En el tintero se eternizan
las gotas de rocío
del crisantemo
Yosa Buson
Cerramos las entregas del 2025 con estos trabajos que llegan desde San Martín, Buenos Aires, Argentina. Agradecemos este aporte a su creadora Mabel Wakugawa.
1897. AÑO NUEVO
新年の棺に逢ひぬ夜中頃 時 新年
shinnen no hitsugi ni ainu yonakagoro
Año Nuevo:
me he encontrado con un ataúd
alrededor de la medianoche.
temporada: Año Nuevo
蓬莱や上野の山と相対す 人事 蓬莱
hourai ya ueno no yama to aitaisu
Monte Penglai[1],
y justo enfrente
¡la colina Ueno!
asuntos humanos: Penglai
1897. PRIMAVERA
雪解に馬放ちたる部落哉 地理 雲解
yukidoke ni uma hanachitaru buraku kana
Se derrite la nieve…
en la aldea
han soltado a los caballos.
tierra: el deshielo
雲無心南山の下畑打つ 人事 畑打
kumo mushin minami yama no shita hatake utsu
Nubes que pasan a la deriva[2]
al pie de las montañas del sur,
arando los campos.
asuntos humanos: arando
万両にゆすらの花の白き散る 植物 ゆすらの花
manryou ni yusura no hana no shiroki chiru
Unas flores blancas de albaricoquero
esparcidas
sobre la baya de coral.[3]
plantas: flores de albaricoquero
山吹や小鮒入れたる桶に散る 植物山吹
yamabuku ya kobuna iretaru oke ni chiru
Rosa amarilla Yamabuki,
¡sus pétalos caen
en un cubo lleno de pequeñas carpas![4]
plantas: rosa amarilla Yamabuki
足の立つ嬉しさに萩の芽を検す 植物 木の芽
ashi no tatsu ureshisa ni hagi no me o kensu
Siendo capaz de estar de pie,
estoy tan feliz inspeccionando
los tréboles que brotan.
plantas: árboles en brote
1897. VERANO
四時に鳥五時に雀夏の夜は明けぬ 時候 夏の夜
yoji ni karasu goji ni suzume natsu no yo wa akenu
A las cuatro los cuervos,
a las cinco los gorriones
…el final de una noche de verano.
temporada: noche de verano
余命いくばくかある夜短し 時候 短夜
yomei ikubaku ka aru yo mijikashi
Los días que me quedan
¿cuántos serán?
la noche es corta.
temporada: noche corta
絵の嶋や薫風魚の新しき 天文 薫風
enoshima ya kunpuu ou no atarashiki
Enoshima[5],
¡brisa suave
y pescado fresco![6]
cielo y elementos: brisa suave
法帖の古きに臨む衣がへ 人事 更衣
houjou no furuki ni nozomu koromogae
Revisando
el viejo cuaderno de caligrafía…
Día de Cambio de Ropa.[7]
asuntos humanos: Día de Cambio de Ropa
古団扇涙の跡を見らるゝな 人事 団扇
furu uchiwa namida no ato o miraruru na
Se pueden ver
rastros de lágrimas
en el viejo abanico.[8]
asuntos humanos: abanico
夏痩や牛乳に飽て粥薄し 人事 夏痩
natsuyase ya gyuunyuu ni ate kayuusu shi
Delgadez de verano…
estoy harto de las gachas de arroz aguadas
con leche.
asuntos humanos: delgadez de verano
山風や桶浅く心太動く 人事 心太
yamakaze ya oke asaku tokoroten ugoku
Una brisa de montaña;
la gelatina de algas [9] tiembla
en el cuenco poco profundo.
asuntos humanos: gelatina de algas
足しひれて邯鄲の昼寝夢さめぬ 人事 昼寝
ashi shibirete kantan no hirune yume samenu
Despertar con las piernas entumecidas,
un sueño de Handan
en la siesta.[10]
asuntos humanos: la siesta
君を送りて思ふことあり蚊帳に泣く 人事 蚊帳
kimi o okurite omou koto ari kaya ni naku
Viéndote partir
me vienen unos pensamientos…
lloro dentro de mi mosquitero.[11]
asuntos humanos: mosquitero
五斗米の望もなくて古袷 人事 袷
gotobei no nozomi mo nakute furu awase
Con mi viejo kimono gastado
sin esperanzas
de un salario de «cinco peniques de arroz[12]«.
asuntos humanos: kimono de verano forrado
わが物も昔になりぬ土用干 人事 土用干
waga mono mo mukashi ni narinu doyouboshi
Mis cosas
también se han vuelto viejas,
el día de orear de verano[13].
asuntos humanos: ventilación de verano
虫干やけふは俳書の家集の部 人事 土用干
mushiboshi ya kyou wa haisho no kashuu no bu
El oreo de verano:
hoy,
mi colección de libros de haikus.
asuntos humanos: ventilación de verano
書を干すや昔なつかしの不審紙 人事曝書
sho o hosu ya mukashi natsukashi no fushingami
Desempolvando mis libros,
me invade la nostalgia
al ver los marcapáginas[14] de antaño.
asuntos humanos: desempolvando libros
うつらうつら蚊の声耳の根を去らず 動物 蚊
utsurautsura ka no koe mimi no ne o sarazu
Me quedo dormido,
el zumbido de los mosquitos
¡no se me quita de los oídos![15]
animales: mosquito
蝿を打ち蚊を焼き病む身罪深し 動物 蚊
hae o uchi ka o yaki yamu mi tsumibukashi
Matar moscas
y quemar mosquitos:
¡los pecados en mi enfermedad![16]
animales: mosquito
人寝ねて蛍飛ぶ也蚊帳の中 動物 蛍
hito inete hotaru tobu nari kaya no naka
Dentro del mosquitero,
un revoloteo de luciérnagas
sobre alguien que duerme.
animales: luciérnaga
眠らんとす汝静かに蝿を打て 動物 蝿
nemurantosu nanji shizuka ni hae o ute
Intento dormir…
¡mata esa mosca
sin hacer ruido![17]
animales: mosca
蝿打を持て居眠るみとりかな 動物 蝿
haeuchi o motte inemuru mitori kana
Sosteniendo un matamoscas
y dando cabezadas
¡cuidando a un enfermo![18]
animales: mosca
しづ心牡丹崩れてしまひけり 植物 牡丹
shizukokoro botan kuzurete shimai keri
Una mente tranquila:
la peonía, ya acabada,
marchita y mustia.
plantas: peonía
障子あけて病間あり薔薇を見る 植物 薔薇
shouji akete yamaikan ari bara o miru
Estando enfermo,
abro el shoji[19]
y contemplo las rosas.
plantas: rosa
貧しさや葉生菱多き夜の市 植物 葉生萎
mazushisa ya hashouga ooki yoru no ichi
¡Pobreza!
montones de hojas de jengibre[20]
en el mercado nocturno.[21]
plantas: hojas de jengibre
1897. OTOÑO
芋阪の団子屋寝たりけふの月 天文 今日の月
imozaka no dangoya netari kyou no tsuki
Recostado
en la tienda de dangos de Imozaka[22],
la luna llena del Octavo Mes.[23]
cielo y elementos: luna llena del octavo mes
石ころで花いけ打や墓参 人事 墓参
ishikoro de hana ike utsu ya haka maini
Arreglar las flores
colocándolas sobre guijarros…
visita a una tumba.
asuntos humanos: visitar una tumba
灯寵消えて芭蕉に風の渡る音 人事 燈寵
tourou kiete bashou ni kaze no wataru oto
El farol del jardín se ha apagado,
el sonido del viento
soplando entre los plátanos.
asuntos humanos: farol
書に倦むや蜩鳴て飯遲し 動物 蜩
sho ni umu ya higurashi naite meshi ososhi
Cansado de leer
cantan las cigarras de la tarde
¡y mi cena se retrasa!
