Especial Festival Tanabata
Caligrafiado por Susana Rivera bajo la copia de nuestro maestro Hikita “Sekiin” – Haiku de Matsuo Basho.
incluso tras las hojas de mimosa,
el pálido fulgor
de las estrellas
(trad. Félix Arce, momiji)
合歓の木の
葉越もいとえ
星の影
- En la caligrafía:
合歓の木能
葉越もいとへ
星の影
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Comentado por Grego Dávila:
Se acerca la noche y “el caminante” que fue el maestro Basho se detiene junto al camino.
El cielo está claro y las estrellas se prestan a la contemplación. La mimosa (también llamado “árbol de seda”) cierra sus hojas al final del día y se convierte en un “árbol durmiente” que esparce sus sombras por el suelo.
Examinemos el haiku paso a paso:
- “incluso”: da a entender que la escena se da en otras situaciones o espacios.
- “tras”: suena a “atravesar”, un verbo de rico contenido semántico: traspasar la luz, pasar por algún sitio, etc. Implica movimiento de un lado a otro.
- “las hojas”: el haiku se concreta en objetos concretos, no se va por las ramas.
- “de mimosa”: un árbol precioso que sugiere muchas cosas al lector, como el hecho del cerrar sus hojas por la noche.
- “el pálido fulgor”: todo lo que tiene luz decrece con la sombra.
- “de las estrellas”: indican la noche, la oscuridad.
El cielo de la noche estrellada desciende hacia la tierra sombreada a través del árbol, que hace de intermediario entre ambos espacios. El haijin (seguramente tumbado o acostado) contempla el universo entero pero baja siempre a la realidad concreta de la naturaleza.
Basho es un gran caminante y esto le permite, incluso de noche, contemplar muchas escenas interesantes que se reflejan en bastantes haikus suyos:
“vagar toda la noche alrededor del lago”
La noche se ilumina con la luz de la mirada y la expresión en el haiku.
El haiku es esa penumbra (entre la luz y la sombra) que la realidad deja impresa en nuestro corazón.
