Entrega nº 86. 6 de agosto

– En los últimos tiempos, tomar morfina y luego realizar bosquejos es mi mayor placer. Hoy, como viene siendo habitual, está lloviendo, y mi cabeza está extremadamente aturdida. Tomé morfina esta mañana y pinté un aster de China. El primer intento fue un rotundo fracaso, pero la segunda flor no estuvo tan mal, lo que me llenó de felicidad. Más tarde, mi cerebro se confundió cada vez más, hasta un punto insoportable, y terminé llorando y gritando de dolor. De acuerdo con la regla de que se debe esperar ocho horas entre dos dosis de medicamento, era un poco temprano para comenzar de nuevo, pero debido al dolor, tomé mi segunda dosis de morfina alrededor de las tres y media. Volví a sentir la necesidad de agarrar el pincel y pinté azucenas: unas wasuregusa, no kanzô. Es una planta que florece de una, sin hojas previas, como el lycoris, y da seis flores muy juntas, que se parecen a las de los lirios. Las pinté de una tacada, pero el fracaso fue tan obvio que borré todo eso, incluso rompiendo el papel en mil pedazos, y no alcancé mi objetivo. Mientras estaba enojado, dibujé un clavel chino. Esta vez no fue desastroso. De todos modos, me alegra ver que mi cuaderno de flores se va llenando poco a poco. Escrito el 4 de agosto.

 

Notas del traductor y las fuentes

La morfina, el alcaloide que está en mayor porcentaje en el opio (11-16%), fue el primero en ser aislado de la planta de amapola del opio por Friedrich Sertürner en diciembre de 1804. ​ Este le dio el nombre de morfina en honor al dios griego de los sueños, Morfeo. Con la aparición de las agujas hipodérmicas, la morfina se hizo inyectable gracias a Alexander Wood en 1843. Los efectos eran instantáneos y más fuertes que los de la morfina oral. Fue utilizado masivamente para aliviar el dolor en los hospitales, así como en el campo de batalla (Guerra de Secesión, Guerra de Crimea). Durante la guerra franco-prusiana, todavía se distribuía sin restricciones, antes de que surgiera el miedo a la «adicción a las drogas» en la década de 1870. Shiki parece usarlo bastante libremente en los últimos meses de su vida. Sin embargo, debe haber sido un producto importado y, por lo tanto, costoso, ya que Japón no comenzó a producirse hasta 1915. Hoy, los opioides, naturales o sintéticos, debidamente controlados, se consideran un tratamiento imprescindible en el control de los grandes dolores, especialmente en pacientes terminales.

– Shiki vuelve a mencionar el sashei, que seguimos traduciendo por bosquejos.

Aster de china: El género Callistephus sólo tiene esta especie de planta anual originaria de regiones templadas de Japón y de China. Vulgarmente se conoce como Aster de China, Reina Margarita o Coronado (ver más abajo el propio dibujo de Shiki).

– Las azucenas del tipo wasuregusa que pinta Shiki, son conocidas en castellano por su traducción: “No me olvides”. Tienen una bonita leyenda que puedes leer clicando la traducción de esta página y conocer su significado en esta página interesante sobre el hanakotoba.

– El lycoris es un género de plantas perennes y bulbosas. Han sido cultivadas como ornamentales en China durante siglos. Una de ellas, una forma triploide estéril de Lycoris radiata, se ha difundido a países vecinos, como el Japón, donde se la conoce tradicionalmente como «higanbana» (o «higan bana»), o sea, «flor del higan», nombre que alude al hecho de que florece para el otoño.

– El clavel chino, pertenece al género botánico Tagetes, y popularmente según el lugar se le llama clavelón africano, clavelón de la India, clavelón, claveles de las Indias, rosa de la India, damasquino o damasquina, clavel de China, clavel turco y por supuesto clavel chino.