animales: cigarra vespertina
虚子を待つ松蕈鮓や酒二合 植物 松茸
kyoshi o matsu matsutakezushi ya sake nigou
Esperando a Kyoshi,
sushi de matsutake
y dos medidas de sake![24]
plantas: seta matsutake
三千の俳句を閲し柿二つ 植物 柿
sanzen no haiku o kemishi kaki futatsu
Reviso
tres mil haikus
¡y solo dos caquis![25]
plantas: caqui
柿喰ひの俳句好みしと伝ふべし 植物 柿
kaki kui no haiku konomishi to tsutou beshi
Decid que fui un hombre
que comía caquis
y amaba el haiku.[26]
plantas: caqui
柿に思ふ奈良の旅寵の下女の顔 植物柿
kaki ni omou nara no hatago no gejo no kao
Los caquis me recuerdan
a la cara de aquella criada
de la posada de Nara.[27]
plantas: caqui
椎の実を拾ひに来るや隣の子 植物 椎の実
shii no mi o hiroi ni kuru ya tonari no ko
Viniendo a recoger
nueces de chinquapin[28],
los niños del vecino.
plantas: nuez de chinquapin
いもうとが日覆をまくる萩の月 植物 萩
imouto ga hiooi o makuru hagi no tsuki
Mi hermana pequeña
sube las persianas
¡la lespedeza, a la luz de la luna![29]
plantas: trébol arbustivo
(NT: trébol japonés o lespedeza bicolor)
萩芒来年逢んさりながら 植物 萩
hagi susuki rainen awan sarinagara
Tréboles y hierba de la llanura,
el año que viene
no estaré aquí para verlos.[30]
plantas: trébol arbustivo
萩咲くや生きて今年の望足る 植物 萩
hagi saku ya ikite kotoshi no nozomi taru
Trébol arbustivo en flor…
¡dan ganas
de estar vivo este año![31]
plantas: trébol arbustivo
毎日は葡萄も喰はず水藥 植物 葡萄
mainichi wa budou mo kuwazu mizugusuri
No comer uvas
diariamente[32]:
solo medicamentos y líquidos
plantas: uvas
蓮の実の飛ふや出離の一大事 植物 蓮の実を結ぶ
hasu no mi no tobu ya shutsuri no ichidaiji
Semillas de loto
al viento[33]
¡buena razón para salir!
plantas: semillas de loto volando
清貧の家に客あり蘭の花 植物 蘭
seihin no ie ni kyaku ari ran no hana
Una invitada en esta casa
de honrada pobreza:
¡una flor de orquídea!
plantas: orquídea
大菊に吾は小菊を愛すかな 植物 菊
ookiku ni ware wa kogiku a aisu kana
Me encantan los crisantemos:
tanto pequeños
como grandes.
plantas: crisantemo
我今年牡丹に病んで菊に起きし 植物 菊
ware kotoshi botan ni yande kiku ni okishi
Este año enfermé con las peonías,
con los crisantemos
me levanté[34].
plantas: crisantemo
1897. INVIERNO
冬さびぬ蔵沢の竹名月の書 時候 冬ざれ
fuyusabinu zoutaku no take meigetsu no sho
Desolación invernal,
contemplando la caligrafía
de Bambú Zotaku[35] y Meigetsu.[36]
temporada: desolación invernal
冬ざれの小村を行けば犬吠ゆる 時候 冬ざれ
fuyuzare no komura o yukeba inu hoyuru
Al pasar por la aldea
en el duro invierno
¡los ladridos de los perros!
temporada: desolación invernal
畑の木に鳥寵かけし小春哉 時候 小春
hata no ki ni torikago kakeshi koharu kana
La jaula del pájaro
cuelga en el árbol del jardín
¡un hermoso día de invierno!
temporada: buen tiempo invernal
靜さに雪積りけり三四尺 天文 雪豆
shizukasa ni yuki sekiri keri sanshishaku
En la quietud
la nieve se ha acumulado
¡hasta tres o cuatro shakus!
(NT: «三四尺» (san-shaku) literalmente «tres o cuatro shaku». Un shaku es una unidad de longitud tradicional japonesa que equivale aproximadamente a 30.3 centímetros. Por lo tanto, «tres o cuatro shaku» se traduce en una acumulación de nieve de entre 90 cm y 1.2 metros.)
芭蕉忌の下駄多き庵や町はずれ 人事 芭蕉忌
bashouki no geta taki io ya machihazure
En el día de Bashō[37]
muchos pares de geta[38] en mi cabaña:
afueras de la ciudad.
asuntos humanos: Día de la conmemoración de Bashō
フランスの一輪ざしや冬の薔薇 植物 冬薔薇
furansu no ichirinzashi ya fuyu no bara
De Francia
un florero pequeño
…la rosa de invierno.
plantas: rosa de invierno
1898. AÑO NUEVO
遣羽子の風に上手を尽しけり 人事 遣羽根
yaribane no kaze ni jouzu o tsukushi keri
Se esfuerzan y juegan bien:
¡el volante y el bádminton
en un día de viento!
asuntos humanos: el volante y el bádminton
(NT: Volante es como se le llama a la “pelota” con forma de copa del badminton. 遣羽子 (Hago): Es el nombre del juego de volantes “Hanetsuki” , un juego tradicional japonés similar al bádminton, que se juega con una paleta de madera y un volante).
めでたさも一茶位や雑煮餅 人事 雑煮
medetasa mo issa kurai ya zounimochi
Felicitaciones de Año Nuevo
a la altura de Issa[39]:
sopa de zoni.[40]
asuntos humanos: zoni
1898. PRIMAVERA
永き日や雑報書きの耳に筆 時候 日永
nagakihi ya zappougaki no mimi ni fude
Un día largo:
redactando mi columna periodística,
el pincel sobre mi oreja.[41]
temporada: días largos
のどかさや障子あくれば野が見ゆる 時候 長閑
nodokasa ya shouji akureba no ga miyuru
Tranquilidad…
al abrir el shoji[42]
se ven los campos.
temporada: tranquilidad
藍壺に泥落したる燕かな 動物 燕
aitsubo ni doro otoshitaru tsubame kana
La golondrina,
ha dejado caer barro
en el bote del tinte añil.
animales: golondrina
我病んで花の発句もなかりけり 植物 花
ware yande hana no hokku mo nakarikeri
Enfermo en cama;
sobre flores de cerezo
ya no hay haiku.
plantas: flores de cerezo
山吹の花くふ馬を叱りけり 植物 山吹
yamabuki no hana kuu uma o shikari keri
Regañar al caballo …
¡se ha comido
las rosas amarillas!
plantas: rosa amarilla Yamabuki
(NT: se refiere a la flor de la Kerria japónica,
un arbusto japonés)
京に来てひたと病みつきぬ花盛 植物 花盛
kyou ni kite hita to yamitsukinu hanamori
Al regresar a Tokio
he enfermado…
cerezos en flor.
plantas: cerezos en plena floración
1898. VERANO
五女ありて後の男や初幟 人事 幟
gojo anite ato no otoko ya hatsunobori
El hombre,
tras haber tenido cinco hijas
¡su primera bandera del Día del Niño[43]!
asuntos humanos: bandera del Día del Niño
時鳥一尺の鮎串にあり 動物 時鳥
hototogisu isshaku no ayu kushi ni ari
Se posa el ruiseñor…
en la brocheta
una trucha de dos palmos.
animales: cuco menor
(NT: el pez es un “ayu”, un pez de agua dulce tipo trucha o salmón, llamado también pez dulce. La medida es de un isshaku, aprox. 30 cm.)
