicar novelas en 1933, y en 1935, su novela Gyakkō (Viaje al revés) fue nominada al primer Premio Akutagawa. Entre sus obras más representativas se encuentran Shayō (El sol poniente), Fugaku Hyakkei (Cien vistas del monte Fuji), Hashire, Merosu (¡Corre, Melos!), Tsugaru, y Ningen Shikkaku (Indigno de ser humano). El 13 de junio de 1948, se suicidó ahogándose en el acueducto de Tamagawa en Mitaka, Tokio. Fue descubierto el 19 de junio, el mismo día de su cumpleaños. El primer «Outou-ki» (Día Conmemorativo del Cerezo) se celebró en el Templo Zenrinji el 19 de junio de 1949, un año después del fallecimiento de Dazai. El nombre «Outou -ki» fue acuñado por Kon Kan’ichi, un escritor de Tsugaru, ciudad natal de Dazai, que residía en Mitaka. Outou (Árbol del cerezo) era el título de una de las obras maestras de Dazai, escrita poco antes de su muerte, y la imagen de la brillante flor roja, semejante a una joya, que madura en las regiones del norte durante esta época de junio, se consideró la más apropiada para su intensa vida y su imagen como maestro del relato corto.

El haiku compuesto en conmemoración de esta fecha es de Sahoda Nobu.

ため息の息の長さや桜桃忌

tameiki no iki no nagasa ya outou ki

la duración de un suspiro, aniversario del cerezo

 

芙美子忌 fumiko ki

28 de junio

Hayashi Fumiko (1903-1951), nació en el distrito de Moji, prefectura de Fukuoka. En 1918, ingresó en la Escuela Superior Femenina Onomichi. Tras graduarse en 1922, se trasladó a Tokio para estar con su amante. Al año siguiente, su compromiso se rompió y, para sobrellevar el desamor, escribió un diario que se convirtió en el prototipo de Hourouki (Crónica de una vagabunda). Su vida se estabilizó tras casarse con Tezuka Ryokubin, un estudiante de arte, y en 1928, comenzó a publicar por entregas Aki ga kitanda (Ha llegado el otoño), subtitulada «Crónica de una vagabunda», en la revista «Arte de mujeres». En 1930, Hourouki (Crónica de una vagabunda) se publicó y se convirtió en un éxito de ventas. Entre sus otras obras se incluyen Fūkin to sakana no machi (La ciudad de los órganos y los peces), Seihin no sho (El libro de la vida sencilla), Kaki (Ostras), Inazuma (Relámpagos) y Ukigumo (Nubes flotantes), y se mantuvo a la vanguardia de las escritoras a lo largo de toda su carrera.

El haiku que recuerda a esta gran escritora fue compuesto por Shikata Itaru.

あてどなき旅に出でたし芙美子忌

atedonaki tabi ni idetashi fumiko ki

quiero emprender un viaje sin destino, aniversario de Fumiko

Espero que hayan disfrutado de conocer un poco más de estas figuras de la historia y el arte japonés, así como de los haikus que les conmemoraban. Les deseo que tengan un maravilloso junio y nos encontramos en el próximo artículo.

Junio de 2026

Caligrafiado por Isabel Martínez bajo la copia de nuestro maestro Hikita “Sekiin” – Haiku de Matsuo Bashou.

Me quedo un rato

detrás de la cascada.

Entra el verano.

 

暫時は

瀧に籠るや

夏の初め

 

–         En la caligrafía:

 

しはらくは

瀧に籠るや

夏の初め

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Comentado por Rafael García Bidó:

Unas sencillas palabras que mueven a tantas evocaciones. La cascada es un lugar y muchas sensaciones. Un surtidor de agua que lo es de frescura, de sonido, de visiones del líquido y su luz, inasibles como la vida, como el tiempo. Con la presencia acaso de aves y animales.

   Y ese rato, que se puede controlar, son unos minutos o muchos minutos, cuando entra el verano y nos introduce en un tiempo expansivo (como la cascada) que forma parte del período de un año en que nuestro planeta completa una vuelta alrededor del sol, que también se mueve alrededor de un astro mayor, que…

   Un juego de tiempos que nos inserta en los ciclos de la vida. Donde hay cosas que controlamos y otras que no. Como esa agua que se despeña con sonido manso o embravecido y que atrajo a ese testigo que con unas palabras dejó constancia de lo inasible.

RGB

Santo Domingo, 14.05.2026