蚊の声やうつつにたたく写し物 動物 蚊
ka no koe ya utsutsu ni tataku utsushimono
El zumbido de los mosquitos…
sigo despierto,
aplastándolos con mis papeles.
animales: mosquito
愛憎は蝿打つて蟻に与へけり 動物 蟻
aizou wa hae utte ari ni atae keri
Amor y odio:
matar moscas
y dárselas a las hormigas.
animales: hormiga
上野山余花を尋ねて吟行す 植物 余花
uenoyama yoka o tazunete ginkou su
Colina de Ueno:
preguntando por flores tardías
para escribir poemas sobre ellas.
plantas: flores de cerezo de floración tardía
夏草やベースボールの人遠し 植物 夏草
natsukusa ya beesubooru no hito tooshi
Hierbas frondosas de verano:
a lo lejos
gente jugando béisbol.
plantas: hierba de verano
病僧や杜若剪る手のふるへ 植物 杜若
byousou ya kakitsubata kiru te no furue
El monje enfermo,
cortando lirios oreja de conejo
con manos temblorosas.
plantas: lirios de oreja de conejo
(NT: Los «lirios de oreja de conejo» no son propiamente lirios, sino una planta herbácea (Stachys\ byzantina o Stachys\ lanata) que se caracteriza por sus hojas afelpadas, peludas y grises, parecidas a las orejas de un conejo.)
若葉陰袖に毛虫をはらひけり 植物 若葉
wakaba kage sode ni kemushi o warai keri
Tuve que reírme:
a la sombra de las hojas tiernas
¡una oruga peluda en la manga![44]
plantas: hojas tiernas
椅子を置くや薔薇に膝の触るる処 植物 薔薇
isu o oku ya soubi ni hiza no fururu toko
Colocado el asiento
junto a mis rodillas
¡tocad las rosas![45]
plantas: rosa
1898. OTOÑO
蓑笠をかけて夜寒の書斎かな 時候 夜寒
minogasa o kakete yosamu no shosai kana
Colgados,
capa de lluvia y sombrero de paja:
una noche fría en mi estudio.[46]
temporada: noche fría
長き夜や障子の外をともし行く 時候 夜長
nagakiyo ya shouji no soto o tomoshi yuku
Larga noche,
tras el shoji[47]
pasa un farol.
temporada: larga noche
野分して蝉の少きあした哉 天文野分
nowaki shite semi no sukoki ashita kana
Tras este tifón,
¡mañana habrá
pocas cigarras![48]
cielo y elementos: vendaval de otoño
ある僧の月を待たずに帰りけり 人事 月見
aru sou no tsuki o matazu ni kaeri keri
Un monje,
regresa a casa
sin esperar a la luna.[49]
asuntos humanos: observación de la luna
淋しげに柿くふは碁を知らざらん 植物 柿
sabishige ni kaki kuu wa go o shirazaran
Sintiendo soledad…
comiendo caquis…
¡no hay nadie que conozca el go![50]
plantas: caqui
1898. INVIERNO
写し見る鏡中の人吾寒し 時候 寒し
utsushi miru kagami naka no hito ware samushi
Mirando mi imagen
en el hombre del espejo…
¡tengo frío![51]
temporada: el frío
小説を草して独り春を待つ 時候 春を待つ
shousetsu o soushite hitori haru o matsu
Completamente solo,
escribiendo un relato
en espera de la primavera.
temporada: esperando la primavera
凩や松葉吹き散る能舞臺 天文 凩
kogarashi ya matsuba fukichiru noubutai
Viento invernal:
agujas de pino esparcidas por el viento
sobre el escenario Nō.
cielo y elementos: viento invernal
(NT: El nō o noh es una manifestación de drama musical japonés que combina canto, drama, danza y orquestación de tres o cuatro instrumentos y tiene como principio regidor el yūgen: elegancia, belleza y misterio).
芭蕉忌や吾に派もなく伝もなし 人事 芭蕉忌
bashouki ya ware ni ha mo naku den mo nashi
Día de la Memoria de Bashō…[52]
no tengo escuela
ni legado.
asuntos humanos: Día de la Memoria de Bashō
遼東の夢見てさめる湯婆哉 人事 たんぽ
ryutou no yumemite sameru tanpo kana
Soñando con Liaodong: [53]
enfriándose,
la bolsa de agua caliente.[54]
asuntos humanos: bolsa de agua caliente
侃々も諤々聞かず冬籠 人事 冬籠
kankan mo gakugaku kikazu fuyugomori
Soy incapaz de escucharlo
afirmando sus opiniones,
aislamiento invernal.[55]
asuntos humanos: recogimiento invernal
日あたりのよき部屋一つ冬籠 人事 冬籠
hiatari no yoki heya hitotsu fuyugomori
Una buena habitación
con mucha luz solar…
reclusión invernal.
asuntos humanos: recogimiento invernal
冬籠盥になるる小鴨哉 人事 冬籠
fuyugomori tarai ni naruru kogamo kana
Reclusión invernal:
los patos se han acostumbrado
¡a la cubeta de afuera![56]
asuntos humanos: recogimiento invernal
御社や庭火に遠き浮寐鳥 動物 浮寝鳥
miyashiro ya niwabi ni touki ukinedori
Santuario sagrado:
un fuego ritual en el lejano jardín
y aves acuáticas flotando, dormidas.
animales: aves acuáticas flotando, dormidas.
1899. AÑO NUEVO
初暦五月の中に死ぬ日あり 人事初暦
hatsugoyomi gogatsu no naka ni shinu hi ari
Calendario del año nuevo:
hay un día en mayo,
en que moriré.[57]
asuntos humanos: nuevo calendario
鳥帽子著た人ばかりなり小松曳 人事子の日
eboshi shiruta hito bakari nari komatsu hiki
Todos los hombres
con sus sombreros ceremoniales[58]
recolectando jóvenes ramas de pino.[59]
asuntos humanos: Día de la Rata
門松やわがほととぎす発行所 人事 門松
kadomatsu ya waga hototogisu hakkoujo
Decoraciones de pino[60]
en la sede de la Editorial
de Hototogisu[61].
asuntos humanos: decoraciones de pino
1899. PRIMAVERA
雪の絵を春も掛けたる埃かな 時候 春
yuki no e o haru mo kaketaru hokori kana
El cuadro de un paisaje nevado
aún colgado en primavera
¡cubierto de polvo![62]
temporada: primavera
蒲団着て手紙書くなり春の風邪 時候 春
futon kite tegami kaku nari ham no kaze
Abrigado en mi futón
escribiendo una carta:
un resfriado primaveral.
temporada: primavera
詠人を知らざる春の秀歌哉 時候 春
yomibito o shirazaru haru no shuuka kana
Una excelente tanka[63]
sobre la primavera
¡por Anónimo![64]
temporada: primavera
雪残る頂きーつ国境 天文 残雪
yuki nokoru itadaki hitotsu kunizakai
En la frontera,
en una única cumbre
aún perdura la nieve.
cielo y elementos: restos de nieve
春雨や傘さして見る絵草紙屋 天文 春の雨
harusame ya kasa sashite miru ezoushiya
Lluvia de primavera,
bajo un paraguas
mirando una tienda de libros lustrados.
cielo y elementos: lluvia primaveral
下駄借りて宿屋出づるや朧月 天文朧月
geta karite yadoya dezuru ya oborozuki
Tomando prestadas unas geta[65]
salgo de la posada…
luna brumosa.
cielo y elementos: luna brumosa
灯ともせば雛に影あり一つづゝ 人事 雛
hitomoseba hina ni kage ari hitotsuzutsu
Encendiendo la lámpara,
las sombras de las muñecas[66]
¡una para cada una!
asuntos humanos: muñecas
手に満つる蜆うれしや友を呼ぶ 動物 蜆
te ni mitsuru shijimi ureshi ya tomo o yobu
Feliz, con mis manos
llenas de almejas,
llamo a mis amigos.
animales: cesta de almejas
芹目高乏しき水のぬるみけり 植物 芹
seri medaka mazushiki mizu no nurumi keri
El berro y los peces arroz[67]
en un caldo tibio
¡qué pobreza!
plantas: berros de agua
(NT: Shiki hace referencia al llamado berro de agua u Oenanthe javánica, una planta acuática o semiacuática perenne que crece en arroyos, acequias y terrenos pantanosos. Tiene tallos huecos y hojas similares al perejil o el cilantro. Comida accesible junto a los peces de arroz para familias humildes en aquel Japón.)
1899. VERANO
滝殿のしぶきや料紙硯箱 地理 滝
takidono no shibuki ya ryoushi suzuribako
Una cascada
rociando un santuario:
los estuches de papel y el tintero.[68]
tierra: cascada
一匙のアイスクリームや蘇る 人事 夏氷
hitosaji no aisukuriimu ya yomigaeru
Una cucharada
de helado…
¡qué refrescante!
asuntos humanos: hielo en verano
ざれ歌の手跡めでたき扇哉 人事 扇
zareuta no shuseki medetaki ougi kana
El abanico plegable:
admirando la caligrafía
de la tanka de humor.
asuntos humanos: abanico plegable(tradicional)
(NT: en Japón se distinguen el 団扇, uchiwa o abanico rígido tipo “pay-pay”, el 扇子, sensu, abanico plegable general y el 扇, ougi o abanico plegable tradicional/ceremonial.)
腐り居る暑中見舞いの卵かな 人事 暑中見舞
kusari iru shochuumimai no tamago kana
Los huevos recibidos
con la tarjeta de felicitación de verano
¡están podridos!
asuntos humanos: saludos de verano, temporada de calor
牡丹画いて絵の具は皿に残りけり 植物 牡丹
botan egaite enogu wa sara ni nokori keri
Pintando peonías
con los colores que quedaban
en el plato.
plantas: peonía
鴨の子を盥に飼ふや銭葵 植物 葵
kamo no ko o tarai ni kau ya zeniaoi
Criando patitos
en una palangana
¡la malva[69] en flor!
plantas: malva
1899.OTOÑO
樽柿を握るところを写生哉 植物 柿
tarugaki o nigiru tokoro a shasei kana
Dibujando la escena
de sostener
un caqui de sake[70].
plantas: caqui
妹が庭や秋海棠とおしろいと 植物 秋海棠
ima ga niwa ya shuukaidou to oshiroi to
Mi hermana menor
en el jardín
¡begonias[71] y polvos faciales!
plantas: begonia de otoño
杖によりて立ち上がりけり萩の花 植物 萩
tsue ni yorite tachiagari keri hagi no hana
Gracias al bastón
me puedo sostener
¡florece el trébol![72]
plantas: trébol
筆談の客と主や蘭の花 植物 蘭
hitsudan no kyaku to aruji ya ran no hana
Anfitrión e invitado
conversan por escrito
¡flores de orquídea!
plantas: orquídea
1899. INVIERNO
… continúa en la entrega 12 (ya será la última)
[1] Una decoración de Año Nuevo que representa el mítico monte Penglai chino. Se trata de un plato de arroz con condimentos añadidos (uno de ellos representa un pino) en un plato triangular.
[2] Del “Regreso a casa” de Tao Yuanming. Todo el haiku hace referencia a la vida agrícola de Tao (las montañas del sur y el arado). (NT: 陶淵明 Tao Yuanming -365 o 372 – 427- o Tao Qian –陶潛- fue un escritor chino de inspiración taoísta. Celebró la vida campesina y el vino.)
[3] Ardisia crenaca.
[4] Carpa cruciana (Carassius spp.).
[5] Una isla turística en la prefectura de Kanagawa, especialmente atractiva para quienes vienen de Tokio y Yokohama.
[6] Parece referirse a lo exquisito del pescado, más que los peces en sí. (NT: especifica porque cabría la traducción de “nuevos peces”)
[7] El primer día del cuarto mes lunar, uno cambiaba su guardarropa por ropa de verano.
[8] Prefacio: “Teniendo pensamientos”.
[9] Una base de gelatina (de gelidium) utilizada en muchos platos. Se solidifica al enfriarse el líquido con el tiempo.
[10] El Sueño de Handan es un cuento chino sobre un joven que sueña con una vida larga y llena de acontecimientos, solo para despertar segundos después de quedarse dormido. Significa que la vida es corta y fugaz. Nótese que la transliteración japonesa de Handan es «kantan».
[11] Prefacio: «Akiyama Sanayuki se dirige a Estados Unidos». Akiyama era un amigo de la infancia de Matsuyama que viajó a Estados Unidos como agregado naval en junio de 1897. Desempeñó un papel fundamental en la guerra ruso-japonesa de 1904-1905.
[12] Una expresión que llegó a significar un salario bajo. Basada en un verso sobre el poeta chino Tao Yuanming (365-427).
[13] Un día para eliminar la humedad de todas las pertenencias después de la temporada de lluvias, dejando que una brisa seca recorra la casa y pase sobre los objetos que se han sacado y dejado a la intemperie.
[14] En este caso, un marcapáginas es un trozo de papel para marcar un pasaje de significado incierto al que se hará referencia más adelante.
[15] Prefacio: “Estando enfermo.”
[16] Prefacio: “Estando enfermo.”
[17] Prefacio: “Una escena durante mi enfermedad”.
[18] Prefacio: “Mientras estaba enfermo”. Kato Hamako, una enfermera de la Cruz Roja, cuidó de Shiki durante aproximadamente un mes, a partir del 3 de junio de 1897. Tenía 20 años y era de Sekijuku, prefectura de Mie. Sus gastos fueron cubiertos por Kato Takusen, tío de Shiki, quien acababa de regresar de París.
[19] Estructura corredera de papel sobre un marco de madera.
[20] Se refiere al tallo tierno del jengibre con las hojas aún adheridas.
[21] Prefacio: “Negishi: haikus variados.”
[22] Un popular local de dumplings (dangos) en Negishi. Ahora es la “Compañía de Dangos Habutae”. (NT: ya hablamos con anterioridad de la debilidad de Shiki por este local y cómo su familia ofreció esta comida en su funeral).
[23] Prefacio: “En un famoso lugar de Negishi.”
[24] Prefacio: “Llega primero Hekigoto”. Kawahigashi Hekigoto y Takahama Kyoshi, los dos principales discípulos de Shiki. (NT: Dos medidas son aproximadamente medio litro.)
[25] Prefacio: “Pasando todo el día y la noche para llegar al fondo de mi caja de haikus.”
[26] Prefacio: “Después de mi muerte.”. (NT: Este su jisei -haiku de muerte-)
[27] Fue una joven sirvienta (de 16 o 17 años) quien le peló caquis dos años antes en Nara.
[28] Cascanopsis, un género de árboles de hoja perenne perteneciente a la familia de las hayas. (NT: similar a la bellota).
[29] Prefacio: Una mujer de porte elegante levanta el biombo de bambú. Allí, sobre las nubes, esa cosa noble [la luna], aquí, en un rincón de Negishi, una madre y sus dos hijos en su sencilla morada [wabi].
[30] Prefacio: “Enviado a Soseki”. Un haiku de respuesta al amigo de Shiki, el famoso novelista Natsume Soseki.
[31] Prefacio: “Escrito tiempo atrás.”
[32] En algún momento de su enfermedad, las uvas comenzaron a provocarle diarrea.
[33] Cuando la flor del loto termina su ciclo, deja huecos parecidos a un panal, y las semillas maduras brotan de los agujeros.
[34] La peonía es una flor tradicional de Año Nuevo, mientras que los crisantemos son del noveno mes lunar (aproximadamente octubre).
[35] Yoshida Zotaku (1722-1802), artista y calígrafo de Matsuyama, famoso por sus pinturas de bambú.
[36] Prefacio: “Mi retiro”. Meigetsu (1727-1797) fue el abad de Enkoji, un templo Jodo-shinshu en Matsuyama, y un destacado calígrafo. En Matsuyama hay un monumento con un haiku.
[37] Bashō (1644-1694), el poeta de haiku más famoso. Su día conmemorativo es el 12 del décimo mes lunar (28 de noviembre, calendario nuevo).
[38] Sandalias de madera con plataforma. En este caso, se dejaron en el vestíbulo (genkan).
[39] Un haiku en parte alegre y en parte serio que alude a uno de Issa (1763-1828): «¡Feliz Año Nuevo! / sintiéndome regular / mi primavera”.
[40] Un plato típico de Año Nuevo que consiste en pasteles de arroz (mochis) y otros ingredientes en una base de sopa.
[41] Prefacio: “Miscelánea de poesía y periodismo”.
[42] Ventana corredera de papel blanco translúcido sobre un marco de madera.
[43] Un estandarte para el Festival de los Niños. 5º día del quinto mes. En este caso, el primer festival del niño (nuevo).
[44] Prefacio: “Mientras estaba enfermo.”
[45] Prefacio: “Aunque enfermo, un poco mejor.”
[46] Prefacio: “Mi refugio de paja”. La capa de paja y el sombrero de junco fueron comprados en 1891 en Matsuyama.
[47] Persianas (puertas, ventanas…) correderas de papel translúcido sobre un marco de madera
[48] Prefacio: “Anoche hubo un tifón. Donde devastó las plantas otoñales del jardín delantero, sobrevivieron algunas criaturas.”
[49] Prefacio: “17 de agosto en el Templo Genkoin.” Un templo subsidiario del Templo Kaneiji en Ueno.
[50] Go: el juego de mesa “territorial” japonés (y chino) que utiliza piedras blancas y negras. A Shiki le encantaba jugarlo.
[51] Prefacio: “Sobre mí mismo durante mi enfermedad.”
[52] Bashō (1644-1694), el poeta de haiku más famoso. El día en su memoria se celebra el 12 del décimo mes lunar (28 de noviembre, calendario nuevo).
[53] En China, donde Shiki estuvo como corresponsal de guerra en la Guerra Sino-Japonesa.
[54] Prefacio: “Sentimientos durante la enfermedad.”
[55] Prefacio: “Extrañando al viejo Meisetsu”. Naito Meisetsu (1847-1926), poeta de haiku y discípulo de Shiki. Fue director de la residencia (para estudiantes de Matsuyama) donde Shiki se alojó durante sus estudios universitarios en Tokio.
[56] Prefacio: “La escena ante mí.”
[57] Shiki, hojeando el nuevo calendario, llegó a mayo y recordó que en ese mes: tuvo su primera hemorragia pulmonar grave (1889), casi muere al regresar de China (1891) y tuvo una recaída (1897).
[58] Eboshi, sombreros lacados en negro.
[59] El primer Día de la Rata del Año Nuevo. Mujeres y hombres salen juntos, y los hombres llevan sus eboshi.
[60] Kadomatsu: decoraciones de pino a ambos lados de la entrada de una casa o edificio.
[61] Shiki fue el principal impulsor de la revista de haiku Hototogisu (Cuco), que publicaba sus escritos y los de sus seguidores.
[62] Prefacio: “Cabaña de paja.” Las pinturas en rollo se cambiaban cada estación para representar una escena de la estación en la que se estaba.
[63] Poema tradicional japonés de 31 sílabas: 5-7-5-7-7.
[64] Shiki estaba leyendo la colección más antigua de poesía japonesa, el Manyōshū.
[65] Sandalias de madera elevadas.
[66] Para el Festival de las Muñecas o Hinamatsuri, el tercer día del tercer mes.
[67] Oryzias latipes, también conocido como medaka o “pez arroz”. Es un pez diminuto, de menos de cinco centímetros de largo.
[68] A menudo se trataba de cajas de madera a juego, lacadas y decoradas: una para el papel de escribir, la otra para el tintero y otros accesorios de escritura. Aquí se representa un santuario y una cascada.
[69] Malva sylvestris var. mauritiana o malva común.
[70] Prefacio: “Dibujando mi propia mano”. El “caqui de sake” se trata de un caqui tarugaki, que se remoja en sake para eliminar su astringencia.
[71] Begonia grandis. Las flores son blancas o rosadas. Sin duda, en este caso son blancas.
[72] Prefacio: “Compré mi primer bastón.”
Llegamos al último artículo del año y no puedo evitar el lugar común: ¡el tiempo pasa volando! Me ha parecido muy interesante, espero que a ustedes también, vivir este año siguiendo las estaciones del haiku. Creo que la lentitud y constancia del proceso nos han permitido profundizar y acercarnos al corazón de este género poético nipón.
En este artículo de cierre de año veremos dos períodos, ya que, si bien continúa la estación climatológica del invierno, tenemos entremedio la que yo llamo ‘estación cultural’ del Año Nuevo. Comencemos por la referida al clima, y que corresponde a 仲冬 chuutou o mitad del invierno, que progresa desde el término solar 大雪, taisetsu o gran nevada (aproximadamente el 7 de diciembre), hasta 小寒; shoukan o pequeño frío (aproximadamente el 6 de enero). Si hablamos de meses, correspondería a diciembre en el calendario solar actual y 霜月 Shimodzuki; Décimo Primer Mes en el calendario lunar tradicional. Esta es la época del año en que el frío se intensifica, comienzan a caer heladas y el invierno se vuelve más riguroso. Uno de los hitos del período es el solsticio de invierno, que ocurre alrededor del 22 de diciembre y es el día más corto del año.
En el mundo del kigo el Año Nuevo es una estación en sí mismo. A pesar de su brevedad, se divide en dos etapas: 暮 kure, fin de año y 新年 shinnen, Año Nuevo. 暮 kure abarca desde la segunda semana de diciembre hasta la noche del 31. La palabra se puede entender de varias formas dependiendo de su uso. Puede significar puesta del sol, anochecer, final, cierre y fin de año.
En cuanto a la selección, elegí democráticamente, dos haikus de 仲冬 chuutou y dos de 暮 kure.
Kigo: 冬日和 fuyu biyori; perfecto día invernal. Es una palabra estacional para referirse al período de frío intenso en Japón. Un día de invierno despejado y tranquilo es un día precioso para quienes viven en regiones nevadas.
Período: 仲冬 chuutou; mitad del invierno
Categoría: 天文 tenmon; astronomía
Haijin: Kobayashi Issa (1763-1827)
家一つ畑七枚冬日和
ie hitotsu hatake nana mai fuyu biyori
una casa, siete campos, perfecto día invernal
…
Kigo: ポインセチア poinsechia; poinsettia. Es un arbusto perenne de la familia Euphorbiaceae. Con la llegada de la Navidad, es común ver estas plantas en macetas en las floristerías. De noviembre a diciembre, las brácteas en la parte superior del tallo se tornan de un hermoso color rojo, rosa o blanco lechoso. Pequeñas flores de color verde amarillento florecen discretamente en el centro de las brácteas
Período: 仲冬 chuutou; mitad del invierno
Categoría: 植物 shokubutsu; vegetación
Haijin: Yoshida Enishida (¿?)
錆色のポインセチアや夕灯
sabiiro no poinsechia ya yuutou
poinsettias cobrizas y luces nocturnas
…
Kigo: 大晦日 oomisoka; víspera de Año Nuevo. 晦日 misoka también se puede escribir 三十日, o día 30. Por extensión se refiere al fin del mes. 大晦日 oomisoka es el último día del año, o sea, el 31 de diciembre.
Período: 暮 kure; fin de año
Categoría: 時候 jikou; estacional
Haijin: Masaoka Shiki (1867-1902)
漱石がきて虚子が来て大三十日
souseki ga kite kyoshi ga oomisoka
vino Souseki, vino Kyoshi, víspera de Año Nuevo
Después de regresar de China Masaoka Shiki convaleció de tuberculosis en la casa de Natsume Souseki en Matsuyama, y Takahama Kyoshi fue, tal vez, el más reconocido de sus discípulos. Este haiku nos muestra un momento íntimo en la vida del haijin.
…
Kigo: 門松立つ kadomatsu tatsu; colocar el kadomatsu. Preparación del kadomatsu, adorno de bambú y ramas de pino que se coloca a la entrada de la puerta para recibir el Año Nuevo. Generalmente se realiza alrededor del 27 o 28 de diciembre, pero en zonas urbanas a veces se realiza al comenzar diciembre.
Período: 暮 kure; fin de año
Categoría: 生活 seikatsu; vida diaria
Haijin: Watanabe Suiha (1882-1946)
旅館のみ松立てゝ部落冬霞
ryokan nomi matsu tatete buraku fuyugasumi
solo en el ryokan se coloca el pino, bruma invernal en el caserío
Un 旅館 ryokan es un hotel de estilo japonés tradicional. Para no hacer pesada la traducción, ni quitarle la especificidad que otorga el término, elegí dejarlo en japonés. Siguiendo las mismas consideraciones, elegí traducir kadomatsu solo como “pino”. Además, es algo que en occidente asociamos con el pino navideño y, por extensión, las decoraciones de fin de año.
…
Agradezco a los amigos de El Rincón del Haiku por permitirme llevarles mes a mes esta investigación pausada sobre el mundo del kigo ¡Espero que la hayan disfrutado! El próximo año espero continuar la columna, modificando el foco para profundizar aún más en este fascinante aspecto del haiku.
Les deseo a todos que disfruten lo que queda del año y nos leemos en 2026, ¡Hasta el próximo artículo!
Haibun 65
Rambla del Tuerto
Comenzamos ilusionados la primera ruta de senderismo cerca de Tarazona de la Mancha, en un paraje llamado la Rambla del Tuerto.
Una brisa suave de primeros días de otoño nos recibe al bajar del autobús. Los colores empiezan a amarillear el paisaje.
Lo primero que nos encontramos es un majuelo:
Luz de otoño,
en las viñas recolectadas
algún racimo olvidado.
Siguiendo el sendero pronto llegamos a la Casa del Tuerto. Antaño, grandes olmos daban sombra a la casa y al camino, pero ahora, afectados por la grafiosis, solo quedan los viejos troncos de donde han brotado otros nuevos y jóvenes.
Guardo en mi bolsillo una hoja para recordar su forma asimétrica y rugosa.
Llegamos al río Júcar, con su bosque de ribera, nos llaman la atención dos espinos, uno albar y otro negro, que han crecido juntos.
Más adelante, el porte de los pinos piñoneros nos impresiona por su altura y por su forma graciosa de parasol chino. Su corteza, de color marrón rojizo, grueso y libre de ramas, que el propio árbol va podando.
Al final, Juan nos explica en qué consisten las minas de agua, túneles excavados en este caso en la tierra arenosa, para conducir el agua subterránea a los cultivos. Nosotros, mientras, observamos asombrados los respiraderos del túnel.
El canto de la solitaria totovía alegra nuestro camino de regreso al autobús.
Octubre de 2025.
Eulogia Jiménez.
Albacete, España.
COLUMBIDAE
PALOMAS, TÓRTOLAS Y AFINES
Cantadora sencilla de una gran pesadumbre,
entre ocultos follajes, la paloma torcaz,
acongoja las selvas con su blanda quejumbre,
picoteando arrazanas y pepitas de agraz…
José Eustaquio Rivera
De nuevo, llueve a cántaros en Valencia. Aquí, como Raimon dice en su canción: «La lluvia no sabe llover». En un rincón del balcón, acurrucadas, dos palomas muy juntas esponjan su plumaje y aguantan impertérritas el temporal. Cuando salga el sol revolotearán por el barrio acudiendo a su cita con las migas del asfalto.
Revuelo de palomas.
Un pajarillo
les quita el pan.
Luis Elías Iranzu (Luelir)
Palomas, tórtolas y formas afines, forman parte de la familia Columbidae, en total unas 358 especies distribuidas por todo el mundo, a excepción de la Antártida y el Ártico. Son aves inteligentes, monógamas, con un gran sentido de la orientación, aguda visión y alta velocidad de vuelo. Ejemplo de ello, su utilización como palomas mensajeras. Aquí en Valencia, antaño, los pescadores enviaban palomas mensajeras a la costa, para avisar de cuánta pesca habían obtenido y así se podía vender la captura antes de que llegara y no se estropease. «Ja està tot el peix venut», «ya está todo el pescado vendido», decían las mujeres de los pescadores cuando éstos llegaban a la orilla.
el fondeadero-
zurean las palomas
entre la niebla
Cecilia Iunnisso Fernández
romero en flor-
el pico de la paloma
entre las plumas
Bibiana Varela (Bibi)
Aire de lluvia
dos torcazas picotean
un mango podrido.
Miguel Ángel González
Paloma bravía (ancestro de la paloma doméstica), torcaz, zurita, de alas blancas, crestada…, tórtola turca, común, europea, senegalesa, mexicana, oriental, estriada, coquita…Algunas de estas especies se han adaptado a la vida en entornos urbanos, siendo controlada su población en algunas ciudades, no siempre con métodos éticos. Nada fácil sobrevivir.
Tórtola herida,
cerca de ella otra
que viene y va…
José Luis Vicent (Barlo)
La luz del alba.
En el cable una tórtola
que anda de lado
Xaro Ortolá (Destellos/Xaro La)
mesas de café –
la paloma otea el cielo
desde la silla
Claudia Bakún
Se reconocen como seres individuales y entre ellos. Igualmente saben diferenciar a los seres humanos que las ayudan de los que las agreden.
Hato no koe mini shimi wataru iwato kana
El canto de la paloma
me cala hondo en el cuerpo –
la cueva rocosa
Matsuo Bashô
Sopor de estío.
Una torcaza arrulla
en plena siesta
Juan Carlos Durilén
Ha vuelto la paloma
que arrastra el ala.
Almendro en flor.
Mª Ángeles Millán (Hikari)
La paloma es emblema de pureza, de fidelidad y de amor. Siempre ha sido signo de buena esperanza. Generalmente se le suele representar volando. Con una rama de olivo en el pico, es símbolo de paz en las sociedades occidentales.
Mar invernal
Retrocede el palomo
ante la ola
Jorge Braulio Rodríguez
La llovizna
empapando sus alas…
canta la tórtola
Leticia Sicilia (Hadaverde)
Tejados húmedos.
Caminan muy erguidas
varias palomas.
Lucho Aguilar
En el Cristianismo como en el Islam se mantiene la tradición de las palomas como ángeles o símbolo del Espíritu Santo. En la antigua Roma, la paloma estaba consagrada a Venus, que la llevaba en su mano y la ataba a su carro. Comerlas estaba reservado a los sacerdotes. Los asirios les tenían mucho respeto pues creían que era el alma de Semirámide, su reina, que ascendió al cielo en forma de paloma.
Sol de la tarde,
resplandor de palomas
en pleno vuelo…
José Luis Vicent (Barlo)
El vuelo de una tórtola –
Cantan más fuerte
los abejarucos
Gorka Arellano
fu ni isogu suzume hato nado tobitatase
Me apresuro por la noticia de la muerte de alguien,
Gorriones y palomas
levantan vuelo al mismo tiempo.
Kaneko Tôta
En la cultura nativa americana suelen representar el amor eterno, transmiten mensajes importantes y son símbolos del perdón. En Japón, las palomas se asocian con la paz y el fin de una guerra. Es el ave que se usa para honrar a las personas que murieron en Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Hora de siesta.
Un canto de torcaza
en soledad
Juan Carlos Durilén
Prado de tréboles.
La paloma caída
entre las piedras
Rodolfo Langer
Ondas en el agua
Dos palomas muertas
flotan entre hojas
Niña de 10 años: Camila Aricochi
En azoteas, balcones, cornisas, las grietas de los muros, campanarios, plazas, parques o jardines, palomares, semáforos, farolas o en el bosque; siempre cerca, arrullando a cualquier hora, nuestras amigas, no siempre bien tratadas, las palomas. Digamos pues, como Pablo Neruda en uno de sus sonetos: «Yo digo amor, y el mundo se puebla de palomas.»
Alba de verano
el arrullo de una tórtola
en la penumbra
Leticia Sicilia (Hadaverde)
tocaron suelo
a la vez: la paloma
y la hoja seca
Frutos Soriano
Arde la tarde.
Sestean en la fuente
unas palomas.
Susana Benet
desde el enebro
el arrullo de una tórtola…
Luna de Navidad
Mercedes Pérez
Puesta de sol
el silencio de las tórtolas
mientras se alejan
Leticia Sicilia (Hadaverde)
muzuka shiki hato no reigi ya kaukodori
Todo el prestigio para las palomas
¿y qué pasa con el cuclillo del Himalaya?
Yosa Buson
Octubre, 2025
Primavera
Córdoba, Argentina
Atender el llamado del haiku I
Insiste incansablemente. ¿Qué decir del haiku? de él, sobre él, en torno a él…
Muchísimos impedimentos: esa otra tradición literaria que involucra una sensibilidad imbricada menos con la historia que con intuición estética: el gusto, el tacto, la mirada. La estética japonesa parece ser eso: infinidad de imágenes que no se deberían explicar sino intuir. Ah el pétalo que tiembla como un fino tempano reflejado sobre él estanque, qué bonito. Ah, la vacuidad de las palabras dentro de la boca oscura de tinta. Esa boca desentona un poema sobre los campos de arroz seduciendo un par de oídos asfixiados por la opacidad de un biombo de papel: ah, un corazón retorcido de algo parecido al amor.
Enunciar un saber sobre el haiku implica retener un impulso fantasioso. Entre Occidente y Japón, entre una chica en Argentina que estudia un poema breve con toda la rigurosidad de una disciplina que busca describir otra cultura. Pero cuando escribo para el rincón del haiku, este escondrijo que se triangula entre dos paredes refugio mi fascinación en un espacio más afable. Sin la obligación de la reposición teórica o de vigilancia epistemológica, escribir en un rincón inaugura un espacio más afable. Habría que pasar del saber al sabor: describir para evocar el sabor del agua, habilitar una mirada imaginante que entrevé y entrevera las figuras imprecisas que aparecen en su visión periférica. En este rincón es posible alisar el espacio estriado del haiku. estrías que son los saberes instituyen un sentido. Alisarlas implicaría dar lugar una piel que no olvida sus estrías pero si avanza entre ellas con el gesto de la caricia que tantea sin anticipación. Esa línea de caracteres se despliega sobre la página con todas sus marcas. En este rincón el haiku es el talismán que nos reúne.
Y si el haiku es talismán, su hechizo es el llamado. Ante esa línea de caracteres quiero permitirnos una lectura singular. Una que permite captar algo que los estudios de la pauta formal o estrictamente histórico-literarios no se atreven. Desde este rincón trazamos nuestro propio camino de lectura. Uno que el estudio de la forma suele desestimar: el relato del haiku, su componente no discursivo, su gesto, su sensibilidad.
Se trata de una travesía sin mapa, en ella no hay un estudio situado sino embarcado guiado por corrientes imprecisas y demasiado interrogantes: qué hacer con el idioma, con mi interpretación de lo que el haiku dice, con la referencia cultural, con su fondo simbólico en diálogo con el nuestro. Esta barca en la que vamos está guiada solo con curva y contracurva, cruces y caminos superpuestos que forman los caracteres del poema y sus ecos sonoros.
Entonces atender el llamado del haiku es dejar que los ojos sean capturados por un orden textual: un trama llena de nudos. A aquel orden se suman las complejidades del contexto lingüístico, especialmente de aquellas poéticas que a principios de siglo XX expresan su separación la tradición nacional alumbrando un tipo de haiku que podríamos decir, “moderno”.[1] Pero intentemos desanudar y desentramar atendiendo a la multiplicidad de la escritura japonesa: sin prescindir de las figuras formales propias de esta forma poética.[2] Contemplamos juego equívoco involucrado en cada kanji que tienen diferentes lecturas, o bien, las onomatopeyas funcionan como elemento sonoro pero también verbal o adjetivo, entre otros casos. Esta panorámica veloz, nos permite esbozar ahora nuestra propuesta. ¿Qué hacer ante ese puñadito de caracteres escritos en una sola línea? ¿Cómo decir algo, como hacer una crítica, que se vincule con la teoría?
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Noviembre, 2025
Primavera
Córdoba, Argentina
Atender al llamado del haiku II
Una mano se agita sobre la página esbozando una escena. La principal apuesta de Shiki fue: “Vencer los movimientos del corazón, llegar a dominarlos y no sugerirlos más que apenas. Y por una técnica eminentemente pura, desencadenar en el lector, valiéndose de una notación concreta y sobria, una impresión profundamente suscitada.” (R. Izquierdo, 106). ¿Qué hacer con la notación “concreta y sobria”, afirmación que nos devuelve a al peligro de otra: sobre el haiku nada puede decirse, cuando de aquella impresión pareciera inaccesible. El haiku aparece como un paisaje que revela sus más enigmáticos signos. Veamos el siguiente haiku de Shiki:
顧みれば行き会いし人霞みけり
Kaeri mireba yuki aishi hito kazumi keri
y en la traducción de Rodríguez Izquierdo:
Mirando hacia atrás
veo alguien que encontrará
ya diluido en la niebla (2022: 33).
Con la lectura formal de este poema podríamos decir que: respeta la regla de las 17 moras, el kigo de este haiku es niebla y que el kireji de este haiku es keri, que es un haiku cuya geometría forma el triangular: eso sería hablar del haiku y repetirlo. Al contrario: para aprovechar y potenciar el contacto interlingüístico de ambos idiomas devolvemos a la traducción su operación crítica, una que despliega menos líneas de sentido que pliegues de ellas. Pliegues donde se juegan volúmenes y ambigüedades de ese poema que se escribe en una solo línea.
Consideremos al haiku como una figura de origami. Ante el llamado del haiku -ante la figura de papel plegado- el lector imagina el relato posible: mirará las esquinas angulosas del haiku, lo conservará en su mano para ensoñar el poema. Como afirma Barthes en Crítica y verdad (1972), todo lector sabe que “(…) retoma contacto con cierto más allá del texto, como si el lenguaje primero de la obra desarrollara en él otras palabras y le enseñara a hablar una segunda lengua (…) Es lo que se llama soñar.” (53-54). De este modo, en la tarea crítica hay un reorientación del deseo: se trata de un ansia por el idioma, sus símbolos, un lenguaje segundo donde ya no se desea la obra sino acceder a su propio lenguaje. Un deseo de hundirse en la profundidad de esas marcas que han dejado los pliegues del haiku. Después de recorrer los vértices y ángulos obtusos del origami-haiku, la crítica conducirá a desplegar la figura de papel por alguno de sus bordes y en cada despliegue perfilará su lectura, detectará el matiz o la singularidad del poema. Hasta que por fin, con toda la figura desplegada ante sí, el crítico en la lectura simultánea de todas las hendiduras en el papel podrá por fin concebir y escribir ese lenguaje segundo de la crítica. Y lo hará, en una apuesta re-doblada: volverá a doblar el papel en otra figura, en un deseo profundo de escritura. Como afirma Barthes: “La crítica desdobla los sentidos, hace flotar un segundo lenguaje por encima del primer lenguaje de la obra, es decir, una coherencia de signos.” (Barthes, 1972: 66) Esa coherencia tal vez no sea eso que el haiku tenga de suyo como lo japonés, más bien será la proximidad entre los signos poéticos del poema entre la lengua de partida y la lengua de término.
El llamado del haiku no es por la literalidad, sino por lo que hay más allá de su forma: por las insistencias que en las obras, por la sensibilidad que propone cada una, y por el modo en que lo material, en el sentido de lo no-discursivo-interviene en la materialidad del lenguaje para dar lugar a paisajes singulares.
Entonces del haiku de Shiki, “Mirando hacia atrás/ veo alguien que encontrará/ ya diluido en la niebla” (2022: 33) podríamos decir que: en primer lugar, las tres partes del componen un paisaje que hacen de la niebla un espejo opaco en el que se produce un encuentro con una figura apenas visible que puede ser propia del poeta o de alguien que se ha cruzado en el camino. Despleguemos: Kaerimireba, no solo es darse la vuelta sino también mirar al pasado, a la reminiscencia; aishi hito es encontrarse con una persona de manera accidental; y kasumi, enfatizado por la palabra de corte keri es volverse nubloso, en el sentido de enigmático, o volverse borroso u oscuro ante la vista. Y cabe una aclaración más en torno a esta palabra, en japonés kasumi designa una niebla ligera, una neblina, que se diferencia de la bruma o niebla densa del otoño característica del otoño. Entonces, darse la vuelta o la reminiscencia se tiñe del matiz de la neblina, el encuentro con esa persona del pasado o que ha pasado, toma este carácter del recuerdo, algo que había sido olvidado y se recuerda repentinamente. El haiku nombra esa la ingravidez del recuerdo, que no es la memoria exacta, sino la interrupción de una reminiscencia apenas.
El recuerdo toma la textura de la neblina y el encuentro accidental resuena como la reminiscencia al pasado que interrumpe imprevisible. ¿No se parece mucho a la interrupción del pensamiento, a la emergencia de la idea, a eso que tanto se ha dicho del haiku, que aparece de la nada en el aquí ahora, captado en el presente? En este sentido el haiku de Shiki parece definir la naturaleza del haiku en sí mismo, de esa forma poética que viene a interrumpir la cháchara del lenguaje como decía Barthes. El llamado del haiku es ese: desde la neblina nos pide que escribamos la interrupción, en el caso del poeta la de registrarla en una frase corta; en el nuestro, la situación de deseo de decir algo más: ya sea a señalar cómo la neblina de primavera imprime su falta de peso o su capacidad de deslucir la reminiscencia. Un deseo por medir los distintos pesos que tiene el tiempo o bien, los diversos modos de encontrarse.
Bibliografía
Barthes, R. (1972) Crítica y verdad. Siglo XXI, Buenos Aires.
Barthes, R. (2003) “¿Qué es la crítica?”. En: Ensayos críticos. Siglo XXI, Buenos Aires.
Chiappe, M. (2018, February). Literatura japonesa en la UBA: avances y proyecciones. In V Congreso Internacional de Letras.
Derrida,
Flores González, D. J. (2021). El Haiku de Taneda Santouka: Dificultades de Traducción Y Belleza. (TESIS)
Gavirati, P. coord. (2022) La naturaleza del japonismo: Discursos occidentales sobre tierra, flora y nación: una lectura desde Argentina. Teseo Press, Buenos Aires.
Jorge, J. (2022). Paisaje, lengua e interioridad en el haiku moderno. Mirai. Estudios Japoneses, (6), 257-271.
Montava, M. A. M. (2022). Problemas lingüísticos discursivos en las traducciones de un haiku de Matsuo Bashō del japonés al español. Sincronía, (81), 501-511.
Ortiz, R. (2003). Lo próximo y lo distante: Japón y la modernidad-mundo. Interzona, Buenos Aires.
Watkins, M. (1999). Reflexiones sobre la traducción de literatura japonesa al castellano. Cuadernos CANELA: Revista anual de Literatura, Pensamiento e Historia, (11), 33-49.
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[1] En este haiku -del que ya he hablado muchas veces aquí- lo tradicional, lo occidental y la experimentación singularizan esta forma poética y posibilitaron su comprensión y práctica en Occidente. Esta modernización del haiku se debió a un “interrelación de códigos” entre Japón y Occidente (Europa y Estados Unidos) que atravesó dos coyunturas históricas que fueron fundamentales para el archipiélago: una, la Restauración Meiji (1868-1912) -periodo en que Japón abre sus fronteras para el intercambio cultural- y otra, la Segunda Guerra y Posguerra (1945-1972) (Chiappe, 2012). Es decir, el haiku que conocemos actualmente (especialmente, la recepción que se ha hecho de él en Argentina) está muy alejado de su componente estrictamente japonés, relacionado con la tradición de la poesía nacional, el espíritu Zen o sintoísta, el refinamiento y refrenamiento que ha descrito ciertos autores del japonismo argentino desde mediados de los 50.
[2] A saber, la palabra estacional, kigo (que da la pauta del momento o lugar, que no necesariamente tiene que ver las coordenadas espacio temporales de su concepción) y la palabra de corte, kireji (que funciona como una especie de puntuación poética en ese único verso que se escribe sin espacio entre los caracteres)
CONSTRUIR
Cae la noche
Mientras, río abajo,
Se oyen las grullas.
DECONSTRUIR
Luz y sonido. La fusión inefable de ambos es la clave con que, puesto a pensar, podría yo ahora deconstruir este haiku. Se me ocurrió a raíz de la visión reciente, la semana pasada, del crepúsculo sobre las aguas del río Tajo, en la orilla de Las Herencias, cerca de Talavera de la Reina. Fue a esa hora mágica en que el día se disuelve en noche; la hora en que las últimas grullas se recogen entre los carrizos del río lanzando al aire sus gritos. No fui yo quien se vio rodeado por las primeras tinieblas de la noche, ni yo quien oyó a esas aves. Fueron estas las que se vieron envueltas por la noche incipiente; fue la luz crepuscular la que oyó a las grullas. Yo estaba ausente. Yo no era yo. Yo era noche que empezaba y yo era grulla que gritaba. ¿No estaba poniendo en práctica el famoso lema en que Arthur Rimbaud cifraba la clave del arte de la poesía: «Yo es otro»?
Este «otro» puede ser la rana y el estanque del famoso haiku de Bashō. O puedo ser un buey. Como en este haiku de Shikō (1665-1731), uno de los diez discípulos famosos del mismo Bashō:
Ushi ni naru
Gaten ja asane
Yū suzumi
牛になる
合てんじゃ朝寝
夕涼
¡Hacerse buey
y poder dormir por la mañana
y estar fresco por la tarde!
El haijin, registrador de lo inefable, se vacía para ser otro. ¿Qué otro? El despertado por las sensaciones: la vista, la conciencia, el olfato, el oído, el frescor de la tarde, el deseo de dormir, etc. El haiku es poesía de sensaciones, poesía material, poesía corporal. Pero de un cuerpo en que el yo ha desaparecido. Yo es otro.
Roxana Dávila Peña
mushi
Ya atardece. Tiemblan con el viento las luces de las velas que las familias encienden poco a poco en el cementerio.
Mi madre, como cada año, vuelve a indicarme el camino hacia la tumba de mi abuelo.
—Aquí das vuelta a la izquierda y, en esa subidita, la tercera a la derecha lo encuentras —me dice. Me gusta seguirla y ayudarle a cargar el agua y las ofrendas.
Parece que las flores de cempasúchil iluminadas derraman el color del sol sobre la noche. También la mayoría de las tumbas y los caminos se alumbran con las veladoras.
Camino entre las ofrendas y pienso que mi propia vida ha sido un sendero hecho de luces y despedidas.
Las sombras en movimiento se vuelven cálidas. El aire huele a copal y a pan recién puesto.
Mi jarrito de café aún humea. Hoy no ha llegado nadie a la tumba de junto.
El papel picado se mece con el viento, como si saludara. Hay música allá, hacia la capilla. Este año hay tumultos.
La noche está más fría. Me abrigo un poco más. En cambio, mi madre nunca tiene frío. Comienzan los rezos.
Un poco de cera cae sobre mis dedos mientras esparzo pétalos de flores de terciopelo sobre la placa de mi abuelo Samuel. Le hablo bajito y, aunque no lo recuerdo con claridad, sí me acuerdo de que, de niña, me impresionaban sus manos que olían a tabaco.
Nos despedimos. Ya nos veremos hasta el próximo año.
La cara de mi madre,
resplandeciente,
colocando la pipa.